El Líbano impone un confinamiento estricto para Pascua, el único en Oriente Medio

Agencia EFE
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Beirut, 3 abr (EFE).- El Líbano está desde este sábado y hasta el próximo martes bajo un estricto confinamiento para evitar la expansión del coronavirus durante la Pascua, lo que le convierte en el único país de la región en imponer este tipo de medidas de cara a las festividades de Semana Santa.

Desde primera hora de esta mañana, los ciudadanos del país mediterráneo están obligados a quedarse en casa a excepción de algunos casos de emergencia que pidan un permiso especial en línea, así como los trabajadores de sectores exentos como la pesca, agricultura, farmacias y supermercados.

Aunque durante estos tres días de Pascua no habrá procesiones ni comidas familiares, las autoridades permitirán los rezos en los lugares de culto con un permiso especial siempre que la capacidad no sobrepase el 30 % y se implementen medidas preventivas y de seguridad.

El Líbano, donde más del 35 % de la población profesa el cristianismo, en su mayoría la fe maronita y, en menor medida, la ortodoxa griega, registró un fuerte repunte de los casos de covid-19 después de las pasadas fiestas navideñas, obligando a imponer poco después un largo confinamiento.

El director ejecutivo del Hospital Universitario Rafic Hariri, Firas Abiad, alertó hoy en su cuenta de Twitter que la detección de contagios y los fallecimientos sigue siendo "alto", si bien la entrada de pacientes a la Unidad de Cuidados Intensivos está bajando en parte por la inoculación de la vacuna anticovid a los mayores de 75 años.

Desde la recepción de las primeras dosis a mediados del pasado febrero, la nación de los cedros tiene en marcha una lenta campaña de vacunación dando prioridad a los ancianos y el personal sanitario, pero la tasa de inmunizados entre sus casi 7 millones de habitantes es de apenas 153.000 personas.

Según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Salud, desde el inicio de la pandemia se han registrado casi 472.000 casos de coronavirus, más de 3.500 de ellos en las 24 horas previas a la difusión de la información, y casi 6.300 fallecimientos.

"Algunos de nuestros datos de covid son alentadores, pero quedan por delante muchos desafíos, hacen falta más vacunas, la gente debe evitar las congregaciones. Los hábitos sociales de Pascua y Ramadán son sinceramente echados de menos, pero tenemos que esperar un poco más", concluyó Abiad.

(c) Agencia EFE