La condenan por reírse en la audiencia de confirmación del Fiscal General de Donald Trump

La risa dentro del Capitolio de Estados Unidos ha sido motivo suficiente para procesar y condenar judicialmente a alguien, al menos de acuerdo al criterio del Departamento de Justicia del gobierno de Donald Trump y a un jurado de Washington DC. Esa afirmación en general luce inverosímil, exagerada o abusiva, pero aunque suene descabellado es real y varias autoridades se tomaron el asunto muy en serio.

(Chip Somodevilla/Getty Images)

En enero pasado, la activista Desiree Fairooz, de 61 años, se rió en público en el Capitolio durante una de las audiencias senatoriales del proceso de confirmación de Jeff Sessions, nominado por Trump al Departamento de Justicia. Cuando el senador republicano Richard Shelby, de acuerdo al relato de The Huffington Post, dijo que la trayectoria de Sessions de “tratar a todos los estadounidenses con igualdad ante la ley es clara y bien documentada”, Fairooz se rió, presumiblemente como reacción ante lo que ella consideró una afirmación falsa de Shelby, o al menos una que era abiertamente contradictoria con la percepción que ella tiene de Sessions.

Jeff Sessions, hoy procurador general, durante una de sus audiencias de confirmación en el Capitolio en enero pasado. (AP)

Entonces, de acuerdo al portal Vox, una oficial de policía del Capitolio procedió a arrestar a Farrouz, a quien se le impusieron cargos por presentar una conducta “desordenada y disruptiva” con la “intención de impedir, interrumpir y molestar” la actividad de esa sesión legislativa.

La activista, afiliada al grupo Code Pink, dijo que su risa fue un reflejo ante lo que escuchó decir de Sessions y que no pretendió con ello interrumpir la sesión. En todo caso, a poco de reírse, oficiales del Capitolio procedieron a sacarla del salón.


Pero más allá de lo dicho por Shelby, está documentado que Sessions, como se comenta en los citados portales, no fue aceptado como juez federal en la década de 1980 por haber realizado comentarios de tono racista y que el hoy procurador general votó en contra de una ley que protegía de crímenes de odio a la comunidad LGBTQ.

Y  para muchos la risa “disruptiva” de la que se acusó a la mujer no habría sido tal, al menos por lo que se aprecia en un video de la audiencia disponible en YouTube. Se ha dicho que Farrouz se encontraba en la parte posterior del recinto donde se realizaba la reunión y su risa, de acuerdo al video, se habría escuchado con bajo volumen en el área donde hablaba Shelby y se encontraban Sessions y otros senadores. Nada que ver con una patente interrupción o molestia para el proceso legislativo que se estaba realizando.

Sea como sea, la fiscalía federal decidió buscar que Farrouz fuera penalizada por haberse reído en una audiencia de confirmación de su actual jefe y el jurado del caso la declaró culpable, y tambien a otros activistas de CodePink que protestaron ese día en el Capitolio. Al final, ella y sus compañeras rechazaron y acuerdo previo y exigieron ser juzgadas. Eso fue parte de su actitud de resistencia.

El juez del caso deberá aún dar su sentencia, pero de acuerdo a The New York Times, la condena podría ser de hasta 12 meses en prisión y 2.000 dólares de multa. Cabe indicar que Farrouz también fue procesada por haber protestado dentro del Capitolio, lo que ella ciertamente hizo en queja por estar siendo arrestada, por el mero hecho de reírse.

Farrouz tiene un historial de protestas activas y en el pasado se manifestó de modo ostensible contra la guerra de Irak. Pero en esta ocasión su risa habría sido una mera reacción no intencionada, según ella ha dicho, e incluso aunque eso hubiese molestado a algunos dentro del recinto legislativo, se siente exagerado y hasta ominoso que se le haya sancionado judicialmente por el hecho de reírse.

Y dado que se trató de una audiencia de Sessions, hoy cabeza del Departamento de Justicia, todo el hecho crea suspicacias, sombras de posibles intentos de criminalizar las protestas, pues incluso considerando que ciertamente existen reglas y sanciones contra las “conductas desordenadas” dentro de recintos legislativos, la simple risa de Farrouz –por lo que se constata en el video del momento– sería una cuestión menor que, afirman algunos, no sería causa ni ameritaría emprender todo un proceso judicial. Otros consideran que el proceso, sea serio o risible, siguió su curso dado que las reglas dentro del Capitolio en relación a la debida conducta son mucho más estrictas que en otras partes.

Y algunos dirán que hay quien ni la risa perdona pero, al final, será el juez el que decida el 21 de junio, en la blandura o rudeza de la sentencia al respecto.

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