La crisis étnica en la India de la que nadie habla porque no sucede en países del primer mundo

Aldeanos musulmanes afectados por la violencia étnica en Assam. REUTERS/Utpal Baruah

El gobierno liderado por Narendra Modi, del partido nacionalista conservador, Bharatiya Janata Party (BJP) está construyendo diferentes instalaciones que se convertirán en campos de detención para casi dos millones de personas a los que catalogan como indocumentados que residen en territorio nacional. Apenas nadie habla de este asunto, pero se trata de una de las mayores crisis humanitarias que se están produciendo en el mundo en la actualidad.

Esos 1.9 millones de personas que residen en Assam, estado ubicado en el noreste del país, están viviendo una situación muy complicada después de que el gobierno les excluyera del Registro Nacional de Ciudadanos en agosto. Esto significa que de la noche a la mañana dejaron de ser ciudadanos indios hasta que se demuestre lo contrario. Los afectados por esta medida son musulmanes, la minoría más numerosa del estado. Según medios locales los hindúes han sido excluidos de la lista de afectados.

Aldeanos musulmanes afectados por la violencia étnica en Assam. REUTERS/Utpal Baruah

El censo en Assam realizado en 2011 concluyó que el islam es la religión que más está creciendo y un 32.22 por ciento de la población es musulmana. El contexto es el de la persecución de esta minoría por parte de gran parte de la sociedad hindú, algo que realizan con el beneplácito de las autoridades, sobre todo después de que Modi fuera reelegido como primer ministro recientemente, un cargo en el que lleva desde 2014. La seña de identidad de su gobierno es, entre otras cosas, la de intentar reducir a la población musulmana que vive en la India.

Precisamente eso es lo que critican los sectores contrarios a esta medida, que despojar de su nacionalidad a personas que llevan décadas viviendo en Assam es ilegal. Naciones Unidas y diferentes grupos relacionados con la preservación de los Derechos Humanos no han escondido su preocupación y señalan a Modi de estar afectando a personas inocentes y legales para detectar a migrantes indocumentados. Las autoridades indias se defienden y afirman que migrantes ilegales musulmanes procedentes de Bangladesh han llegado a Assam.

Aldeanos musulmanes afectados por la violencia étnica en Assam. REUTERS/Utpal Baruah

Ante esta medida, la vida de millones de personas que han estado viviendo de manera legal en el estado durante décadas ha cambiado radicalmente. Para que puedan recuperar su nacionalidad, deben presentar documentación que pruebe su legitimidad, como partidas de nacimiento u otros documentos. En cualquier país desarrollado, esto no supondría más que un dolor de cabeza burocrático, en Assam, se trata de un contratiempo que determinará el futuro de los afectados ya que los registros y archivos en estas zonas rurales son pobres o inexistentes.

En total, hay planeados 10 centros de detención donde cada uno superará el perímetro de siete estadios de fútbol. Tendrán escuela, hospital y unas enormes torres desde las que fuerzas de seguridad vigilarán a decenas de miles de personas que se congregarán en lugares.

Un hombre que procesa el islam reza en la India. (BIJU BORO/AFP/Getty Images)

A pesar de la gravedad de esta desnaturalización de ciudadanos indios que profesan el islam, las miradas no están centradas en lo que suele suceder en la India con la población musulmana o en otras crisis humanitarias que se extienden por el mundo. Sin embargo, sí ocupa un gran espacio en los medios de comunicación el que, por ejemplo, la administración de Donald Trump esté mostrando su versión más dura con la migración que llega a Estados Unidos, donde millones de personas, generalmente centroamericanas, sufren la severidad de las normas con familias separadas e incluso fallecimientos por las condiciones en las que tienen a los detenidos. Al fenómeno de por qué nos sensibilizamos más con unas situaciones que con otras se explica a través de la parcialidad de proximidad. Nos sentimos más identificados con los problemas migratorios en América Latina o Europa que con los de Asia, África u Oceanía.

Quizás para entender mejor el grado de la situación en Assam: es como si dos de los 15 millones de latinos que viven en California pierden su visa o su pasaporte y son trasladados a campos de detención abiertos. La situación en la India es de lo más sensible en un contexto en el que las fronteras están cada están más protegidas, la inmigración menos aceptada y el número de desplazados sigue incrementando fruto de la desigualdad entre países.