La gran habilidad que Bill Gates siempre le envidió a Steve Jobs

Lo normal entre dos titanes del sector tecnológico como Steve Jobs y Bill Gates era que durante muchos años mantuvieran una encarnizada rivalidad.

Bill Gates, cofundador de Microsoft, sonríe durante un acto público en Omaha, Nebraska, en mayo de 2019. Foto: Nati Harnik/AP.

Y así fue. Solo que los dos se dieron muestras continuas de respeto mutuo, hasta que el vínculo se rompió con el fallecimiento de Jobs en 2011.

Sin embargo, hubo un aspecto en la personalidad del desaparecido cofundador de Apple que el rostro más visible de Microsoft nunca ha dejado de admirar, convirtiéndose, según sus propias palabras en una entrevista esta semana con The Wall Street Journal, en motivo de envidia.

Según lo trascendido en esa conversación, el ex CEO de Microsoft y uno de los hombres más ricos del planeta tuvo que trabajar muy duro para mejorar sus aptitudes como orador público; un renglón en el que reconoció que Jobs lo derrotó fácilmente.

“Steve Jobs siempre fue más natural en eso”, aseguró en referencia a una habilidad que, dice, le permitía vender cualquier tipo de producto, aunque fuera de baja calidad.

Con una imagen del excofundador y CEO de Apple, Steve Jobs, al fondo, el actual CEO de la compañía, Tim Cook, anuncia un nuevo producto de Apple en Cupertino, California, el 12 de septiembre de 2017. Foto: Marcio Jose Sanchez / AP.

De hecho, no esconde que todavía desearía poder emular en ese aspecto a su antiguo colega y rival, sobre todo para poder crear conciencia sobre las diversas causas filantrópicas que Gates y su esposa Melinda defienden a través de su fundación sin fines de lucro.

“Ojalá pudiera tener esa magia, pues tengo causas que son de alguna manera impactantes y necesito asegurarme de que no sean ignoradas”, dijo sobre el trabajo de la Fundación Bill y Melinda Gates, dedicada a abordar problemas globales que van desde la investigación para la prevención de enfermedades hasta la lucha contra la pobreza.

Para Gates, hay causas como la erradicación de la poliomielitis que “son inherentemente inspiradoras”, por lo que estimó que la capacidad que tuvo Jobs para vender cualquier producto o idea le habría sido muy útil, si bien reconoció que ha trabajado para mejorar su discurso público a lo largo de los años.

"Tengo la suerte de trabajar en muchas cosas como el cambio climático o la mejora de los barrios marginales urbanos que pueden atraer un nivel de talento que la economía no tendría —enfatizó—. Pero yo mismo no soy un predicador. He aprendido un poco sobre hablar en público y cómo articular cómo resolver estos problemas con el tiempo.”

La Fundación Bill y Melinda Gates es una de las entidades filantrópicas privadas más grandes del mundo, con una dotación de más de 50 mil millones de dólares.

Junto a su amigo multimillonario Warren Buffett, Gates también han convencido a cientos de personas adineradas para que donen miles de millones de dólares de su riqueza a la caridad, como parte de su campaña Giving Pledge.

No es la primera vez que Gates elogia la capacidad de Jobs para seducir a la gente. En julio pasado, entrevistado por la cadena CNN, el multimillonario y filántropo nacido en Seattle, en el estado de Washington, se refirió a la capacidad de Jobs para “lanzar hechizos” que motivaran a sus empleados.

“Era como un mago que podía lanzar hechizos y ver a la gente hipnotizada —bromeó—, pero como yo soy un mago menor, los hechizos no funcionan en mí”.

Esta entrevista forma parte de la cobertura de prensa previa a la salida al aire del documental “Inside Bill's Brain: Decoding Bill Gates”, que podrá ser visto en Netflix a partir de este próximo 20 de septiembre.