La campaña de Biden crea un marcado contraste con el mensaje de ‘ley y orden’ de Trump

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El candidato demócrata a presidente y exvicepresidente Joe Biden se inclina para rezar en su visita a la iglesia Bethel AME de Wilmington, Delaware, el lunes, 1 de junio de 2020 (AP Photo / Andrew Harnik).
El candidato demócrata a presidente y exvicepresidente Joe Biden se inclina para rezar en su visita a la iglesia Bethel AME de Wilmington, Delaware, el lunes, 1 de junio de 2020 (AP Photo / Andrew Harnik).

Joey Garrison

WASHINGTON – El día siguiente de que Donald Trump se declarara a sí mismo como el “presidente de la ley y el orden”, su rival del Partido Demócrata Joe Biden empezó un discurso recitando las últimas palabras de George Floyd, cuya muerte a manos de la policía ha desatado protestas en toda la nación.

“No puedo respirar”, dijo Biden esta semana en Filadelfia citando a Floyd, el hombre afroamericano que murió después de que un agente blanco de la policía de Minneapolis le apretara el cuello con su rodilla durante casi nueve minutos. “No puedo respirar”.

Nuevo giro en la carrera política hacia la Casa Blanca

Ahora que la carrera política por la Casa Blanca ha dado un nuevo giro ‒primero por la pandemia y ahora por la mayor oleada de manifestaciones en medio siglo‒, la dura respuesta de Trump abrió la puerta a que el exvicepresidente se diferenciara de él. Una diferencia acogida con los brazos abiertos por la campaña de Biden.

El presidente dijo que las autoridades tienen que “dominar” las calles para restablecer el orden, pero la campaña de Biden apuesta por cambiar la actitud sobre el racismo y la policía en toda la nación. Las encuestas reflejan que muchos estadounidenses simpatizan con las protestas.

Aun así, para Biden, es como caminar por la cuerda floja de la política. No solo se expone a los ataques de Trump en medio de los disturbios y la violencia, sino que muchos jóvenes activistas afroamericanos que protagonizan las protestas por la muerte de Floyd todavía no se han decidido por su candidatura.

El viernes, Biden se aseguró oficialmente su nominación como candidato presidencial del Partido Demócrata al superar el umbral de 1991 delegados necesarios para ser el candidato del partido.

“Dos conversaciones muy distintas con los votantes”

Al igual que hizo hace cuatro años, Trump invocó el lenguaje de “ley y orden” que Richard Nixon empleó en su carrera presidencial de 1968, la cual tuvo lugar en medio de turbulencias similares asolando a toda la nación.

El presidente Donald Trump cruza el parque Lafayette Park desde la Casa Blanca para visitar la iglesia de San Juan el lunes, 1 de junio de 2020, en Washington (AP Photo / Patrick Semansky). ORG XMIT: DCPS121
El presidente Donald Trump cruza el parque Lafayette Park desde la Casa Blanca para visitar la iglesia de San Juan el lunes, 1 de junio de 2020, en Washington (AP Photo / Patrick Semansky). ORG XMIT: DCPS121

La campaña de Biden dice que la decisión del presidente de no dirigirse a la nación con un discurso que llamara a curar heridas, ha puesto en evidencia su falta de liderazgo. La campaña también acusa a Trump de responder mal a la pandemia de coronavirus que ha matado a cerca de 110 000 personas, un dato que el presidente niega. El viernes, Biden criticó a Trump por “pasarle la pelota” a la economía después del acto en la Rosaleda de la Casa Blanca en el que el presidente y sus colaboradores directos elogiaron un informe de mayo inesperadamente bueno.

“Es obvio que estas dos personas intentan tener conversaciones diferentes con los votantes”, dijo Amy Dacey, exdirectora ejecutiva del Comité Nacional Demócrata ahora directora ejecutiva del Instituto de Política y Políticas de la Universidad American Sine. Dijo que las protestas han convertido la carrera presidencial más en una “cuestión de qué estilo de liderazgo quiere apoyar la gente”.

