La ilusión óptica que hace desaparecer una imagen delante de tus narices

Hay que mirar fijamente al centro de la imagen durante más o menos un minuto sin parpadear. En cuanto se consigue, los puntos que se ven desaparecen por completo y la imagen se vuelve blanca del todo, sin mácula. En algunos casos, gris. Es lo que se conoce como ‘efecto Troxler’ y el truco está en el cerebro. Funciona con esta imagen y otras variantes.

Cada persona necesitará unos segundos más o menos, pero parece que con un minuto basta. Solo hay que conseguir no parpadear en ese tiempo y no moverse. En cuanto eso ocurre, el efecto desaparece y toca volver a empezar. Si se consigue, lo que se verá es como esas manchas formadas por puntos difuminados de distintos colores en tonos pastel comienzan a desaparecer hasta llegar a un fundido en blanco, o gris, según apuntan en IFLScience.

Lo que se ve concretamente es cómo la imagen se va contrayendo de forma gradual. Primero los bordes y luego hacia arriba hasta borrarse del todo. Este truco se conoce como ‘efecto Troxler’, le debe su nombre al médico, político y filósofo suizo que lo desarrolló a finales del siglo XIX, Ignaz Troxler, y es hipnótico.

La razón por la que la imagen se ‘borra’, tiene que ver con el funcionamiento del cerebro y el procesamiento selectivo, como explican en IFLScience. El cerebro, de alguna manera, filtra o elimina la información que considera extraña o innecesaria para que el ser humano se centre en lo realmente importante.

Así, el cerebro desconecta los estímulos visuales fijos, es decir, que no cambian, y elimina los puntos de colores. Fijando la mirada en el centro de la imagen se le está dando a entender que lo que se tiene delante no es necesario y este lo borra sustituyéndolo por el blanco de alrededor. Un simple movimiento o parpadeo hace que vuelva a aparecer.

El procesamiento selectivo del que se aprovechó Troxler para crear esta ilusión óptica en realidad acompaña al ser humano en su día a día sin que sea consciente. De ahí que, por ejemplo y como señalan en esta web científica, una persona no se da cuena durante cada segundo del día de la ropa en contacto con su piel.

Hay que mirar fijamente al centro de la imagen sin parpadear y esperar.