La historia de la mujer cuya mente borró 17 años de su vida en una sola noche

Naomi Jacobs perdió 17 años de su vida en una noche de sueño. Se acostó con 32 años y al despertarse a la mañana siguiente su mente había eliminado la mitad de su vida. Creía que tenía 15 años, no reconocía nada de lo que había a su alrededor, ni siquiera su propio rostro y todo le era extraño. Su historia, que ha recogido la BBC, le sirvió de inspiración para escribir un libro una vez se hubo recuperado de la pérdida de memoria. Sus recuerdos regresaron igual que se habían ido.

Tres años después de que Naomi Jacobs se levantase creyendo que tenía 15 años en lugar de 32 y sin recordar 17 años de su vida un médico le puso nombre a lo que le ocurrió: amnesia disociativa. Se trata de un tipo de pérdida de memoria que suele ir asociado al un caso de estrés muy fuerte. (Foto: Stacey Rupolo/Chicago Tribune/TNS via Getty Images)

Fue, según relatan en BBC Mundo, un jueves de abril de 2008. Jacobs se despertó desorientada. Estaba en su dormitorio en la casa de Machester en la que vivía junto a su hijo, pero todo le era extraño. “Los primeros segundos pensé que todavía estaba soñando. Bueno, era más bien una pesadilla. No podía reconocer la habitación en la que me había despertado”, ha contado al canal británico.

En su mente tenía 15 años. Sin embargo, su rostro en el espejo decía otra cosa. No era 1992 como ella creía, ni era una adolescente. Era 2008 y tenía 32 años. Fue un shock de grandes proporciones. No sabía por qué la mitad de su vida se había borrado y tenía que enfrentarse a ella. No fue fácil. Su yo adolescente no era capaz de asimilar ni comprender los derroteros que le habían llevado hasta donde su yo adulta se encontraba.

Quería ser escritora o periodista, viajar… ¿Cómo había llegado a convertirse en una madre soltera que dependía de las ayudas gubernamentales para salir adelante? Además, estaba estudiando psicología. En su cabeza nada cuadraba. Pero de todo, lo más chocante fue enfrentarse al hecho de que tenía un hijo de 10 años, Leo, que le era extraño.

“Durante las primeras 24 horas en realidad no podía comprender el hecho de que tenía un hijo, aunque me dijeron que sí, y lo vi y me maravilló. Estaba anonadada viendo esa versión en miniatura de mí saliendo de clase, con una enorme sonrisa, y lo único que pude hacer fue quedarme mirándolo”, recuerda en declaraciones a la BBC.

En realidad, ese apartado de su vida, su hijo, fue el único agradable que se encontró. Con su regresión en el tiempo, Jacobs, atrapada en los 15 años, rechazaba todo en lo que se había convertido. Acudió al médico, pero no le hicieron caso. La pérdida de su memoria era todo un misterio para ella. No parecía haber habido una razón física, como un accidente o un golpe, para ello. Simplemente un día se despertó creyendo que tenía 15 años.

Su tabla de salvación fueron los diarios que durante años escribió. Su hermana y su mejor amiga le hablaron de ellos y le ayudaron a encontrarlos. Gracias a esos cuadernos Jacobs fue recuperando esa parte de su vida olvidada leyéndola de su puño y letra. Lo que encontró en ellos no le gustó, pero sí le ayudó a comprender la historia de su vida y a ser más comprensiva con lo que había pasado.

Fue así como descubrió que había tenido problemas de adicción; que le habían diagnosticado un trastorno bipolar; que puso en marcha un negocio que quebró; que se fue un tiempo a vivir a Grecia pero no funcionó y al volver estuvo viviendo en al calle porque no tenía dinero.

Su vida no había sido fácil y así se lo decían sus propios diarios. Pero hubo un momento en el que cerebro cambió por completo el chip de la recriminación a sí misma y empezó a comprenderlo todo. Recuerda que “el momento que cambió todo fue cuando descubrí en los diarios que había sido abusada sexualmente cuando era niña. Y que había enterrado esa memoria desde la edad de 6 años hasta que cumplí los 25 años”.

Al llegar a ese punto en los diarios empezó “a entender realmente bien que había una herida profundamente arraigada”. Su comportamiento, a veces lleno de errores y malas decisiones, entre los 15 y los 32 tenía ahora algo de sentido. Aún así, seguía siendo un misterio el porqué de despertarse en la adolescencia y no antes o después.

Jacobs encontró la respuesta también en lo que estaba escrito. Fue entonces cuando se produjo una discusión “bastante agresiva” con su madre, que, alcohólica, acabó con ella bebiendo mientras su hija intentó suicidarse.

La lectura de los diarios le ayudó a reconstruir su vida y encontrar respuesta, pero los recuerdos seguían sin volver. Hasta que un día recordó una escena, después un olor, un sabor, un sonido… Y como se fueron, volvieron. Tres meses después de levantarse creyendo que tenía 15 años le ocurrió lo mismo pero a la inversa. Se despertó de nuevo consciente de quién era y cómo había llegado hasta allí.

El trance por el que tuvo que pasar le ayudó a ver su vida desde otra perspectiva. Aprendió a ser más comprensiva con ella misma y se reconcilió con su madre. Pero el diagnóstico seguía sin saberse. ¿Por qué perdió la memoria? Según su testimonio para la BBC, tardó tres años en dar con la respuesta.

“Conocí a un psiquiatra increíble y le conté todo lo que había sucedido. Bueno, casi toda la historia de mi vida. Se fue e investigó mucho y habló con sus colegas, y todos coincidieron en que tenía algo llamado amnesia disociativa”, resume.

Su historia completa puede leerse en el libro La chica olvidada y en la BBC están disponibles algunos extractos de esos diarios.