El 'lado alegre' de la pandemia en México que solo López-Gatell puede ver

Enrique Pérez Quintana
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Aerial view of graves at a special area designated for COVID-19 victims, at the Municipal Pantheon of Valle de Chalco, State of Mexico, taken on March 26, 2021 amid the novel coronavirus pandemic. - Mexico on March 25, 2021, became the world's third country to surpass 200,000 coronavirus deaths, following the United States and Brazil. (Photo by Alfredo ESTRELLA / AFP) (Photo by ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images)
Vista aérea del espacio designado para aquellas víctimas que murieron por COVID-19 en el Panteón Municipal de Valle de Chalco, en el Estado de México, tomada el 26 de marzo de 2021. Foto: ALFREDO ESTRELLA/AFP via Getty Images

Con el falso argumento de la “transparencia” el gobierno de Andrés Manuel López Obrador es la única fuente de divulgación del número de muertos que aporta la pandemia de Covid 19 a la incredulidad de los mexicanos. Hace un año empezaron a contar sus muertos los dos López que administran la tragedia.

El 19 de noviembre de 2020 contabilizaron 100 mil fallecidos. Habían pasado 9 meses desde que reconocieron al primer muerto. Su pronóstico “catastrófico” de 60 mil muertos había sido superado por la terca realidad. Los López Obrador y López-Gatell solo necesitaron cuatro meses más para llegar a los 200 mil fallecidos.

Algunos dicen que 200 mil muertos en México, víctimas de la pandemia, no es una cifra real, que es cuando menos el doble, pero esa es la cifra oficial y para llegar a ella los López se esforzaron en acumular una larga cadena de errores y omisiones.

El Error original

El primer error se origina en no observar con responsabilidad la información que circuló por el mundo que decía que en China había una pandemia, que estaba matando a cientos, a miles de ciudadanos. Cuando los gobiernos en el mundo piensan que eso no los alcanzará, se olvidan de la globalización, el intercambio y movilidad de los ciudadanos que acuden desde todas las naciones a hacer negocios con la pujante economía China. El virus viajó en avión a todas partes. Los gobernantes lo supieron, pero no actuaron.

En México este error se volvió mayúsculo a partir de que el presidente López Obrador, en un aparente arranque de sensatez y responsabilidad, delegó el manejo de la pandemia, en el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, de quien dijo era un “científico y especialista” en la materia. Un año después, por su conducta, sabemos que se “transformo” en incondicional del presidente, que lo complace al grado de negar la eficacia de medidas preventivas, como el uso del cubrebocas que, a pesar de que ambos fueron contagiados por el coronavirus, se niegan a usar.

La política encima de la ciencia

Desde hace un año, las noticias sobre la muerte acompañan a los mexicanos y al mundo. En los primeros meses de la pandemia la política estuvo encima de la ciencia. En muchos países, en medio de la crisis de salud, lo gobernantes se dejaron guiar y así evitaron la multiplicación de los muertos.

En México no pasó así, el manejo de la crisis de salud fue politizado por el presidente López Obrador que, desde el principio, apegado a su estilo de gobernar, no le concedió importancia a la pandemia y llegó al extremo de menospreciar su impacto al recomendar “estampas religiosas” de algunos santos para “detener el mal”.

200 mil muertos y avanzando

La cuenta y el cuento no se detienen. El 25 de marzo, la secretaria de Salud informó que en México hay 2 millones 214 mil 542 de casos confirmados de coronavirus. Se acumularon 200 mil 211 muertes por Covid-19; 584 fallecieron el día anterior y se han aplicado 6 millones 243 mil 886 dosis de la vacuna contra Covid-19.

El dato que no dijo el gobierno de López Obrador es que faltan vacunas para cien millones de mexicanos. México es el decimotercer lugar mundial en número de contagios y el tercer puesto con más decesos por la pandemia, detrás de Estados Unidos y Brasil, según la Universidad Johns Hopkins, de Estados Unidos.

