En Líbano, el 40° aniversario de la masacre de Sabra y Shatila

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Del 16 al 18 de septiembre de 1982, entre 800 y 2.000 refugiados palestinos fueron masacrados en los campos de Sabra y Shatila, en Beirut, por las milicias cristianas libanesas, con la complicidad del ejército israelí.

El mal olor impregnó las calles durante meses, pero a muchos supervivientes aún les parece percibirlo a día de hoy. Los centenares de miles de palestinos que se refugian en Líbano lloran estos días el 40° aniversario desde la masacre de Sabra y Shatila. Durante tres días, milicias cristianas libanesas atacaron estos dos campos de refugiados dejando a sus espaldas entre 800 y 2.000 personas asesinadas.

“La justicia no ha tenido lugar”

El palestino Kassem Aina es fundador y director del grupo Assumoud, que nació para dar cobertura a las víctimas de la masacre. “Después de 40 años aún tenemos el dolor de la masacre, especialmente en las familias de las víctimas. Por supuesto, estos días los palestinos nos sentimos tristes porque la justicia no ha tenido lugar. Los criminales que cometieron la masacre deberían estar condenados”, lamenta.

El caos que reinaba en Líbano en 1982 era absoluto. El país estaba en guerra civil y grupos palestinos luchaban contra Israel desde Líbano mientras el ejército israelí había ocupado el sur del país.

“Se quedaron mirando”

“No podemos hablar solo de las falanges, porque ellos hicieron los crímenes bajo la supervisión de los israelíes. En el campo no había combatientes, sólo civiles. Si hubieran estado en contra de la masacre, les podrían haber frenado, pero no lo hicieron. Se quedaron mirando”, cuenta Kassem.

“Establecer un ejército”


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