La Oroya, la ciudad contaminada que ha envenenado a sus habitantes durante décadas

A 3.750 metros sobre el nivel del mar, en un valle de la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, se levanta la ciudad de La Oroya, en el departamento peruano de Junín. Pese a su complicada ubicación, la localidad creció de manera importante durante el siglo XX debido a las numerosas minas de sus alrededores.

Allí se asentaron grandes empresas mineras que extraían cobre, zinc, plomo, oro, selenio y otros minerales haciendo prosperar económicamente a la ciudad. Sin embargo, al mismo tiempo la convertían en una de las más contaminadas del mundo.

En 2009, la empresa propietaria de las minas quebró y estas se cerraron, provocando una gran crisis en La Oroya, que perdió buena parte de su población. Ahora hay planes para volver a abrirlas, pero muchos vecinos no están de acuerdo, ya que, pese a que sería bueno para le economía de la ciudad, volvería la contaminación y, con ella, las enfermedades que causó en el pasado.

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