Löfven confirma al Gobierno sueco tras crisis motivada por voto de censura

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Berlín, 9 jul (EFE).- La crisis de Gobierno sueca ha vuelto al mismo lugar de donde comenzó: se inició con una moción de censura histórica contra el ejecutivo rojiverde de Stefan Löfven, que fue designado de nuevo primer ministro, y ha terminado con la confirmación de todos sus miembros.

Un ejecutivo minoritario sucede a otro ejecutivo minoritario, con los mismos rostros y los mismos nombres, pero después de haber pasado por una crisis que puso de relieve las grietas que existen entre las fuerzas que apoyan al Gobierno desde el Parlamento sin que, sin embargo, haya una oposición que puede unirse para sacar partido de ello.

La legislación sueca tiene una particularidad y es que la elección del primer ministro no necesita una mayoría en el parlamentario sino que basta con que no haya una mayoría en contra.

Así, para bloquear la nueva elección de Löfven sus opositores hubieran necesitado 175 votos en contra y solo lograron 173 frente a 116 votos a favor del primer ministro y 60 abstenciones.

Löfven había renunciado tras una disputa con el partido La Izquierda -que no formaba parte del Gobierno pero respaldaba puntualmente al ejecutivo rojiverde minoritario- y el voto de censura en su contra que prosperó.

La moción de censura fue la primera en prosperar en la historia de la democracia sueca -caracterizada por la supervivencia de Gobiernos minoritarios- y después de la misma Löfven tenía una semana de plazo para dimitir o convocar elecciones.

El centro del conflicto estaba en un plan del Gobierno de Löfven de liberar el precio de los alquileres para nuevos edificios.

Entre tanto Löfven ha renunciado a ese propósito, lo que llevó a que La Izquierda en la nueva votación se abstuviera, ayudando así a su elección.

APUESTA EXITOSA DE LÖFVEN, FRACASO DEL CONSERVADOR KRISTERSSON

Con ello la apuesta de Löfven, de presentarse a una nueva votación ante el parlamento en lugar de convocar nuevas elecciones, resultó exitosa.

La clave estuvo en que el líder conservador Ulf Kristersson no logró suficientes apoyos para relevar a Löfven.

"Constato que el jefe de la oposición conservadora ha intentado acabar con el Gobierno sin tener un plan propio para gobernar el país. Durante dos días intentó recabar apoyos para su alternativa de Gobierno. Después tiró la toalla", dijo Löfven.

Sin embargo, en la crisis el Gobierno de Löfven terminó perdiendo el apoyo de los liberales. Por ello los observadores consideran que el Gobierno llegará a las negociaciones sobre el presupuesto, que tendrán lugar en otoño, en una situación de debilidad que podría precipitar una nueva crisis debido a que Löfven tendrá que esforzarse por conciliar deseos antagónicos para lograr una mayoría parlamentaria.

Un año después, en otoño de 2022, habrá elecciones generales y en el tiempo que queda la oposición procurará sacar provecho de los disensos entre el Gobierno de Löfven y las fuerzas parlamentarias que lo toleran sin pertenecer al ejecutivo.

Löfven afirmó al presentar hoy la composición de su nuevo Gobierno (su tercer equipo) que este "hará avanzar a la sociedad a través del trabajo con empleos, clima y bienestar" y agregó: "Nosotros, los socialdemócratas junto con el Partido Verde, queremos hacer avanzar a Suecia con una construcción social verde, segura e igualitaria".

El primer ministro se refirió a la pandemia y dijo que esta "expuso las fortalezas y deficiencias de la sociedad. Por lo tanto, no deberíamos volver a las sociedades que teníamos antes de la pandemia".

Suecia enfrentó la pandemia con una estrategia diferente a la del resto de Europa con una ausencia casi total de restricciones lo que hizo que el llamado camino sueco fuera todo el tiempo altamente controvertido.

Ante todo al comienzo hubo duras críticas debido al alto número de muertos en residencias de personas de tercera edad y el rey Carlos Gustavo llegó incluso a calificar al camino sueco de fracasado.

En el tema de las residencias el Gobierno admitió en su momento que deberían haber tenido más protección.

GOBIERNO DE MINORÍA Y AISLAMIENTO DE LA ULTRADERECHA

Löfven gobernaba en minoría gracias a un acuerdo de enero de 2019 con liberales y centristas que rompió la política de bloques y permitió aislar a la ultraderecha, tercera fuerza parlamentaria.

Ahora el Gobierno es el mismo que perdió el voto de censura pero, a un año de las elecciones, arranca golpeado por la crisis que puso de manifiesto las diferencias que existen entre las fuerzas que lo han apoyado.

Löfven llegó al cargo de primer ministro tras las elecciones de 2014 y después de los comicios de 2018 logró formar otra vez una coaliciones tras meses de negociaciones.

(c) Agencia EFE

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