La inteligencia se puede medir con una simple prueba de ADN, según un estudio

Para saber cuál es el coeficiente intelectual de alguien ya no hace falta que la persona en cuestión realice un test diseñado para ello. Según un estudio realizado por científicos de las universidades de Edimburgo, Southampton y Harvard, bastaría con una muestra de saliva o de sangre y una prueba de ADN para determinar su nivel de inteligencia. Esa es a la conclusión que han llegado tras un estudio publicado en Molecular Psychiatry.

Una gota de sangre o de salivan pueden servir para determinar el coeficiente intelectual de alguien según un nuevo estudio. (Foto: REUTERS/Julia Symmes Cobb)

Reseñado por The Telegraph y diversos medios británicos, la investigación llevada a cabo por este grupo de científicos ha conseguido identificar un total de 538 genes implicados en la capacidad intelectual del ser humano y 187 regiones del genoma relacionadas con la capacidad de pensar. De esta manera y conociendo estos genes, los investigadores pudieron predecir el coeficiente intelectual de los participantes en el estudio con una simple prueba genética.

Se trata del mayor estudio hasta la fecha en este sentido y ha logrado identificar hasta 10 veces más los genes bajo la lupa de los investigadores. Hasta ahora lo que se había sugerido en base a estudios previos realizados con gemelos es que entre un 50 y un 75% de la inteligencia es heredada y el resto viene dada por las circunstancias personales y el entorno de cada individuo. Algo que no contradicen las nuevas investigaciones.

Ian Deary, profesor Centro para el Envejecimiento Cognitivo y la Epidemiología Cognitiva de la Universidad de Edimburgo e investigador principal, explicaba en declaraciones recogidas por medios escoceses que ya se sabía que la implicación del entorno y la genética en “las diferencias que observamos en la inteligencia de las personas”. Su estudio iría en esta línea y “sugiere que la salud y la inteligencia se relacionan en parte porque algunos de los mismos genes influyen en ellos”.

Por su parte, su compañero en la universidad y director del estudio, el doctor David Hill, ha señalado la importancia de que “también pudimos identificar algunos de los procesos biológicos que parecen influir en la variación genética para producir tales diferencias en la inteligencia, y pudimos predecir la inteligencia en otro grupo utilizando solo su ADN“.