Arranca un importante plenario norcoreano en un momento de crecientes tensiones

·4  min de lectura

Seúl, 9 jun (EFE).- El líder norcoreano, Kim Jong-un, dio hoy inicio a un pleno del Partido de los Trabajadores convocado para decidir sobre "una serie de temas importantes" en un momento marcado por tensiones no vistas en la península desde 2017 y la posibilidad de que Pionyang realice pronto un test nuclear.

La cita política llega además menos de un mes después de que Corea del Norte confirmara por primera vez en pandemia la presencia de covid en su territorio, con el régimen asegurando que unos 4,3 millones de personas (el 17,4 % de la población) podrían haberse contagiado y rechazando los envíos de vacunas propuestos por Corea del Sur o el fondo COVAX.

La agencia KCNA publicó una foto en la que se ve a cientos de funcionarios sin mascarilla haciendo cola en el exterior de los cuarteles generales del partido en Pionyang, donde supuestamente se relajaron las restricciones para salir al exterior el pasado 29 de mayo, mientras que la televisión norcoreana mostró una imagen de Kim Jong-un presidiendo la reunión, también sin cubreboca.

No solo las restricciones aplicadas por el régimen han resultado confusas; la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido a Corea del Norte que comparta datos detallados sobre el alcance del virus en su territorio, sobre todo teniendo en cuenta que el número de fallecidos desde que se detectó el patógeno es inusualmente bajo (solo 72 personas han muerto aparentemente por covid).

Aceptar asistencia sanitaria donada por la OMS podría ser de hecho uno de los temas que se discutan en este plenario, en cuya primera sesión se "aprobó por unanimidad la agenda presentada para ser debatida", afirmó KCNA sin dar más detalles al respecto.

"El debate de la agenda arrancó en medio del gran entusiasmo político de todos los participantes, plenamente conscientes de su importante deber en la lucha histórica por la prosperidad y desarrollo de nuestro gran país y el bienestar de su pueblo", añadió el escueto texto de la agencia estatal de noticias norcoreana.

Se desconoce a su vez la duración del pleno, el quinto que se celebra desde 2021, aunque el primero que tiene lugar este año.

La propaganda norcoreana se ha limitado a decir hasta ahora que durante el encuentro está prevista una "revisión provisional" de la implementación de las políticas estatales y del partido y que se tomarán decisiones sobre "una serie de temas importantes" sin añadir detalles.

Los expertos creen que se adoptarán decisiones relacionadas con la pandemia y temas económicos, aunque existen dudas sobre si la reunión afectará a las relaciones exteriores norcoreanas o a su industria militar después de que el último pleno, celebrado en diciembre, evitó mencionar a Seúl y Washington y apenas hizo referencia al desarrollo de la defensa nacional.

La cita llega en un momento marcado por la escalada armamentística en la península coreana, donde Corea del Sur y EE.UU. han comenzado a responder a las pruebas de armas norcoreanas con sus propios ensayos de misiles.

Estos ejercicios ejemplifican la postura endurecida por la que está abogado el nuevo presidente sureño, el conservador Yoon Suk-yeol, que llegó al poder el pasado 10 de mayo y que ha contado con el apoyo del presidente estadounidense, Joe Biden, con quien se reunió en Seúl hace tres semanas, en lo referente a disponer de la "disuasión extendida" del Pentágono.

Corea del Norte, que lleva completamente aislada del exterior desde que comenzó la pandemia, ha ignorado a Seúl y Washington en lo referente a sus invitaciones a retomar el diálogo sobre desarme, estancado desde 2019, y ofertas de ayuda humanitaria para combatir la covid.

El régimen, que según la alianza para la vacunación GAVI habría aceptado donaciones de China y estaría administrando las primeras inyecciones entre su población, parece ante todo centrado en el plan de modernización armamentística que aprobó en 2021 y que está detrás del número récord de test de misiles, 18, que ha realizado este año.

Ese plan para fortalecer la defensa nacional parece haber motivado también la preparación, detectada desde principio de año en Punggye-ri (noreste del país), de una nueva prueba nuclear, que sería la primera de Corea del Norte desde 2017.

Los servicios de Inteligencia en Corea del Sur y EE.UU. consideran que solo falta una orden directa de Kim Jong-un para que el test se ejecute, por lo que muchas miradas van a estar puestas en lo que pase en Pionyang estos días en caso de que el plenario acabe sirviendo para dar luz verdad a una nueva detonación atómica subterránea.

Andrés Sánchez Braun

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.