Finaliza la sublevación de presos del EI en Siria tras una semana de choques

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Beirut, 26 ene (EFE).- Tras casi una semana de choques, las fuerzas kurdosirias recuperaron hoy el control de una cárcel donde prisioneros del Estado Islámico (EI) permanecían amotinados, un alzamiento que se saldó con más de 200 muertos y considerado la mayor acción del grupo yihadista desde su derrota hace tres años.

Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada liderada por kurdos a cargo de la seguridad en el noreste de Siria, bajo control de la autoproclamada administración autónoma, fueron retomando durante los últimos días varios edificios del complejo penitenciario de Geweran en los que permanecían atrincherados cientos de terroristas.

Esta tarde anunciaron finalmente en un comunicado que sus efectivos se han hecho con el "control total" de la cárcel, ubicada en la ciudad de Al Hasaka, capital de la provincia homónima, y que "todos" los miembros del EI en su interior han capitulado.

CIENTOS DE CAPITULACIONES

"Como veis detrás de mí, miles de ellos se entregaron a nuestros efectivos después de que les asediaran durante muchas operaciones llevadas a cabo por nuestras fuerzas especiales", afirmó Siyamend Ali, jefe de prensa de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), principal grupo de las FSD.

Ali hizo las declaraciones en un vídeo publicado en su cuenta de Twitter y en el que se puede ver al fondo una larga hilera de hombres, algunos de ellos con mantas sobre los hombros, muletas o incluso mascarillas, esperando junto a un alto muro coronado por concertinas.

De acuerdo con la fuente de las YPG, son miembros del Estado Islámico que están siendo trasladados a otros lugares y cuyos dormitorios quedaron dañados durante los días que fueron utilizados como trincheras y escenario de enfrentamientos entre las dos partes.

A lo largo de la semana, la alianza también lanzó una serie de operaciones contra otros yihadistas que apoyaron a los amotinados desde el exterior, primero con la explosión de vehículos bomba en las inmediaciones del recinto penitenciario y, más tarde, disparando desde posiciones en viviendas civiles cercanas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, difundió imágenes tomadas hoy tras el fin del motín en Geweran, donde se puede apreciar una importante destrucción, montañas de escombros y prendas abandonas por el suelo.

Desde el inicio de la violencia, más de 200 personas murieron, en su mayoría combatientes del EI, si bien las fuerzas kurdosirias todavía no han difundido su balance final de víctimas.

Además, al menos 45.000 tuvieron que huir de sus hogares en Al Hasaka, muchos de ellos a casas de familiares y amigos en áreas cercanas, aunque casi medio millar fue acogido en albergues "temporales", según datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

UN HERVIDERO DE PROBLEMAS

Se estima que Geweran, conocida formalmente como Al Sina, albergaba a unos 3.500 combatientes y líderes del EI de diversas nacionalidades antes del estallido de violencia, y entre 700 y 850 menores vinculados a la formación estaban siendo rehabilitados en su interior.

Según las FSD, los terroristas utilizaron a los niños como escudos humanos durante el alzamiento.

Esta cárcel es considerada una de las más grandes del mundo para prisioneros del Estado Islámico, pero muchos más terroristas permanecen en otros centros penitenciarios en el noreste de Siria administrados por las autoridades y fuerzas de una autoproclamada administración autónoma local.

Junto a ellos, también sus familiares fueron detenidos durante la ofensiva final que en marzo de 2019 culminó con la derrota territorial del grupo en Siria y aún residen en campamentos de refugiados como el de Al Hol, con 56.000 internos, más de la mitad niños.

La autoridades kurdosirias han llamado a la comunidad internacional de forma reiterada y sin apenas éxito a que repatrie a sus ciudadanos vinculados con el EI, una petición repetida también por diversas agencias de la ONU y ONG.

La coalición internacional liderada por Estados Unidos de lucha contra el EI, aliada de las FSD en Siria, denunció hoy que las "prisiones temporales" existentes en la nación son "un caldo de cultivo para ideología fallida del EI".

"Este no es un problema solo en esta ciudad, este es un problema global que requiere que muchas naciones aúnen esfuerzos para desarrollar una solución duradera a largo plazo", sentenció en un comunicado el comandante de la coalición, el general mayor John Brennan.

Noemí Jabois

(c) Agencia EFE

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