El líder golpista de Burkina Faso asume el cargo de jefe de Estado

Uagadugú, 6 oct (EFE).- El líder del golpe del pasado 30 de septiembre contra la junta militar que gobernaba Burkina Faso, capitán Ibrahim Traoré, asumió el cargo de jefe de Estado y levantó la suspensión de la Constitución, según un comunicado leído anoche en la televisión estatal burkinesa.

"El Movimiento Patriótico de Salvaguarda y Restauración (MPSR, nombre de la junta militar) asegura la continuidad del Estado hasta que se establezcan los órganos de transición, así como la continuidad y liderazgo de los asuntos del Estado hasta que el Gobierno no esté disponible", señaló Traoré en el texto.

"(El MPSR) es el órgano central para definir y orientar la política de seguridad, económica, social, desarrollo y restauración de la integridad nacional", añadió el nuevo jefe de Estado burkinés.

Además del presidente, la nueva junta militar burkinesa estará formada por un vicepresidente primero, un vicepresidente segundo, un coordinador y dos comisionados.

Asimismo, Traoré -que también asumió el cago de jefe supremo del Ejército- anunció el levantamiento la suspensión de la Constitución del país.

Este anuncio se produjo un día después de que el hombre fuerte de Burkina Faso mantuviese una reunión con una delegación de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) en Uagadugú.

Durante esa reunión, Traoré aseguró que respetará el calendario de transición democrática que la CEDEAO acordó con su predecesor, teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba, y que preveía el retorno del orden constitucional a más tardar el 1 de julio de 2024.

El respeto de ese calendario fue una de las condiciones que Damiba exigió para su dimisión como presidente de transición.

Burkina Faso vivió el 30 de septiembre su segundo golpe de Estado en lo que va del año, después del dirigido el pasado 24 de enero por Damiba.

La toma del poder por los militares tuvo lugar en ambas ocasiones tras el descontento entre la población y el Ejército por los ataques yihadistas que soporta el país desde abril de 2015, realizados por grupos ligados tanto a Al Qaeda como al Estado Islámico y que han desplazado a casi dos millones de personas.

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(c) Agencia EFE