Inconformes con su “transparencia”

Esta es la información estadística que el grupo de “científicos y especialistas” ofrecen por las tardes, en Palacio Nacional, a los medios de comunicación, pero no les gusta su propia “transparencia”. Para los medios la noticia es cómo los López rompen sus pronósticos. El escenario “catastrófico” de 60 mil muertos se quedó corto.

El subsecretario Hugo López-Gatell ha demostrado ser un avanzado discípulo de López Obrador en el oficio de desviar la atención, para ocultar lo importante con lo superficial. Sus recetas sanitarias no evitaron la muerte de muchos y ahora se aventura en los “pronósticos” de lo que informarán los medios a partir de las cifras negras que ofrece.

Al intervenir en su conferencia de prensa vespertina López-Gatell comentó que los medios tienen “afición por las cifras de Covid-19” y solo se concentran en “el lado triste de la epidemia”. Lo que hace suponer, por contraste, que existe un lado alegre en la muerte que no debería de haber alcanzado a miles de mexicanos estos primeros doce meses.

El “pronóstico” de López Gatell fue que los medios de comunicación usarían en sus portadas a las más de 200 mil muertes por Covid-19 registradas, porque representan grupos de interés que están en contra de los cambios que realiza el Gobierno.

En su intervención vespertina López Gatell se reveló como analista de medios, cuando dijo que ha habido también en estos medios, incluyendo televisión y radio, la tendencia a concentrarse en el lado más triste de la epidemia. Considera que es por varias razones, como la posibilidad de tener más ganancias, aumentar la rentabilidad de los periódicos, que suban las acciones. Pero también es usar el duelo, el dolor y la tristeza de las personas, de las familias que han sufrido la enfermedad. “Pareciera como que fueran sus representantes, no estoy seguro, que 200 mil familias le hayan conferido esta capacidad de representación a estos medios que representan diversos grupos de interés económico y político que están en contra de los cambios que están ocurriendo en esta etapa de gobierno”.

Cómo explicar los muertos de los López

Los 200 mil muertos de los López Obrador y López-Gatell se explican por omisiones como no haber decretado con oportunidad la obligación de hacer pruebas preventivas, con tal de no “gastar” por estar en su “austeridad republicana”. No haber comprado equipos sanitarios para el personal médico y llevar a cabo el equipamiento de hospitales. Mantener camas vacías para decir que no estaba saturada la capacidad hospitalaria. No recibir a los enfermos, enviarlos a morir a sus domicilios o dejarlos fallecer afuera de los hospitales. Asignar las causas de muerte a otras enfermedades diferentes al covid-19 y demás.

Haber marginado a los gobiernos estatales, al sector hospitalario privado y al sector empresarial, significó dividir y despreciar fuerzas y recursos que el gobierno federal no pudo compensar, lo que incrementó el número de muertes en el país y puso en evidencia el enfermizo centralismo político y administrativo impuesto por el gobierno de la 4T.

Las vacunas que llegan poco a poco

En la etapa reciente, mentir sobre la compra de vacunas, como decir que las que obsequió Donald Trump habían sido compradas. Informar sobre un programa nacional de vacunación que levanta expectativas, pero fracasa ante la falta de vacunas y el evidente uso de esta campaña con fines político- electorales del presidente y su partido Morena. Chantajear al vecino del norte con la admisión de migrantes, a cambio de vacunas y la compra a sus adversarios como forma de “marcar” distancia ideológica, sin pragmatismo geopolítico, lo que equivale a apostar a perder, antes o después.

Aunque en repetidas ocasiones López Obrador ha dicho que estamos a punto de salir de la crisis de salud, lo evidente es que será posible cuando en otras partes del mundo hayan resuelto su problema y entonces tengan la disposición de auxiliar a los rezagados, a los que lo hicieron mal.

La luz al final del negro túnel en el que nos metió el virus y nos atoró el criterio y valoración política, que le vino “como anillo al dedo” a López Obrador, sí está ahí, pero para alcanzarla faltan muchos muertos. Las urgencias económicas y políticas del gobierno serán el factor que aportará el aumento y será en Semana Santa. No es deseable pero no deberá extrañar cuando los medios, para disgusto de López Gatell, divulguen que llegamos a 300 mil muertos.

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