La líder escocesa baja el tono sobre el calendario de un eventual nuevo referendum

Por Kylie MacLellan
La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, suavizó su postura sobre el calendario de un eventual segundo referéndum de independencia después de que su homóloga británica, Theresa May, rechazase su petición de una votación antes de que Gran Bretaña abandone la Unión Europea. Imagen de Sturgeon saludando tras una conferencia en Aberdeen, Escocia, el 18 de marzo de 2017. REUTERS/Russell Cheyne

Por Kylie MacLellan

LONDRES (Reuters) - La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, suavizó su postura sobre el calendario de un eventual segundo referéndum de independencia después de que su homóloga británica, Theresa May, rechazase su petición de una votación antes de que Gran Bretaña abandone la Unión Europea.

Sturgeon había pedido que se celebrara un referéndum entre el otoño de 2018 y la primavera de 2019, pero después de que May dijera que "ahora no es el momento", la líder escocesa esgrimió que podría estar dispuesta a celebrar una votación más tarde, siempre y cuando no fuera mucha más tarde que el Brexit.

"Está en manos de (May) entonces decir qué calendario sería apropiado y entonces sí estaré dispuesta a tener esa discusión razonada", dijo Sturgeon durante una entrevista con ITV.

Cuando se le preguntó si una votación en 2021 sería razonable, Sturgeon dijo que no porque habrá transcurrido demasiado tiempo después de la salida de Gran Bretaña a la UE, prevista para finales de marzo de 2019, y entonces podría haber demasiadas divergencias en áreas como la regulación.

"Entonces se hace mucho más difícil para Escocia buscar un camino distinto, pero si estuvieramos hablando de la primavera de 2019, un poco más tarde tal vez de lo que yo pensaba, entonces puede haber algún espacio para tratar eso", dijo.

Los comentarios de Sturgeon llegaron en un momento en el que una encuesta de Panelbase para el Sunday Times, llevada a cabo tras su anuncio de que buscaría un nuevo referéndum, mostró un apoyo a la independencia del 44 por ciento, frente al 56 por ciento que respaldó permanecer en el Reino Unido.

También encontró que el 51 por ciento de los escoceses no quería una votación sobre la independencia en los próximos años.

Ruth Davidson, líder del Partido Conservador de May en Escocia, dijo que cualquier votación no podría tener lugar hasta que "el Brexit se haya producido" para que el pueblo escocés pueda conocer a qué se atiene.

"No creo que se pueda celebrar un referéndum de independencia si no se tiene consentimiento, y la gente de Escocia no quiere", dijo a la BBC.

"El SNP no es Escocia y están actuando contra los deseos de la mayoría del pueblo de Escocia".

Los escoceses rechazaron la independencia en un 55-45 por ciento en un referéndum en septiembre de 2014. Pero en junio, la mayoría voto a favor de que Gran Bretaña se quedase en la UE.

En una entrevista separada con Sky News, Sturgeon dijo que su partido estaba examinando opciones de divisas para una Escocia independiente, pero "el punto de partida" sería que continuarían usando la libra esterlina.

A principios de esta semana, su predecesor, Alex Salmond, dijo al Financial Times que Escocia podría abandonar la unión monetaria con el resto del Reino Unido.

"Vamos a establecer una propuesta muy clara, pero creo que es correcto (...) que hagamos un trabajo muy serio antes de llegar lanzar esa propuesta", dijo Sturgeon.

(Información de Kylie MacLellan; editado por Clelia Oziel, traducido por Andrés González)