La familia de la bebé que murió tras caer de los brazos de su abuelo culpa al crucero de la tragedia

La trágica muerte de la bebé Chloe Wiegand, que cayó unos 50 metros desde la ventana del crucero Freedom of the Seas de la naviera Royal Caribbean cuando el barco estaba atracado en el puerto de San Juan de Puerto Rico, ha conmovido y consternado a la opinión pública.

Inicialmente se afirmó que la pequeña, de 18 meses, cayó el domingo pasado del barco luego de que su abuelo materno, Salvatore Anello, la hizo asomarse por una alta ventana en el crucero y por alguna razón la bebé se le resbaló de las manos y cayó hasta su muerte.

La bebé Chloe Wiegand, de 18 meses, murió al caer unos 50 metros desde una ventana en el crucero Freedom of the Seas de la naviera Royal Caribbean. (Facebook)

La familia quedó devastada y el viaje que ellos, Alan y Kimberly Wiegand, los padres de la bebé Chloe, los hermanos de ella y sus cuatro abuelos, habrían imaginado como un tiempo de descanso y maravilla se tornó en horror y luto.

Pero nuevas revelaciones han cambiado la percepción sobre lo que sucedió y sobre quién tendría responsabilidad de la desoladora muerte de la pequeña Chloe.

El abogado de la familia Wiegand, Micheal Winkleman, negó la versión de que Anello hubiese sacado a la niña por la ventana y dijo, de acuerdo a CNN, que su misión era esclarecer lo que realmente sucedió ese trágico día.

Indicó que la bebé y su abuelo Anello estaban en un área especialmente diseñada para niños y que tenía plataformas de madera contiguas a grandes ventanas de cristal. Anello colocó a su nieta en la plataforma contigua a una de esas ventanas para que ella pudiese rrecostarse en el cristal y mirar hacia afuera, justo como hacen las personas cuando se asoman tras cristales en miradores.

Y, de acuerdo a la televisora NBC News, la familia pensaba que la pequeña se recostaría sobre el cristal para mirar hacia afuera de modo similar a como ella acostumbraba hacer para mirar, a través de material traslúcido, a sus hermanos jugar en una arena de hockey.

Pero todo acabó en un terrible accidente porque la ventana contigua a la bebé en realidad estaba abierta. Anello la colocó allí pensando que estaba cerrada, como el resto, y fue entonces cuando Chloe de repente se precipitó al vacío.

El crucero Freedom of the Seas de Royal Caribbean. Desde uno de los ventanales laterales en lo más alto del buque cayó al vacío la bebé Chloe Wiegand. (Getty Images)

También se ha rechazado que Anello hubiese consumido alcohol y que eso tuviese relación con estos hechos y, en cambio, Winkleman ha señalado a la naviera Royal Caribbean de haber cometido negligencia.

El trágico accidente pudo haber sido fácilmente evitado, se afirma, si ese barco hubiese seguido los estándares federales de seguridad en ventanas en áreas para niños. Por ejemplo, dijo el abogado a CNN, si hubiese existido pantallas o rejillas en esas ventanas y que éstas solo pudieran abrirse solo parcialmente para evitar que por ellas pase un menor.

Royal Caribbean rechazó comentar sobre el incidente y expresó su solidaridad hacia la familia Wiegand en este terrible momento.

El padre de la pequeña fallecida es oficial de la policía de South Bend, Indiana. Y el alcalde de esa ciudad y precandidato presidencial demócrata, Pete Buttigieg, expresó también sus condolencias a la familia tras la tragedia.

Pero la familia y su abogado insisten en que la responsabilidad es de la naviera. Se afirma que el buque Freedom of the Seas es viejo (comenzó a operar en 2006) y que ninguno de los barcos más recientes de esa naviera tienen ese tipo de ventanas, algo especialmente sensible al haberse tratado de una área específica para niños.

Winkleman afirmó que es “razonable que Sam, el abuelo, pensara que había allí un cristal [y no una ventana abierta] porque desde su perspectiva todo era cristal”.

Hay quien podría decir que el abuelo debió haber tenido mayor precaución, y eso es plausible (Anello está bajo la investigación y podrían imponérsele cargos, de acuerdo a la televisora CBS News), pero también tiene peso la alegación de que en un área para niños el personal del barco debe estar continuamente atento para prevenir accidentes y que el diseño mismo del lugar debería contar con mayores protecciones de seguridad. Winkleman ha exigido ver los videos de seguridad para ver directamente lo sucedido en el trágico accidente.

Así, la familia, ciertamente devastada, por el momento permanece en Puerto Rico pero no quiere que la opinión pública se centre solo en su propia y desoladora tragedia: quieren que eso no se repita nunca y se logre, afirman, que Royal Caribbean asuma responsabilidad en el triste suceso.