El kirchnerismo recibe al flamante ministro de Transporte con críticas por la prórroga de la concesión de la Hidrovía Paraguay-Paraná

·2  min de lectura
Alberto Fernández le toma juramento a Alexis Guerrera como ministro de Transporte
Alberto Fernández le toma juramento a Alexis Guerrera como ministro de Transporte

La decisión del Gobierno de prorrogar la semana pasada por 90 días –que posiblemente se extiendan– la concesión de la Hidrovía Paraguay-Paraná, agudizó las internas dentro del Frente de Todos. La hidrovía, conocida como la “ruta del agua”, concentra el 80% de las exportaciones del país y significa un negocio de casi US$200 millones anuales.

Tras jurar como ministro de Transporte, Alexis Guerrera, se refirió ayer al tema y el kirchnerismo duro no tardó en cuestionarlo. “Hasta hace seis o siete meses los argentinos no tenían ni idea de lo que era. No quisiera tampoco, a pesar de que hace horas que soy el ministro, sumarme a la dramatización de la Hidrovía. Puede haber distintas posturas sobre qué hacer o qué modalidad tomar con respecto al futuro de la Hidrovía. Hay que desarrollar un proyecto que contemple el transporte fluvial marítimo para los próximos 30 o 40 años”, dijo anoche Guerrera, en C5N.

La réplica kirchnerista se encarnó en Alicia Castro, exembajadora en Caracas y el Reino Unido y exdirigente gremial de Aeronavegantes. Acusó a Guerrera de “subestimar” a los argentinos.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

La decisión oficial de prorrogar la licitación dejó al rojo vivo una interna entre las tribus del oficialismo que ya se cocinaba desde hace tiempo: mientras que el kirchnerismo reclama que el Estado asuma el control de la traza y el cobro de los peajes, Alberto Fernández avanza con una licitación.

El Gobierno firmó la prórroga al filo del vencimiento de la concesión actual, aún cuando Fernández no había definido al sucesor de Mario Meoni al frente del Ministerio de Transporte. La Hidrovía está hace 25 años en manos de una sociedad integrada por el grupo EMEPA (de Gabriel Romero) y la belga Jan de Nul. Los pliegos de la nueva licitación ni siquiera están culminados, porque faltan los estudios de impacto ambiental a cargo de un grupo de universidades, entro otros pasos burocráticos.

Otro dirigente aliado al Frente de Todos que puso reparos a la decisión del Presidente fue el diputado nacional Juan Carlos Alderete, referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Alderete reclamó estatizar la Hidrovía “para generar más empleo y producción”.