La valiente expedición de 80 mujeres a la Antártida para luchar contra el sexismo y el calentamiento global

Ochenta científicas han partido desde Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, hacia la Antártida en una expedición de tres semanas que busca comprender los efectos del cambio climático sobre el planeta e impulsar el papel de las mujeres en la toma de decisiones para alcanzar un mundo más sostenible.

En los 22 días de expedición de Homeward Bound por la Antártida visitarán estaciones científicas de 4 países. (Foto Mónica Aray/Cortesía Homeward Bound)

“La madre naturaleza necesita a sus hijas” es el lema del ambicioso programa Homeward Bound que espera “formar una red de 1.000 mujeres con una sólida formación científica para guiar, influenciar y contribuir al diseño de políticas y de toma de decisiones que influyan en el futuro del planeta, en un lapso de 10 años”.

La idea surgió de un sueño de la activista australiana, Fabian Dattner, quien tuvo la clara visión de un grupo de mujeres hermanadas entre glaciares del círculo polar. El lema del programa es una clara alusión a la necesidad del aporte del conocimiento femenino para detener los efectos del calentamiento global.

Astrónomas, biólogas, físicas, ingenieras, matemáticas, comunicadoras, científicas sociales, geólogas de 28 países han trabajando de manera remota desde hace un año para enfrentarse a los desafíos de investigar una región inhóspita ocupada por hielo, fuerte vientos, y una temperatura promedio de -20ºC.

Expedición de mujeres científicas de Homeward Bound en 2017, saliendo de la Bahía Wilhelmina, en la Península Antártica (Foto Cortesía de Adriana Humanes)

Una expedición arriesgada

Las participantes de la segunda edición del programa se reunían virtualmente desde sus oficinas, laboratorios, dormitorios, parques infantiles y cocinas, en una muestra de la diversidad de tareas que realizan las mujeres para equilibrar sus vida privada y profesional. Muchas hicieron malabares para reunir los 20.000 dólares que debían aportar para contribuir con el 40 por ciento de los gastos de su viaje, que incluyeron becas, crowfunding, patrocinios comerciales y ahorros personales.

Las mujeres deberán utilizar todas las herramientas de liderazgo y trabajo en equipo para completar con éxito una travesía riesgosa. La Antártida es el continente más frío y seco de la tierra, con picos que alcanzan los 5.000 metros y una altura promedio en las planicies de 2.000 metros. Cualquier descuido puede llevar a una catastrófica caída en una grieta cubierta por hielo o en severas quemaduras solares en la piel debido a la concentración de rayos ultravioletas.

Adriana Humana, ecóloga marina venezolana seleccionada para la expedición 2018, aseguró que los deseos vivir la experiencia supera todos sus temores. “Es un viaje riesgoso pues vamos a ir a la Península de la Antártida a la cual es difícil de acceder porque no hay recursos para atender una emergencia. Estaremos 3 semanas sin acceso a internet ni teléfono, en un sitio que desconocemos. Sin embargo mi curiosidad por conocer personalmente a las otras 79 participantes y de ver los efectos del cambio climático en la Antártida son mayores que mis miedos”.

Humanes con otras participantes de Homeward Bound, proyecto que nació en 2016 para potenciar la igualdad de género en equipos de trabajo. (Cortesía)

La personalidad amigable de Humanes le ha facilitado el logro de uno de los objetivos del programa: la visibilidad de la vida y el trabajo de las mujeres de ciencia. La caraqueña hija de un español y una venezolana descendiente de alemanes evita usar complicadas palabras científicas para explicar su amor por las formaciones coralinas y la importancia que su trabajo como investigadora de postdoctorado en la Universidad de Newcastle pudiera tener para detectar el impacto de las temperaturas de las aguas en la reproducción de la vida marina.

“Cuando escuché por primera vez sobre Homeward Bound, estaba convencida de que era una iniciativa a la que quería unirme. Nací en Venezuela, la nación con la mayor reserva de petróleo del planeta y el país latinoamericano con mayor emisión de gases de efecto invernadero per cápita, y he sido testigo de los efectos de las actividades humanas en los ecosistemas. Soy consciente de la necesidad de cambiar la forma en que usamos los recursos naturales y de la necesidad de empoderar a los investigadores con herramientas para influir en la toma de decisiones y las acciones y creo que Homeward Bound es una iniciativa que puede facilitar este cambio”.

La Antártida, un continente fascinante

Humanes Explica que Homeward Bound seleccionó la Antártida para la expedición porque es un continente clave e icónico cuando hablamos de cambio climático. “Actúa como un laboratorio gigante porque en él se manifiestan claramente los efectos del calentamiento global”.

Las científicas también atravesarán un continente gélido e inhabitado para llamar la atención y ser escuchadas. “La expedición antártica es una acción con una fuerte carga simbólica que pretende crear en el imaginario colectivo de mujeres y niñas la realidad de que las mujeres podemos llegar a cualquier sitio, aportando una visibilidad para las mujeres y el cambio climático que de otro modo no sería posible”.

Aprender, compartir e iniciar proyectos con otras mujeres es científicas es parte del objetivo de Homeward Bound. (Foto Songqiao Yao)

El objetivo de Homeward Bound es lograr la inclusión de la mujer como alternativa para conseguir soluciones más efectivas para enfrentar el cambio climático, transformar la sociedad y disminuir el efecto de nuestras actividades sobre el planeta.