La corredora Mary Cain dice que fue ‘abusada emocional y físicamente’ por un programa de Nike

La corredora de media distancia Mary Cain dice que era “la mujer más rápida de Estados Unidos” cuando entró al ahora desaparecido Proyecto Oregón de Nike y detalló cómo el programa la obligó a adelgazar tanto que dejó de menstruar y se rompió cinco huesos.

En un artículo de opinión publicado en el New York Times, Cain, una estrella del atletismo que en 2013, cuando tenía 17 años, firmó con el programa de Nike dirigido por el famoso entrenador Alberto Salazar, dijo que el personal compuesto por entero de hombres estaba convencido de que debía “adelgazar cada vez más”.

“Me uní a Nike porque quería ser la mejor atleta de la historia. En lugar de eso, fui abusada emocional y físicamente por un sistema diseñado por Alberto y Nike”, dijo Cain en un video que acompañaba al artículo. 

Cain, que ahora tiene 23 años, rompió varios récords de atletismo de media distancia desde 2011. Se convirtió en la atleta más joven en representar a Estados Unidos en un Campeonato Mundial al competir en Moscú 2013. El Proyecto Oregón de Nike era el equipo de atletismo más prestigioso del mundo cuando firmé con ellos ese año.

Pero es ahí cuando Cain dice que su ambición comenzó a decaer.

“Al llegar, un equipo compuesto por entero de hombres se convenció de que lo mejor para mí es que adelgazara cada vez más”, dijo. 

Mary Cain del seleccionado estadounidense corre durante la final de 300 m del tercer día del Campeonato Mundial Juvenil de la IAAF en el Hayward Field de Eugene, Oregón, el 24 de julio de 2014 (Foto: Jonathan Ferrey a través de Getty Images).

Cain explicó que el Proyecto Oregón de Nike, que fue desmantelado el mes pasado debido a un escándalo de dopaje, contrataba a psicólogos y nutricionistas deportivos sin titulación. El equipo de entrenadores de élite eran Salazar y su grupo de amigos varones, quienes según Cain la presionaban para perder peso con tácticas peligrosas y a menudo ilegales. El mes pasado, la Agencia Anti-Dopaje de Estados Unidos prohibió a Salazar entrenar durante cuatro años por infringir las leyes anti-dopaje. 

Salazar trató de que perdiera peso con pastillas anticonceptivas y luego con diuréticos; drogas que aumentan la producción de orina y que son ilegales en atletismo de pista cubierta y al aire libre. Si ella no llegaba a los objetivos de pérdida de peso marcados, explicó Cain, Salazar y los otros entrenadores la avergonzaban frente a otras compañeras. 

“Sentí miedo, me sentí sola y atrapada”, dijo Cain. “Comencé a tener pensamientos suicidas. Comencé a hacerme cortes. Alguna gente me vio haciéndome cortes. Y nadie hizo ni dijo nada”.

“Me uní a Nike porque quería ser la mejor atleta de la historia. En lugar de eso, fui abusada emocional y físicamente por un sistema diseñado por Alberto y Nike”, dice Mary Cain. https://nyti.ms/2Cm6SkX

Cain perdió tanto peso que dejó de menstruar durante tres años y desarrolló triada de la atleta femenina causada por la pérdida de densidad en los huesos debido a desórdenes alimentarios. Este síndrome hizo que se rompiera cinco huesos, dijo. 

“Ya ni siquiera intentaba llegar a los Juegos Olímpicos, solo trataba de sobrevivir”, dijo. Poco después, Cain dejó el equipo. 

Ahora, Cain está presionando para reformar el deporte que ama. Aunque el Proyecto Oregón ha sido desmantelado y Salazar, por ahora, tiene prohibido entrenar, Cain dice que quiere que Nike haga más.  

“Esas reformas son mayormente un resultado directo del escándalo del dopaje”, dijo. “No están reconociendo el hecho de que hay una crisis sistémica en el deporte femenino de Nike, en el cual los cuerpos de las chicas jóvenes están siendo destruidos por un sistema abusivo desde el punto de vista emocional y físico. Eso es lo que tiene que cambiar”. 

Nike no respondió inmediatamente a la solicitud de HuffPost para hacer comentarios. Salazar no pudo ser contactado por el momento.  

Cain compartió el artículo en Twitter escribiendo que la historia “tardó mucho en llegar”.

“Durante años, me sentí quebrada y sola. Esperé, pero nadie me ayudó”, tuiteó. “Ahora estoy bien, pero el sistema no está bien. Y no puedo quedarme en silencio”.

Este artículo fue publicado originalmente en el HuffPost.