Líder opositor boliviano busca arrinconar a Morales, entre pedidos de diálogo

Raul BURGOA, Francisco JARA
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La gente aplaude durante una reunión entre miembros de la Asociación Regional de Cocaleros de La Paz (ADEPCOCA) y el líder opositor de la región de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, en La Paz, Bolivia, el 7 de noviembre de 2019.

La gente aplaude durante una reunión entre miembros de la Asociación Regional de Cocaleros de La Paz (ADEPCOCA) y el líder opositor de la región de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, en La Paz, Bolivia, el 7 de noviembre de 2019. (AFP | AIZAR RALDES)

El líder opositor boliviano Luis Fernando Camacho sumó aliados este jueves para poner en jaque al presidente Evo Morales, a quien pretende entregar personalmente una carta de renuncia que espera que firme, mientras en el país arrecian las protestas que ya suman tres muertos y unos 200 heridos.

"Esa carta la vamos a entregar todos en unidad", declaró Camacho, líder del Comité Cívico Pro Santa Cruz (este), en un mitin en La Paz con cocaleros de los Yungas (valles subandinos) contrarios a Morales, agregando que posiblemente llevarán el documento a la casa de gobierno el lunes.

"Ya no es sólo de Santa Cruz (la carta), sino de todo Bolivia", agregó Camacho, quien además de los cocaleros sumó otros apoyos: los gremios de agricultores y ganaderos de su región, la más rica de Bolivia, y el Conade, un comité por la democracia liderado -entre otros- por Waldo Albarracín, rector de la Universidad Mayor de San Andrés, la principal de Bolivia.

"Como productores declaramos que la libertad y la democracia son nuestros principios de vida", dijo la Cámara Agropecuaria del Oriente en un comunicado.

Camacho dijo temprano: "No nos vamos a mover hasta que podamos hacer entrega efectiva de la carta" a Morales, quien seguramente no la firmará.

El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, dijo que el opositor "puede entregar las cartas que quiera", pero descartó que Morales vaya a recibirlo. Sin embargo, el líder cívico afirmó que no dejará la carta en "ninguna ventanilla" de la casa de gobierno, sino que la entregará personalmente al mandatario en "un acto público".

Camacho, abogado de 40 años, dijo que llevará la carta acompañada de una Biblia "para que Dios vuelva al palacio" de gobierno.

Paralelamente, los llamados al diálogo se multiplicaban tras violentos choques entre leales y opositores al izquierdista Morales, en el poder desde 2006 y reelegido para un cuarto mandato en las cuestionadas elecciones del 20 de octubre.

Los obispos bolivianos iniciaron gestiones preliminares con las autoridades para establecer un diálogo. "Ya se ha tomado contacto con el gobierno (...), estamos esperando la respuesta", dijo el arzobispo de Sucre, Jesús Juárez.

En tanto, nuevos choques entre oficialistas y opositores se registraban el jueves en la noche en el centro de La Paz.

Las protestas contra la reelección de Morales arreciaron en coincidencia con la llegada de Camacho a La Paz, el miércoles: una persona murió y decenas resultaron heridas en la ciudad central de Cochabamba.

En total las protestas, que estallaron hace más de dos semanas, dejan tres fallecidos -todos opositores- y unos 200 heridos.

El expresidente Carlos Mesa (2003-2005), segundo en las elecciones, culpó a los cocaleros de Cochabamba, partidarios de Morales, por los hechos de violencia en esa ciudad.

- Alcaldesa golpeada y humillada -

La alcaldesa del poblado de Vinto, vecino a Cochabamba, la oficialista Patricia Arce, fue agredida por una turba de vecinos el miércoles, una acción que causó rechazo por parte del oficialismo y la ONU.

Arce fue golpeada y humillada públicamente por airados vecinos que le arrojaron pintura roja en la cabeza, le cortaron el cabello y la obligaron a caminar descalza por las calles del pueblo.

Con un cuchillo en el cuello, sus agresores intentaron forzarla a que renegara de sus ideas políticas, pero ella dijo que prefería morir. Finalmente fue rescatada por la policía. Sus atacantes además quemaron la sede municipal.

"Naciones Unidas deplora la violencia y trato inhumano ejercido sobre la alcaldesa del municipio de Vinto, al igual que las agresiones realizadas a otras mujeres, hombres, jóvenes, niñas y niños", dijo la oficina de la ONU en Bolivia.

- Llamados al diálogo -

Bolivia está entrampada en dos posiciones radicales tras el polémico escrutinio que le dio la reelección en primera vuelta a Morales.

Morales hace oídos sordos a los reclamos opositores que lo acusan de buscar ganar tiempo para perpetuarse en el poder tras aceptar una cuestionada auditoría electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La oposición exige su dimisión, la anulación de los comicios y la convocatoria a nuevas elecciones sin que él sea candidato.

El presidente, por su lado, afirma que los comicios fueron limpios y exige respetar sus resultados.

Al llamado al diálogo de los obispos se sumó el expresidente boliviano Eduardo Rodríguez-Veltzé (2005-2006): "Sólo la paz, la tolerancia, el respeto por la vida y la dignidad permitirán abrir un diálogo constructivo para asegurar la convivencia democrática", escribió en Twitter.

"Hay una vía de diálogo, de salida institucional, es el informe que realiza la OEA", declaró este jueves el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, aunque Camacho y otros opositores rechazan la auditoría.

El proceso de verificación "lo ha aceptado Estados Unidos, la Unión Europea, los Países No Alineados, la comunidad internacional", destacó García Linera.