La casa destruida por una explosión de gas alberga pistas del ataque en Barcelona

Por Andrés González
Parece el lugar de un terremoto, es un montón de escombros y ruinas enmarañadas que indican el sitio de la enorme explosión de gas que destruyó una casa de dos plantas justo antes de la medianoche del miércoles. En la imagen, un coche de la policía autónoma en la zona acordonada de la explosión en Alcanar el 18 de agosto. REUTERS/Andres Gonzalez

Por Andrés González

ALCANAR, España (Reuters) - Parece el lugar de un terremoto, es un montón de escombros y ruinas enmarañadas que indican el sitio de la enorme explosión de gas que destruyó una casa de dos plantas justo antes de la medianoche del miércoles.

Al principio las autoridades dijeron que la explosión en la vivienda de la pequeña población costera de Alcanar, Tarragona, que provocó al menos una muerte y heridas a siete personas, estaba relacionada con un laboratorio clandestino de drogas.

Ahora lo relacionan con el atentado mortal que tuvo lugar menos de 24 horas después, cuando una furgoneta blanca embistió a gran velocidad a la multitud que paseaba por una de las avenidas más conocidas de Barcelona, Las Ramblas, matando a 13 personas e hiriendo a más de cien.

Josep Lluis Trapero, el jefe la policía catalana, los Mossos d'Esquadra, dijo el viernes que los investigadores creían que el plan inicial del ataque con la furgoneta incluía activar una bomba con bombonas de butano, 20 de las cuales fueron encontradas en las ruinas del edificio arrasado.

La gente en su interior estaba 'manipulando' las bombonas en el momento de la explosión accidental, dijo Trapero.

La explosión forzó a los atacantes a cambiar sus planes y a llevar a cabo rápidamente ataques más "rudimentarios" en Barcelona y la ciudad costera de Cambrils, donde un grupo de cinco hombres condujeron un coche contra los peatones y la policía antes de ser abatidos a tiros. Una mujer murió en este segundo ataque.

"La explosión en Alcanar desencadena los ataques... Nos es lo que tenían pensado inicialmente", dijo Trapero.

"Nuestra hipótesis es que el ataque se estaba preparando desde algún tiempo desde la casa de Alcanar", añadió. "La explosión ha evitado que cometieran atentados de mayor alcance", dijo.

VECINOS DESCONOCIDOS

Sigue sin estar claro quién habitaba la vivienda de dos plantas del pequeño vecindario de Montecarlo, un área venida a menos entre una fábrica de cemento y el mar. Tras los florecientes años del boom inmobiliario español y la crisis financiera, la zona está habitada sobre todo en verano por algunos turistas y residentes locales.

Los vecinos dijeron a Reuters que la vivienda había sido ocupada ilegalmente durante meses, pero nadie había visto a ninguno de los que vivían allí.

"Tengo un amigo que tiene la casa enfrente, nosotros veníamos a la piscina, nunca vimos nada", dijo Marc Esteban Carmona, un estudiante universitario de 22 años.

"Al principio nos lo tomábamos a broma, bueno, ha explotado una casa, un laboratorio de drogas (...) pero ahora me da más cosa", añadió.

Al menos dos hombres estaban en la casa cuando estalló el miércoles por la noche, y al menos uno murió por la explosión, dijo la policía, que añadió que encontraron restos biológicos de un segundo cuerpo que todavía no habían identificado.

Un hombre que sobrevivió a la explosión se encuentra ahora detenido en Tortosa tras ser tratado de las heridas en el hospital. Su identidad no ha sido revelada.

Según los servicios de emergencias, los siete heridos eran cuatro franceses, un italiano, un marroquí y un español.

Nuria Gil, empresaria de 50 años que dirige una empresa de Paddel Indoor que vive en la zona de Montecarlo todo el año, dijo que sabía que la casa llevaba meses ocupada, pero no estaba segura de si por la misma gente o por diferentes grupos.

"Esto es una zona muy tranquila, yo creía que vivía en el paraíso", dijo.