Líder indígena busca ayuda para una aldea devastada por Eta e Iota en Nicaragua

Agencia EFE
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Managua, 11 mar (EFE).- La líder indígena miskita Yaqueline Budier emitió este jueves un llamado de auxilio por la comunidad de Haulover, en el Caribe de Nicaragua, que hasta ahora no se repone del impacto de los huracanes Eta e Iota, que devastaron el poblado con diez días de diferencia en noviembre pasado.

"Ya llevamos cuatro meses después de que pasó el huracán, y la situación está igual o diría que peor (...) perdieron todo, los materiales de su trabajo, sus equipos, sus casas, entonces la situación está igual que después de que pasó el huracán", dijo a Efe Budier, previo a una gira de varios días en Managua para exponer la situación de unos 650 indígenas miskitos.

Haulover, ubicada a unos 30 kilómetros al sur de Bilwi, principal ciudad del Caribe norte de Nicaragua, se convirtió en noviembre pasado en el inusual punto de impacto de dos huracanes de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de cinco, con diez días de diferencia.

Aunque no hubo pérdidas humanas debido a que los indígenas abandonaron a tiempo el lugar, el resultado fue catastrófico.

El huracán Iota rompió la "barra" natural donde se asienta Haulover, que separaba el mar Caribe de la Laguna de Wouhnta, como resultado, donde antes había casas hoy existe un estuario flanqueado por viviendas hechas de ripios, y escombros de edificios comunitarios.

Según Budier, el problema del agua potable ha sido resuelto parcialmente gracias al apoyo de ONG e iglesias, pero al haber perdido sus equipos de pesca, único medio de vida, corren riesgo de hambruna.

Cuando ella salió de Haulover, a inicios de la semana, la comunidad se estaba quedando sin alimentos, pero una nueva donación aplazó la escasez, según afirmó.

CAMPAÑA DIGITAL

La líder indígena reconoció que han recibido decenas de trasmallos para volver a faenar, pero que estos quedaron entre las pocas familias de los Consejos de Liderazgo Sandinista (CLS), afines al Gobierno del presidente Daniel Ortega.

"Algunos líderes, CLS que les dicen, siempre les dan primero a sus familias, y yo siempre digo, algunas familias de ellos viven en Puerto (Cabezas o Bilwi), no perdieron sus cosas, eso no es normal", sostuvo.

Para comprar un trasmallo los indígenas deben invertir el equivalente a 257,51 dólares, aproximadamente lo que gana un pescador de la zona en un mes, pero sin dicha herramienta, la ganancia mensual se reduce a cero, y esto se traduce en una amenaza de hambruna.

Budier espera que el documental "Baiki Sakan" (Divididos, en lengua miskita), que ella protagoniza y que será lanzado mañana viernes a las 19.00 horas (01.00 GMT) en las plataformas digitales del grupo juvenil Hora Cero, ayude a que se conozca la situación de Haulover.

"Andamos promoviendo y también pidiendo ayuda a la población, tanto a nivel nacional e internacional, porque nosotros no estamos bien. Ellos (el público) pueden ver, por medio de este documental, para que sepan cómo estamos viviendo, no sólo en Haulover, son varias comunidades, nueve en Prinzu Auya Un (litoral) y 19 en Prinzu Awala (zona agrícola)", sostuvo.

"Pido a toda la población que ponga la mano en la conciencia, y que mire esa plataforma para que vean la realidad de la situación, porque dicen que todo está bien, que todo está normal, pero no estamos bien", puntualizó.

El 3 y 16 de noviembre pasado los huracanes Eta e Iota dejaron una estela de devastación, principalmente en la costa Caribe norte de Nicaragua, que sumaron al menos 31 muertos, de los cuales el Gobierno reconoció 21.

Según el Gobierno nicaragüense, los huracanes dejaron pérdidas materiales calculadas en 742 millones de dólares, sin incluir daños ambientales.

(c) Agencia EFE