Luego de las amenazas por parte de Trump de sofocar los disturbios con fuerzas militares estadounidenses, Biden se inclinó por lo que su campaña percibe como una de las mejores cualidades del exvicepresidente ‒la empatía‒ y apoyó reformar la policía, reformas a las que Trump no ha hecho alusión tras la muerte de Floyd.

Además de su discurso en Filadelfia, Biden tuvo una reunión por videoconferencia con alcaldes demócratas y visitó una congregación en una iglesia predominantemente negra en Wilmington, Delaware. La campaña ha planeado actos en los que Biden escucha, no solo habla.

“Como muchos de ustedes, sé lo que es llorar. Sé lo que se siente al pensar que no se puede seguir adelante”, dijo Biden denunciando el “sufrimiento” generalizado en Estados Unidos en el momento actual y sacando a relucir el quinto aniversario de la muerte de su hijo, Beau, tras luchar contra un cáncer cerebral.

“El dolor es crudo. El dolor es real. Un presidente de Estados Unidos debe ser parte de la solución, no del problema, pero hoy nuestro presidente es parte del problema”.

Democratic presidential candidate, former Vice President Joe Biden speaks via video link as family and guests attend the funeral service for George Floyd at The Fountain of Praise church Tuesday, June 9, 2020, in Houston. (AP Photo/David J. Phillip, Pool)
Democratic presidential candidate, former Vice President Joe Biden speaks via video link as family and guests attend the funeral service for George Floyd at The Fountain of Praise church Tuesday, June 9, 2020, in Houston. (AP Photo/David J. Phillip, Pool)

No obstante, esta aceptación del sentimiento de los manifestantes por parte de Biden tiene sus riesgos. El jueves pasado, Trump intentó vincular al Partido Demócrata y a Biden con activistas que piden “desfinanciar a la policía”. “Recuerden esto cuando no quieran que se cometan delitos”, dijo en Twitter.

Aunque Biden ha condenado la violencia y los saqueos, la asesora principal de campaña de Trump, Katrina Pierson, sugirió que el candidato demócrata había hecho un “cálculo político grosero” según el cual la agitación lo ayudaría en su campaña.

“La campaña de Joe Biden dejó claro que están del lado de los alborotadores, la gente que quema negocios en comunidades de minorías y que provocan el caos, al pagar la fianza de los detenidos”, dijo.

Para la campaña de Biden, el objetivo es asociar la respuesta del presidente al racismo y la desigualdad con la pandemia y el sufrimiento económico, afirmando que es otra crisis de la que Trump no se puede encargar.

“Es incapaz de enfrentar el racismo y la injusticia sistemáticos que ha asolado al país durante generaciones. Por eso, cambia de tema con un nuevo eslogan”, dijo el secretario nacional de medios de la campaña de Biden, T. J. Ducklo.

Ducklo acusó a Trump de intentar distraer a los votantes de su gestión de la pandemia de coronavirus. “No funcionará”, dijo.

Las encuestas muestran un cambio en las actitudes frente al racismo

Ejecutar una estrategia de ley y orden que enfrente al caos nacional es más difícil para Trump hoy que en 2016. Como presidente de turno, ya no puede presentarse como el empresario ajeno al poder que lucha contra el status quo.

El tono duro del presidente quizás esté dirigido a los distritos suburbanos, tradicionalmente republicanos, que se volcaron con los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de 2018. Estos votantes son fundamentales para que Biden alcance la victoria. Parece ir también dirigido a personas mayores, cuyo apoyo a Trump se ha visto reducido durante la pandemia de coronavirus.

Dacey, la exdirectora ejecutiva de EMILY's List, calificó el tono de ley y orden de Trump de “reaccionario” ante la escasez de encuestas y con una base que quería que el presidente se mostrara fuerte a la hora de enfrentar las protestas derivadas en violencia. Especuló con la posibilidad de que Trump esté centrándose en los bloques electorales que lo llevaron a la Casa Blanca en 2016, pero cree que este año será diferente debido a la pandemia y a una tasa de desempleo al alza.

