La peor pesadilla de los padres: ¿Qué hacer si un extraño acecha sospechosamente a tu hijo?

Jesús Del Toro

Es un temor punzante que ronda a toda persona que sale a un lugar público con sus hijos pequeños. A veces es una mera posibilidad, un dato para la precaución, pero a veces tiene una forma muy real y amenazante.

¿Qué hacer si se detecta que un adulto extraño ronda en torno a menores, los observa o incluso se acerca sospechosamente a ellos? La sola noción de que un caso así pueda convertirse en el secuestro de un niño pone los pelos de punta a madres, padres y otros cuidadores de menores.

Algunos casos recientes son ejemplo de que el peligro existe y causa sufrimiento.

Una foto que Diandra Toyos subió a su página de Facebook y que la muestra con sus hijos en una tienda de muebles poco antes de detectar a personas que los acechaban sospechosamente. (Facebook/DiandraToyos)

Uno es el caso de Diandra Toyos, que cuando estaba con sus tres hijos pequeños en una tienda IKEA en el sur de California detectó a un sujeto que los observaba, los seguía por la tienda, se les acercaba. El hombre iba bien vestido y luego, la abuela de los niños, que estaba presente, detectó a un segundo sujeto que los vigilaba de forma similar, como se relata en InspireMore. Toyos temió que se tratara de traficantes de personas. Después de varios tensos minutos la familia logró evadirlos y dieron reporte a  la gerencia de la tienda.

¿Se trató de una amenaza real o quizá la madre reaccionó excesivamente?

La mujer hizo bien en estar alerta y calmada, en mantener a sus hijos cerca de ella cuando detectó a los sujetos sospechosos, y lo mismo cuando alertó a las autoridades del lugar. Ambas son recomendaciones a seguir en casos similares.

En Texas, como informó la televisora Fox4, se han dado al menos dos casos recientes de un sujeto de entre 50 y 60 años que ha seguido a grupos de niños afuera de un complejo de departamentos en Arlington e incluso ha llegado a tomarles fotos, hacerles comentarios obscenos y, lo más grave, a tocar de modo inapropiado a una niña.

Y en Georgia, hace poco más de un año, un sujeto de 24 años fue arrestado luego de que varias madres afirmaron que lo habrían visto dentro de un Walmart tratando de llevarse niños pequeños en los carritos de ese supermercado. Según la televisora WALB, el individuo tendría algún tipo de enfermedad mental y habría dicho que sólo quería “darle un abrazo a los niños”.

Pero para sus madres todo fue causa de terror.

Una foto en la que al parecer un sujeto trata de secuestrar a un menor en un supermercado, incluso justo a un lado de la que sería la madre. (ABC)

En marzo pasado un sujeto en Long Island, Nueva York, fue arrestado luego de haber seguido a cuatro menores de edad, de entre 15 y 11 años, cuando iban a la escuela. El tipo incluso trató de forzarlos a entrar a su vehículo. El padre de los niños pudo tomar una foto del individuo, de acuerdo a la televisora CBS, y eso permitió su identificación y captura.

La documentación del caso de acecho es también una opción recomendada para amplificar la posibilidad de respuesta de las autoridades ante los sospechosos.

Así, aunque no en todos los supermercados ni en todo momento hay traficantes de personas, sujetos lascivos o con algún tipo de padecimiento que, de un modo u otro, se acercan a niños y los ponen en riesgo, la precaución es siempre indispensable. El cuento del ‘hombre del costal’ o el ‘robachicos’ que secuestra niños y era usado para disciplinar a menores desobedientes tiene un filo real.

Y es un problema de magnitud importante. De acuerdo al Centro Nacional para Víctimas del Crimen, una organización con sede en Washington D.C., personas que fueron seguidas y acechadas acabaron siendo víctima de violencia, agresión sexual y hasta asesinato.

Para minimizar los riesgos, esa entidad propone medidas de seguridad que pueden tomarse tanto si las personas que son vigiladas son menores como si son adultos.

