La huida, el arresto y las razones de los padres del adolescente acusado de una masacre escolar en Michigan

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¿Son responsables el padre y la madre de lo que su hijo adolescente hace con un arma de fuego que no estaba apropiadamente resguardada y lejos del alcance del menor? En un punzante caso que ha impactado fuertemente a la sociedad estadounidense, una respuesta a ello sería, al menos desde el punto de vista de las autoridades, que sí.

James y Jennifer Crumbley -padres del adolescente acusado de perpetrar, el pasado 30 de noviembre de 2021, un tiroteo en su escuela, Oxford High School, en Michigan, en el que murieron cuatro estudiantes- han sido también finalmente arrestados luego de que ambos escaparon y fueron considerados fugitivos por las autoridades, según reportó la cadena CNN.

James Robert Crumbley (izq), con su hijo Ethan Crumbley, de 15 años, y su esposa y madre del menor, Jennifer Crumbley. Los tres se encuentran detenidos en la cárcel del Condado de Oakland, Michigan. (Oakland County Sheriff's Office/Reuters)
James Robert Crumbley (izq), con su hijo Ethan Crumbley, de 15 años, y su esposa y madre del menor, Jennifer Crumbley. Los tres se encuentran detenidos en la cárcel del Condado de Oakland, Michigan. (Oakland County Sheriff's Office/Reuters)

James Crumbley, de 45 años, tenía cargos previos por conducir automóviles bajo los efectos del alcohol o drogas (cargo conocido como DUI) y al parecer trabajaba para empresas de tecnología. Su empleo más reciente, según The New York Times, fue una compañía del área de San Francisco, trabajo que se habría terminado por causas no relacionadas con el incidente de su hijo.

Su esposa Jennifer, de 43 años, también tiene un cargo de DUI en sus antecedentes, además de otros por faltas menores. Se desempeñaba, según dijo su abogado, como directora de mercadotecnia y aparecía hasta hace poco entre los empleados de una firma de bienes raíces de Michigan, indicó el Times.

Ambos vivieron en Florida pero se establecieron en Oxford, Michigan, donde compraron su casa en 2015.

Tragedia y escape

Ethan Crumbley, hijo de la citada pareja, fue acusado como adulto de asesinato, terrorismo y otros cargos y se encuentra actualmente bajo custodia en la cárcel del condado de Oakland, Michigan. El adolescente, se afirma, cometió el tiroteo y los asesinatos con una pistola adquirida por su padre y a la que el menor tuvo “acceso total”. Los padres del adolescente, indicaron las autoridades, no mantenían el arma en un lugar seguro o bajo llave y permitieron que el menor tuviera libre acceso a ella, informó CNN.

Fue esa presunta negligencia al no mantener el arma en un lugar seguro lo que motivo que a James y Jennifer Crumbley se les acusara de homicidio involuntario, ello pese a que en Michigan no existe explícitamente una ley que obligue a mantener las armas de fuego resguardadas bajo llave. La defensa de la pareja negó que el arma no hubiese estado bajo resguardo.

Personas se reunieron en la localidad de Oxford, Michigan, en una vigilia en honor de los cuatro estudiantes muertos en un tiropteo en su escuela Oxford High School. (Scott Olson/Getty Images)
Personas se reunieron en la localidad de Oxford, Michigan, en una vigilia en honor de los cuatro estudiantes muertos en un tiropteo en su escuela Oxford High School. (Scott Olson/Getty Images)

El hecho, con todo, es que su hijo se hizo de ella con funestas consecuencias.

El día antes de la masacre, las autoridades de la escuela le reportaron a los Crumbley que su hijo había sido visto por un maestro buscando información sobre municiones en internet. Tras ello, Jennifer le escribió a su hijo un mensaje de texto que decía: “Jajajá, no estoy enojada contigo… Tú tienes que aprender a no ser atrapado”.

Y se señaló que el mismo día del tiroteo, poco antes de que su hijo cometiera la masacre, ellos fueron llamados a la escuela y se les dijo que profesores le habían hallado al menor dibujos que aludían a muerte y sangre. Tras ello, la pareja no quiso llevarse a su hijo de vuelta a casa y, poco después, él cometió el tiroteo que dejó a cuatro estudiantes muertos.

Para cuando James Crumbley se dio cuenta de que la pistola que había comprado días antes, y que había probado con su hijo, no estaba en su casa fue ya demasiado tarde.

Como el matrimonio no se presentó el viernes pasado ante las autoridades, cuando tenían cita para su arraigo judicial, se convirtieran por ello en prófugos de la justicia. Eso incrementó las sospechas sobre que habrían tenido responsabilidad en la tragedia de la escuela Oxford.

Tras una intensa búsqueda policial, ambos fueron hallados en una bodega en Detroit, a unos 60 km de su lugar de residencia, el sábado pasado y ahora se encuentran detenidos en la misma cárcel que su hijo, aunque los tres están separados, informó The New York Times.

Los esposos se han declarado no culpables de los cargos que se les imputan. Su defensa afirma que nunca intentaron escapar de las autoridades y que fue una confusión entre ellos y la fiscalía lo que causó que no se entregaran el viernes. También indicó que si los Crumbley se fueron el viernes de Oxford fue por razones de seguridad y que estaban regresando a entregarse cuando fueron hallados y detenidos.

Las autoridades rechazan esas explicaciones y consideran que la pareja estaba tratando de ocultarse para evadir la justicia y una persona que al parecer les habría ayudado a entrar a esa bodega podría también ser acusada.

Ahora, a cada uno de los Crumbley se les impuso una fianza de 500,000 dólares por considerarse que hay alto riesgo de que no se presenten en la corte si se les permite seguir su juicio en libertad.

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