“Está sucediendo todo a la vez y es único”.

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Dacey dijo que el cálculo de Trump podría ser “contraproducente”, al dar a Biden la oportunidad de llegar a las comunidades negras más perjudicadas económicamente por la pandemia. “La campaña de Biden está intentando decir que un líder tiene que representar a todo el mundo y a todas las comunidades”.

Brad Todd, estratega del Partido Republicano y socio fundador de la consultora OnMessage Inc., dijo que Biden está “intentando seguir una línea” de apoyar las protestas pero de no apoyar los disturbios. “La voz que tendría que canalizar probablemente es la del hermano de George Floyd o de la alcaldesa de Atlanta”, dijo en referencia a la alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, quien alzó la voz contra el vandalismo que se ha extendido en su ciudad a raíz de las protestas.

“Ese es el desafío para él”, dijo Todd, quien trabaja para las campañas de dos senadores republicanos, Cory Gardner de Colorado y Thom Tillis de Carolina del Norte. Dijo que la campaña de Biden fue disciplinada a la hora de mantener a Biden al margen de la campaña en medio del coronavirus porque no le habría beneficiado. “Ahora trata de volver a la campaña porque este es un tema con el que se siente cómodo”.

Todd dijo que “el punto óptimo” para la mayoría de estadounidenses, especialmente para la gente de los suburbios, es proteger el derecho de manifestación al tiempo que se preserva el orden. “Pienso que ese es posiblemente el punto óptimo al que debería aspirar cualquiera que se postule a presidente”.

Tal vez contribuyendo al supuesto de Biden, una nueva encuesta sugiere que, en solo un año, el sentimiento nacional en torno a la percepción del racismo ha cambiado.

Una encuesta de la Universidad Monmouth publicada esta semana descubrió que una mayoría sólida de estadounidenses, el 57 %, creen que la ira que provocó las protestas está justificada. El 57 % también dijo que los policías “son más propensos a emplear una fuerza excesiva” si un sospechoso es negro, en comparación con un tercio de los encuestados que dijo que los sospechosos blancos y negros reciben el mismo trato.

El 54 % de los adultos de Estados Unidos dijeron que apoyan las protestas por la muerte de Floyd ‒incluida una mayoría relativa de republicanos‒ en una encuesta de Morning Consult. La encuesta también descubrió que el 51 % de los estadounidenses creen que mucha gente no se toma lo suficientemente en serio el racismo, un aumento de 10 puntos porcentuales respecto a la misma pregunta de la encuesta del año anterior.

Todd Belt, profesor y director del programa de gestión política en la Universidad George Washington, dijo que Biden “tiene el impulso” necesario con los problemas vinculados a las protestas y que Trump se encuentra en una “posición realmente difícil”. Dijo que la presión por parte de Trump con su discurso de ley y orden hace que su base sea más sólida, alrededor del 40 % del electorado, pero deja poco margen de crecimiento.

“Hay alguna gente de clase media que ve que algunos de esos saqueos van a seguir en el tiempo, pero no son muchos. Él tiene a esa gente”, dijo Belt. “Si quiere ganar la reelección, tiene que ampliar su base. Este problema en particular no lo está ayudando a hacerlo”.

En contraste, dijo Belt, Biden “puede trabajar en ambos lados y decir, ‘por supuesto, la gente no debe saquear, pero también tenemos que escuchar’. Va a intentar estar en los dos lados y, por supuesto, Trump tratará de pintarlo como una persona débil”.

Pero con las elecciones todavía a 150 días de distancia, Belt predijo que la economía volverá a ser un tema dominante. Tanto Trump como Biden dieron un giro en esa dirección el viernes. El presidente celebra la creación de 2,5 millones de puestos de trabajo el mes pasado. Trump dijo que su plan para abordar el problema del racismo es una economía fuerte, para lo cual invocó el nombre de Floyd.

