California City, la ciudad 'aborto' para 5 millones que se quedó en pueblo

Pedro Torrijos, arquitecto y músico que colabora en varios medios de comunicación, es el autor de un hilo de Twitter que se ha viralizado en las últimas horas. En él resume la historia de “California City, la ciudad que se planificó para 5 millones de habitantes y se quedó en 30.000 hectáreas de calles semipavimentadas en medio del desierto de Mojave”. Con muchos datos, fotos y salpicado de ironía y buen humor, este hilo acumula más de 7.500 me gusta en menos de 24 horas.

Parte del éxito de este relato está en lo que cuenta. Otra, en el cómo. Dice Torrijos de California City que “no es una ciudad fantasma, es una ciudad abortada, y su historia es cojonuda”. Dicho lo cual, entra en detalles sobre el origen de la idea, la ciudad y en lo que quedó todo.

“La cosa es que en 1958, Nat Mendelsohn, profesor de sociología de Columbia y, ejem, promotor inmobiliario, compro 82.000 acres (33.000 hectáreas) de terreno en el desierto de Mojave con el objetivo de levantar la que sería la 2ª ciudad de California tras L.A. Spoiler: SALE MAL”, comienza a contar.

El plan de este profesor/promotor consistió en reservar “unos pocos solares” para lo que serían los servicios públicos y el resto, 33.000 hectáreas, las dividió en parcelas que poner a la venta.

En los cálculos que hizo Mendelsohn estaba el de que California City llegase a tener alrededor de 5 millones de habitantes en los primeros ochenta. El espejo en el que se miraba, según cuenta Torrijos, era el de otra ciudad artificial como era Las Vegas.

Pero en su plan había un problema de base, “que Las Vegas venía con un pan bajo el brazo en forma de juego legalizado (y a Bugsy Siegel intentando comprar una reputación respetable, pero eso es otra historia). En cambio, el único atractivo de California City era...¿el desierto?”.

Las ventas, eso sí, no parece que fuesen mal del todo, porque “bastante gente compró las parcelas porque eran baratas, pero no para mudarse y construir su casa, sino para especular. (Segundo spoiler: SALE OTRA VEZ MAL)”.

Llegó 1969, una década después de iniciado el proceso, y solo había unas 1.000 personas instaladas. “En 1975 hubo un macrojuicio con los inversores contra los promotores e intervención estatal y la cosa se fue a tomar por culo. Pero las calles de planificaron y se trazaron y se allanaron todas. Todas. TODAS”. Además, las “semipavimentaron con grava” y se les puso nombre.

Este punto acabó en que, como anécdota, “en estas décadas, la gente iba por el desierto robando las señales indicadoras para quedárselas como souvenirs”. Pero, ¿cómo acaba la historia de California City? ¿Remontó? ¿La gente se mudó en masa? Nada de eso.

“A día de hoy, tiene unos 14.000 habitantes más o menos agrupados en torno a una zona central. Con un campo de golf, claro, en medio del desierto” y “también cuenta con un pequeño aeródromo en funcionamiento, un circuito de carreras también en funcionamiento, una prisión estatal porque no hay ciudad yanqui sin cárcel y un señor McDonald's también muy yanqui”.

Para acabar su hilo, Torrijos menciona lo “flipante” que es pasearse por la ciudad a través de Google Maps y descubrir algunos detalles de ella. Hacerlo conociendo la historia de su origen y fracaso es, cuanto menos, curioso. Las fotos que ha compartido en algunos de sus tuits son de Chang Kim.

California City, en el desierto de Mojave, puede que no haya llegado a los 5 millones de habitantes que su promotor esperaba, pero lo que no falta es una cárcel en su término municipal de calles semipavimentadas sin que nadie las habite. (Foto: AP Photo/Reed Saxon)