Fuertes vientos de tormenta Bud azotan Los Cabos en México

Por JULIET WILLIAMS
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Varias palmeras se inclinan por los intensos vientos junto al hotel Marquis Los Cabos al acercarse la tormenta tropical Bud a la península de Baja California, en San José del Cabo, México, el jueves 14 de junio de 2018. (AP Foto/Juliet Williams)

SAN JOSÉ DEL CABO, México (AP) — La tormenta tropical Bud castigó el jueves con fuertes vientos el extremo sur de la península mexicana de Baja California, donde están los populares centros turísticos de Los Cabos, mientras locales y turistas aguardaban a que tocara tierra en las próximas horas.

Las copas de las palmeras se agitaban violentamente y las olas caían con fuerza sobre la arena. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos dijo que los vientos de la tormenta alcanzaron la península a pesar de que el vórtice de Bud estaba todavía a unos 50 kilómetros (30 millas) al sur de Cabo San Lucas.

Aún se recuerdan los graves daños infligidos en 2014 por el huracán Odile de categoría 3, y los operadores de hoteles optaban por no correr riesgos.

Los trabajadores del hotel Marquis Los Cabos en San José del Cabo dedicaron los últimos tres días a reforzar las defensas, atar las palmeras y cubrir con lonas los grandes ventanales que Odile destrozó. El miércoles retiraron las sillas plegables y las sombrillas de la playa, y dijeron que había un cuarto seguro para los huéspedes en caso de necesidad.

Con todo, primaba la sensación de alivio luego de que Bud se debilitó tras haber registrado vientos máximos sostenidos de 210 kilómetros por hora (130 millas por hora) el martes, cuando alcanzó el rango de huracán categoría 4.

Para el jueves los vientos se habían reducido a 75 kph (45 mph), con fuerza suficiente para causar algunos daños, pero no como los provocados por Odile.

El aeropuerto internacional parecía operar normalmente por la tarde.

Rodrigo Esponda, director del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos, dijo que se habían aplicado todas las medidas para proteger a la comunidad y a los turistas.

Para una tormenta tropical, ello significa asegurar los muebles externos, pero no evacuaciones ni colocar a los huéspedes en albergues. Esponda aclaró que eso se lleva a cabo en caso de huracanes categoría 2 o superior.

Esponda indicó que, tras el paso del huracán de 2014, las autoridades revisaron los protocolos de seguridad en caso de tormentas e hicieron algunos cambios, tales como equipar a ciertos funcionarios con teléfonos satelitales para que puedan comunicarse pase lo que pase. Las autoridades revisan periódicamente los hoteles para revisar qué tan bien preparados están, y se aseguran de que los empleados sepan actuar en caso de emergencia.

Bud, la segunda tormenta con nombre en la temporada de huracanes del Pacífico en 2018, se desplaza con rumbo nor-noroeste a 11 kph (7 mph) y se prevé que se debilite aún más, pero aun así se pronostica que tendrá fuerza de tormenta tropical cuando llegue a la costa en las próximas horas.

Después de que cruce la península, se prevé que la tormenta pase por el Golfo de California (Mar de Cortés) como depresión tropical y volverá a alcanzar territorio mexicano el viernes en la noche.

Las autoridades emitieron una alerta de tormenta tropical para un tramo de la costa de Baja California, de Santa Fe a La Paz.

El gobierno del estado de Baja California Sur indicó que los puertos de Los Cabos quedarían cerrados a todas las embarcaciones desde el mediodía del miércoles, y canceló las clases en Los Cabos y La Paz para el jueves por la tarde y el viernes.

La tormenta podría causar oleaje peligroso durante los próximos días y llevar entre 50 y 100 milímetros (de 2 a 4 pulgadas) de lluvia al sur de Baja California y el estado de Sonora, señaló el centro de huracanes.

Cabo San Lucas y San José del Cabo reciben millones de turistas nacionales y extranjeros cada año.

Por otro lado, se formó una depresión tropical el jueves frente al sur de México, a unos 155 kilómetros (100 millas) al sur del puerto turístico de Acapulco.

El centro de huracanes pronosticó que se fortalecerá para volverse una tormenta tropical el viernes y se acercará a tierra el fin de semana. Se prevé que la nueva tormenta arroje entre 100 y 150 milímetros (4 a 6 pulgadas) de lluvia a lo largo de la costa del estado de Guerrero, incluido Acapulco.

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El periodista Peter Orsi de The Associated Press contribuyó desde la Ciudad de México.