Líder opositor pide a OEA declarar "ruptura del hilo constitucional" en Venezuela

El líder opositor venezolano Henrique Capriles durante una rueda de prensa, tras reunirse con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, en Washington, DC, el 31 de marzo de 2017 (AFP | Nicholas Kamm)

El gobernador opositor venezolano Henrique Capriles pidió este viernes a los países de la OEA declarar la "ruptura del hilo constitucional" en su país, si el máximo tribunal venezolano no revierte su decisión de adjudicarse las funciones legislativas.

"Esperamos una resolución en la que el Consejo Permanente diga que ha habido una ruptura del hilo constitucional", dijo Capriles a periodistas en la sede de la OEA en Washington, donde se reunió con el secretario general, Luis Almagro.

"Y sobre esa base, de acuerdo a lo que establece la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana, se llegue al siguiente paso", añadió.

La crisis institucional en Venezuela abrió un nuevo capítulo el jueves luego que el Tribunal Supremo de Justicia decidió asumir las funciones de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) de mayoría opositora y retirar la inmunidad de los parlamentarios.

"Las cosas cambiaron drásticamente porque se materializó el cierre del poder más representativo de la democracia," dijo Capriles, declarando una "hora decisiva en el continente".

El dos veces excandidato presidencial señaló que una reunión urgente del Consejo Permanente, solicitada la mañana del viernes por Almagro, se realizará la semana próxima.

Fuentes diplomáticas señalaron que la sesión tendrá lugar lunes o martes.

"La sentencia tiene que anularse (...) tiene que reconocerse a la Asamblea Nacional porque es un poder legítimo", señaló el gobernador del estado de Miranda, uno de los más ricos de Venezuela.

"Si el gobierno no echa hacia atrás la sentencia la Carta Democrática tiene que aplicarse", dijo, apuntando que ese instrumento de la OEA "no significa embargo, injerencia o invasión" contra su país.

La Carta Democrática Interamericana, aprobada por el consenso de la OEA en 2001, establece en su artículo 20 que el Secretario General o un gobierno pueden convocar la sesión del Consejo Permanente en caso de "una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático" en un Estado miembro.

Según ese apartado, los países deberán impulsar gradualmente una serie de gestiones diplomáticas para devolver la normalidad democrática, pero en caso extremo podrían terminar con la suspensión del país de la OEA.