La historia de amor fugaz en la Torre Eiffel con final agridulce

Todo comenzó con una apuesta. El reto que las amigas de Juliana Corrales le habían propuesto durante sus vacaciones en Parí. Tenía que subir a la Torre Eiffel y besarse con un desconocido. Lo que no esperaba ella es que su historia acabase como ha acabado y que la magia se desvaneciese tan rápido.

Allí, en las alturas del mayor icono de la ciudad del amor, París, la californiana Juliana Corrales se encontró con el solícito Gavin, que aceptó darse un beso con ella para que ganase la apuesta. El momento quedó inmortalizado con un vídeo que recorre las redes sociales. Se les ve cómo se colocan delante de la cámara, se besan rápido, intercambian sus nombres y ya.

Lo que no sé ve en esas imágenes es que hubo un segundo beso. Al parecer, según cuentan en el diario La Reppublica, la madre de Gavin quiso un recuerdo de la historia y pidió a los chicos que se besasen de nuevo para sacar una foto. Juliana aceptó porque “es guapísimo”. Y fue en esa segunda toma donde se le despertaron mariposas en el estómago.

Los chicos se despidieron. No hubo intercambio de teléfonos, ni de direcciones de correo, ni usuarios de Twitter, nada. El caso es que a Juliana se le quedó ahí el gusanillo en el estómgao y decidió pedir ayuda al mundo virtual. A ver si alguien reconocía al misterioso Gavin y podía dar con él. Si no, como reconocía ella misma en una cuenta de Twiter que ahora está protegida, se iba a arrepentir toda su vida.

Su historia se hizo viral y Gavin fue localizado en Texas. Hasta ahí, una bonita historia de amor que podrían haber protagonizado Meg Ryan y Tom Hanks en la pantalla. Con lo que no contaba Juliana era con la variante novia. Y es que su misterioso y apuesto chico de las alturas parisinas tiene pareja.

“Vi que conseguisteis encontrar a Gavin y, aunque tiene novia, quiero agradeceros a todos la ayuda que me habéis prestado. Lo siento, pero os pido que no molestéis ni a él ni a su madre, de verdad que no quiero causarles problemas”, decía la joven Juliana en su cuenta.

Lo que nadie sabe, por ahora, es qué piensa la novia de Gavin de todo esto. De que su novio se besase con una desconocida en la Torre Eiffel y de que su suegra les pidiese repetir el momento para hacer una foto.

Un chica se besa con un desconocido en la Torre Eiffel, pide ayuda en Twitter para localizarlo, lo encuentra y tiene novia. (Foto: REUTERS/Charles Platiau)