Dos líderes de Ennahda interrogados por la unidad antiterrorista en Túnez

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Túnez, 9 sep (EFE).- El líder del partido islamista Ennahda, Rached Ghannouchi y uno de sus adjuntos, el ex primer ministro Ali Laarayedh, fueron interrogados este lunes por la unidad antiterrorista en Túnez en el marco de una investigación sobre una red que enviaba jóvenes yihadistas a zonas de conflicto tras la caída en 2011 del régimen del dictador Zin El Abidin Ben Ali.

Según la prensa local, Ghannouchi, de 81 años, llegó acompañado con sus abogados a las instalaciones de la Unidad Nacional de Investigación de delitos de terrorismo y crimen organizado.

Ghannouchi, quien encabezó el parlamento disuelto por el presidente de la República, Kais Said, ya había sido interrogado en julio por la unidad antiterrorista en el marco de una investigación por sospechas de corrupción y blanqueo de capitales vinculadas a transferencias desde el extranjero a una organización afiliada a Ennahda.

Por su parte, Laarayedh, vicepresidente Ennahda y que ocupó brevemente el puesto de primer ministro en 2014, se presentó esta mañana en las dependencias de la unidad antiterrorista mientras que sus abogados se les impidió acompañarle.

Tras la caída del régimen de Ben Ali miles de tunecinos se habían unido a grupos yihadistas, incluido el Estado Islámico (EI), en Irak, Siria y la vecina Libia.

Túnez se convirtió en el primer "exportador" de yihadistas del mundo, con cerca de 5.000 según un estudio de Naciones Unidas y en 2015 sufrió varios atentados en su territorio en el que murieron 72 personas, 60 de ellas turistas extranjeros.

En las últimas semanas, las fuerzas de seguridad han detenido en el caso de envío de yihadistas al exlíder del partido islamista Ennahda, Habib Al Louz; al empresario y propietario de la aerolínea Syphax Airlines, Mohamed Frikha; y al antiguo director general de fronteras, Lotfi Seghaïer.

En ciertos sectores tunecinos se considera a Ennahda sospechoso de haber facilitado la salida de estos yihadistas hacia las zonas de conflicto lo que el movimiento niega categóricamente.

En un comunicado emitido ayer, domingo, Ennahda advirtió contra "los intentos del poder golpista de explotar la justicia para empañar su oponentes e implicarlos en casos fabricados" y afirmó que la audiencia de sus líderes era "una distracción destinada a desviar a la opinión pública de las preocupaciones económicas y sociales y deterioro de las condiciones de vida".

(c) Agencia EFE