Entre las recomendaciones figuran, por ejemplo, tomar cada amenaza, directa o indirecta, como real y reportarla de inmediato a las autoridades y si se ha sufrido o se teme sufrir una persecución frecuente cambiar las rutinas y rutas para evitar ser predecible. También se aconseja nunca interactuar con la persona amenazante, es mejor reportarla ante una autoridad. Y confiar en los instintos cuando se siente que algo no está bien para evitar a tiempo mayores problemas.

En esta guía se ofrecen muchas otras recomendaciones que son útiles.

En el caso específico de los niños, el sitio Kid Smartz ofrece lecciones sobre seguridad para los menores, sus padres y sus maestros en una guía para la prevención de secuestros.

Por ejemplo, señala las técnicas más comunes de los secuestradores para atraer la atención de un pequeño: ofrecer transporte, dulces, dinero o animales. Y revela que muchos de los intentos de secuestro suceden cuando el niño va o regresa de la escuela, entre 2 pm y 7 pm y con la intervención de un vehículo. Los menores de entre 10 y 14 años son los blancos más frecuentes.

Para encarar esas amenazas, se recomienda hablar con los niños y explicarles cuál es el riesgo y los métodos con los cuales pueden intentar raptarlos, hacer que sepan su nombre completo y su dirección y su teléfono para poder identificarse, y enseñarles a pedir ayuda. También practicar con ellos las formas y rutas más seguras durante sus recorridos hacia la escuela y de regreso a casa.

Videos de animaciones educativas que enseñan a los niños cómo reaccionar y prevenir secuestros se ofrecen también en el sitio Kid Smartz.

Una escena de un video educativo de KidSmartz muestra la acertada reacción de un niño que indica a un adulto de confianza de un sujeto sospechoso que queria hacerlos subir a un automóvil. (KidSmartz.com)

E incluso en ese sitio se reformulan, para hacerlas más efectiva, algunas de las advertencias clásicas de seguridad para los niños. Así, más allá de decirles que no hablen con extraños, ahora se necesita indicarles que no sólo no hablen con ellos sino que no deben acercarse a nadie que no conozcan y si necesitan ayuda la pidan a un policía, un empleado de tienda que tenga su nombre visible en un gafete o a una mamá o papá que esté con sus hijos.

La familia de Jodie Norton./@timewellspent.today/Instagram

Un ejemplo dramático, pero que tuvo un resultado auspicioso, lo vivieron en 2016 los dos hijos, de 10 y 8 años, de Jodie Norton. Ellos viven en Utah y cuando la madre sufrió una súbita urgencia médica y tuvo que ir al hospital sus dos hijos se quedaron solos, afuera de la sala de emergencias, por cerca de 40 minutos en espera de que un vecino fuera a buscarlos para llevarlos a la escuela.

Como la misma Norton narró en su blog, sus hijos experimentaron entonces un acoso muy real de una mujer y dos hombres que se les acercaron para preguntarles si podían ayudarlos y acompañarlos al baño del hospital para tratar de convencer a un amigo suyo que estaba allí encerrado y no quería ir al doctor.

Entonces, las advertencias maternas surtieron efecto. Más allá de decirles a sus hijos que se cuidaran de los extraños (‘stranger danger’ en inglés) y no interactuaran con ellos, ella les advirtió además específicamente del peligro de personas que con trucos y ofertas pretenden engañar a los niños. Cuando los adultos se les acercaron, los hijos de Norton respondieron enfáticamente a su petición con un “no, gracias” en tres ocasiones, y al final se fueron de allí cuando el vecino apareció para recogerlos.

Luego, los chicos le dijeron a su madre que se dieron cuenta de que se trataba de sujetos engañosos (‘tricky persons’) justo porque “nos estaban pidiendo ayuda, los adultos no piden ayuda a los niños”, comentaron los chicos. Norton recomendia el sitio Safely Ever After para obtener más información y consejos para padres e hijos.

Así, realizar juegos de rol entre padres e hijos, en el que se practican situaciones para que los menores sepan cómo reaccionar ante amenazas, es también recomendable. Y ante el terrible caso de que el pequeño desaparezca o es secuestrado, es imperativo que los padres tengan una credencial con foto y huellas digitales, conocidas como Child ID Kit, que ayude en su búsqueda e identificación por las autoridades.

Tener el ojo vigilante es indispensable para proteger a los niños.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro