Los líderes del G20 inyectarán 5 billones de dólares en la economía para combatir el virus

Por Stephen Kalin y David Lawder
FOTO DE ARCHIVO: El presidente de los Estados Unidos Donald Trump se dirige al grupo de trabajo sobre el coronavirus en la Casa Blanca en Washington, EEUU

Por Stephen Kalin y David Lawder

RIAD/WASHINGTON, 26 mar (Reuters) - Los líderes del Grupo de las 20 principales economías se comprometieron el jueves a inyectar más de 5 billones de dólares en la economía mundial para limitar las pérdidas de empleo e ingresos por el coronavirus y "hacer lo que sea necesario para superar la pandemia".

En la mayor demostración de unidad desde que se creara el G20 durante la crisis financiera de 2008-2009, los líderes dijeron que durante la cumbre, realizada por videoconferencia, se comprometieron a implementar y financiar todas las medidas sanitarias necesarias para detener la propagación del virus.

"El G20 se ha comprometido a hacer todo lo que sea necesario para superar la pandemia", junto con la Organización Mundial de la Salud y otras instituciones internacionales, dijeron.

Su comunicado contenía el lenguaje más conciliador del G20 en materia comercial en años, comprometiéndose a asegurar el flujo de suministros médicos vitales y otros bienes a través de las fronteras y a solucionar las interrupciones de las cadenas de suministros.

No obstante, no llegó a pedir el fin de las prohibiciones de exportación que muchos países han promulgado en relación con los suministros médicos, y los dirigentes del G20 dijeron que sus respuestas debían coordinarse para evitar "interferencias innecesarias".

"Las medidas de emergencia destinadas a proteger la salud serán selectivas, proporcionadas, transparentes y temporales", dijeron.

Los líderes del G20 también expresaron su preocupación por los riesgos que corren los países más vulnerables, en particular en África, y para poblaciones como los refugiados, al tiempo que reconocieron la necesidad de reforzar las redes de seguridad financiera mundial y los sistemas nacionales de salud.

"Estamos firmemente comprometidos a presentar un frente unido contra esta amenaza común", dijeron los líderes del G20 en su declaración.

Arabia Saudí, que actualmente preside el G20, convocó la videocumbre en un contexto de críticas por la lenta respuesta del grupo a la enfermedad, que ha infectado a más de 500.000 personas en todo el mundo, ha matado a casi 24.000 y se espera que desencadene una recesión mundial.

El rey saudí Salman, en su discurso de apertura, dijo que los países del G20 deberían reanudar el flujo normal de bienes y servicios, incluyendo los suministros médicos vitales, tan pronto como sea posible para ayudar a restaurar la confianza en la economía mundial.

El grupo dijo que estaba inyectando más de 5 billones de dólares en la economía mundial, mediante medidas fiscales y económicas y avales, para mitigar las consecuencias económicas de la pandemia.

La cantidad es aproximadamente la misma que los países del G20 inyectaron para apuntalar la economía mundial en 2009. Sin embargo, en un proyecto de ley de ayuda de Estados Unidos se promete un gasto fiscal de 2 billones de dólares, más del doble de su compromiso en dicha crisis.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo más tarde que la videoconferencia mostró "un tremendo espíritu para acabar con esto".

Trump dijo después que en la videoconferencia hubo "un tremendo espíritu para terminar con esto".

El mandatario estadounidense dijo en una conferencia de prensa de la Casa Blanca sobre el coronavirus que los países del G20 se estaban informando mutuamente sobre sus esfuerzos en la lucha contra la crisis.

"Lo estamos gestionando de maneras un poco diferentes pero hay una gran uniformidad", dijo Trump.

Trump y el presidente francés Emmanuel Macron coincidieron en una conversación telefónica el jueves sobre la importancia de la cooperación a través del G20 y otros grupos para ayudar a las organizaciones internacionales a "eliminar la pandemia rápidamente y minimizar su impacto económico", dijo la Casa Blanca.


(Información de Stephen Kalin y David Lawder; información adicional de Nayera Abdallah en El Cairo, Stephanie Nebehay en Ginebra y Andrea Shalal en Washington; Anthony Boadle en Brasilia, Alaa Swilam, Yousef Saba and Maher Chmaytelli en Dubái, Anton Kolodyazhnyy en Moscú y Ryan Woo en Pekín; escrito por David Lawder y Stephen Kalin; editado por Alexander Smith, Tom Brown y Peter Cooney; traducido por Tomás Cobos)