Manifestantes protestan en el parque Lafayette, en Washington, D. C., contra la brutalidad policial y la muerte de George Floyd, en una foto del 2 de junio de 2020.
Manifestantes protestan en el parque Lafayette, en Washington, D. C., contra la brutalidad policial y la muerte de George Floyd, en una foto del 2 de junio de 2020.

“Esperemos que George esté viéndonos desde arriba en este momento y que diga que esto es algo grandioso en nuestro país”, dijo Trump. “Es un gran día para él. Es un gran día para todo el mundo. Esto es grande, gran día en términos de igualdad”.

Algunos manifestantes por la muerte de Floyd siguen sin venderse a Biden

Las protestas exigiendo justicia por Floyd estallaron pocos días después de que Biden fuera criticado ampliamente por meter la pata hablando de los votantes afroamericanos.

En una entrevista con el locutor de radio Charlamagne tha God, Biden le dijo que si tenía dudas a la hora de decidir entre él y Trump, entonces “tú no eres negro”. Ese comentario provocó una reacción violenta entre muchos votantes negros, cuyo abrumador apoyo fue el factor más importante para reencauzar la campaña de Biden en las primarias del Partido Demócrata. Ahora confía en que las cifras más altas de participación le ayuden a vencer a Trump.

La campaña de Trump aprovechó esos comentarios. Biden, que ya tuvo que enfrentar el escrutinio de los votantes progresistas negros por ayudar a aprobar la ley penal de 1994, se disculpó rápidamente.

La muerte de Floyd permitió a Biden reintroducir su plataforma de justicia penal. Biden asistirá al funeral de Floyd el martes y dijo que el Congreso debería prohibir que la policía inmovilice a alguien agarrándole del cuello. También prometió apoyo para acabar con el armamento militar dentro de los departamentos de policía, evitar las negligencias policiales y crear nuevos estándares que regulen el uso de la fuerza.

“(La campaña de Biden) intenta crear un marco dividido”, dijo Andra Gillespie, politóloga en la Universidad Emory y directora del Instituto James Weldon Johnson, que se centra en los movimientos por los derechos civiles y los derechos humanos. “Está intentando distanciarse y mostrar su tipo de liderazgo. Pienso que intenta aprovechar el agotamiento de Trump”.

En cuanto al hecho de animar a los votantes negros para que voten por Biden en masa, Gillespie dijo que “hablar en una iglesia y hacerse fotos con algunos manifestantes no es suficiente”. Agregó: “Este no debería ser ni el inicio ni el final de la conversación”.

Algunos manifestantes afroamericanos reunidos en el parque Lafayette Park cercano a la Casa Blanca dijeron que quieren ver más cosas por parte de Biden, aunque dejaron claro que no apoyan a Trump. Los manifestantes son jóvenes y liberales en su mayoría, un sector demográfico que se resistió a Biden en las primarias demócratas.

Nicola Morgan tiene 41 años y es de Columbia, Maryland. Dijo que quiere “ver más pasión” e incluso “más empatía” por parte de Biden con los problemas de racismo sistemático.

“Lo entiendo, es incómodo pero tienes que lidiar con ello”, dijo Morgan, quien tiene pensado votar por Biden de cualquier modo. “Tienes que lidiar con cosas que han estado sucediendo durante 400 años. Quiero verlo lidiando con eso. Quiero ver ese cambio”.

Cassandra Dalmida tiene 19 años y vive en Washington, D. C., aunque nació en Orlando. Dijo estar decepcionada con la respuesta de Trump a las protestas, calificándola de “bofetada en la cara” y de “falta de respeto”. Dalmida, que vota por primera vez, dijo que aprecia la respuesta de Biden ante la postura de Trump sobre las protestas.

“Cuando Biden nos hizo saber que no está de acuerdo con eso, sentí agradecimiento hacia él”, dijo.

Aun así, no está segura de que vaya a votar por Biden.

Este artículo fue publicado originalmente en Yahoo por USA Today