La tragedia minera que no ha dejado bien parado a AMLO, por lo que dijo antes

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Andrés Manuel López Obrador (AMLO) presidente de México | FOTO: MARIO JASSO/CUARTOSCURO.COM
Andrés Manuel López Obrador (AMLO) presidente de México | FOTO: MARIO JASSO/CUARTOSCURO.COM

En el estado de Coahuila se encuentra la región carbonífera más importante de México, aporta el 100% de la producción nacional de carbón. La escasez de empleo en la entidad lleva a los trabajadores a aceptar actividades en las minas en condiciones precarias de seguridad, lo que ha provocado tragedias como las sucedidas en Pasta de Conchos en 2006, donde murieron 60 trabajadores, la ocurrida hace más de un año en una mina de Múzquiz, con siete mineros muertos y ahora el derrumbe e inundación de la mina “El Pinabete” en Sabinas, donde están atrapados 10 mineros desde el 3 de agosto.

La cobertura mediática sobre las actividades de rescate ha mostrado a los mineros con equipo básico para trabajar, con el rostro lleno de carbón, tecnología elemental e insuficiente para la sustracción y una relación laboral independiente y de informalidad con la que penetran a las minas de 50 y más metros de profundidad para sacar el carbón que entregan a la Comisión Federal de Electricidad, su cliente principal.

La tragedia que hoy se vive en Sabinas por el derrumbe e inundación de la mina “El Pinabete” trajo el recuerdo de la otra tragedia que “No se Olvida”, la de Pasta de Conchos, con la que cerró su sexenio Vicente Fox, cuyo gobierno no logró recuperar los cuerpos de 60 mineros que aún permanecen sepultados en el lugar.

Los trabajos para el rescate de Pasta de Conchos fueron diversos, hasta que el gobierno federal desistió. Las familias desde entonces mantienen su demanda de recuperar sus cuerpos. Para Andrés Manuel López Obrador el tema no pasó desapercibido y en su incansable búsqueda de votos para conquistar el poder, se comprometió con esas familias, que rescataría a sus muertos, en caso de llegar a la presidencia.

Hoy López Obrador es presidente, los muertos de Pasta de Conchos siguen bajo tierra y con insistencia repite a los parientes de los 10 mineros atrapados en El Pinabete que él no es igual a Vicente Fox y que su gobierno los rescatará. El tema se trata en la mañanera, participa con un reporte sobre avances y retrocesos Laura Velázquez, coordinadora nacional de Protección Civil.

Un minero ayuda a las labores de rescate donde 10 mineros se encuentran atrapados en el pozo carbonífero El Pinabete, en la comunidad La Aguja en el municipio de Sabinas, Coahuila.
FOTO: GABRIELA PÉREZ MONTIEL/CUARTOSCURO.COM
Un minero ayuda a las labores de rescate donde 10 mineros se encuentran atrapados en el pozo carbonífero El Pinabete, en la comunidad La Aguja en el municipio de Sabinas, Coahuila. FOTO: GABRIELA PÉREZ MONTIEL/CUARTOSCURO.COM

La intervención de las autoridades federales, estatales y municipales no ha sido satisfactoria para las familias. Su disgusto se expresó con la demanda de renuncia de Laura Velázquez, a quien señalan de inepta y no acertar en la determinación del método de rescate. La petición no fue aceptada por el presidente que la calificó de “politiquería” y responsabilizó a sus adversarios de estar lucrando con la tragedia.

Después de casi un mes el rescate atrapados en El Pinabete no se ha concretado, los avances son neutralizados por el aumento de agua en la mina, cuyo flujo se incrementó con la llegada de las lluvias propias de la temporada.

Para rescatar a los mineros se recurrió a la experiencia de extranjeros, conocieron El Pinabete y estuvieron de acuerdo con las estrategias llevadas a cabo por las autoridades y rescatistas de México, entre las que se propuso inyectar concreto y sellar el paso de agua para evitar que se inunde la mina. En otro intento se abrió un boquete en una mina vecina, pero el rescate no se llevó a cabo.

El rescate no será noticia próxima, la coordinadora de Protección Civil, Laura Velázquez, propuso un plan que podría tomar entre seis y once meses. Fue rechazado por los familiares.

El presidente López Obrador confirmó el rechazo, pero insistió en que “no sucederá lo mismo que en Pasta de Conchos que se decretó que no había una posibilidad de recuperar los cuerpos de los mineros.”

El tiempo pasa, los esfuerzos son insuficientes, frustración y disgusto se hacen presentes en el ánimo de los familiares de los mineros, pero también en los funcionarios que no pueden dar a López Obrador la noticia de que, a diferencia de Vicente Fox, ellos sí pudieron rescatar a los capturados por la mina.

El tema está en la mañanera. Desde ahí López Obrador, en su ejercicio de propaganda cercana a su cuarto informe de gobierno, comentó que su administración continuará con los trabajos de rescate de los mineros de El Pinabete, pero también indemnizará a sus familiares.

“Ahora lo más importante es el rescate, desde luego que hay una indemnización, pero ese no es el tema. “¿Una u otra cosa?”, preguntó una reportera a lo que respondió: “¡Las dos cosas!”

En su discurso de López Obrador recurre con frecuencia a la moral. En esta práctica ha convertido en propaganda la tragedia por la que atraviesan las familias de los mineros, primero los de Pasta de Conchos y ahora los de El Pinabete, prometió rescatar los cuerpos de los sepultados. Los deudos de Pasta de Conchos todavía gritan por el rescate. Los afectados de El Pinabete recibirán la promesa de continuar la búsqueda, un memorial con el que ya los dan por muertos y dinero.

Por casi un mes la tragedia de los mineros ha sido utilizada con fines propagandísticos por López Obrador. Es un claro ejemplo de que lucrar con el dolor ajeno está por encima de la moral. Dinero para el silencio. Ahí viene el cuarto informe.

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