Kegel y Pilates con ejercicios hipopresivos

3 en 1 para prevenir los problemas de suelo pélvico

El suelo pélvico es un conjunto de músculos, fascias y ligamentos que cierran la cavidad pélvica y, a través de ella, pasan una serie de órganos como son el recto, la vagina y la uretra.

Es importante prevenir la aparición de problemas de suelo pélvico mediante ejercicios de Kegel y Pilates con ejercicios hipopresivos. 

“Gracias a ellos dotaremos de más resistencia y fuerza contráctil a la musculatura de esta zona, teniendo un refuerzo para que ocurran con menos frecuencia las dolencias más habituales”, subraya la Dra. Cristina Pages,   ginecóloga de HM IMI Toledo.

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La incontinencia urinaria, los prolapsos de los órganos pélvicos (caída, descenso o salida de un órgano)  y dolor en las relaciones sexuales son los principales efectos secundarios del deterioro pélvico. 

También pueden manifestarse otros síntomas, entre los que están la dificultad del inicio de la micción, sensación de vaciado vesical incompleto, infecciones urinarias de repetición o incontinencias fecales.

Pero, como apunta la Dra. Pages, “muchos de los casos tienen solución”.

Entrenar estos músculos ayuda a disminuir el dolor durante el parto y controlar la inconsistencia urinaria, pero además aumenta el placer sexual y brinda más orgasmos.

El artífice de este increíble hallazgo fue Arnold Kegel que en 1948 cambió la vida de las mujeres (para siempre) cuando formuló un ejercicio específico para el bajo pelvis.

¿Cómo se ejercitan los músculos vaginales? Pues fácil, aprietas los músculos como si quisieras contener la orina, los contraes unos segundos, sueltas y repites el movimiento varias veces.

Puedes realizar una serie de contracciones de tu suelo pélvico variando la velocidad y la duración de las contracciones. Puedes hacerlo sentada o acostada, pero acuérdate de ir antes al baño.  La sesión debe durar unos 2 minutos.

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Por cierto, que los hombres también se pueden beneficiar de los efectos ‘colaterales’ de este ejercicio, ya que en su caso les ayuda a evitar la eyaculación precoz y el fortalecimiento de las erecciones.

Otros ejercicios recomendados para asegurar la tonicidad de tu vagina y que todo se mantenga en su sitio son los hipopresiovos. 

Se trata de unos ejercicios posturales concretos como elongación axial, doble mentón y activación de la cintura escapular, que van acompañados de unos principios respiratorios: apnea espiratoria y apertura costal. No son tan fáciles de ejecutar como parece, así que busca ayuda profesional hasta que les cojas el truco.

Por otro lado, cuando las molestias son ‘graves’ y nos complican mucho la vida existe la posibilidad de los tratamientos quirúrgicos. Y es que las personas con problemas de suelo pélvico pueden entrar en un estado depresivo importante, generado en muchos casos por la limitación social que ello supone. 

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Por eso, queremos que sepas que aparte de las cirugías clásicas, hay muchas mejoras para tratar defectos pélvicos severos. 

Aquí entra en juego el papel de las mallas para prolapsos y bandas de incontinencia, que con una indicación e información adecuada puede mejorar mucho los resultados de dicha cirugía.

La cirugía de suelo pélvico ha cambiado mucho en los últimos años, mejorando los resultados tanto a nivel anatómico como funcional. Los cirujanos dedicados a estas patologías han tenido que subespecializarse debido a la gran cantidad de técnicas y kits de mallas aparecidas en el mercado en los últimos años.

“No hay que olvidar nunca que el tratamiento de estas patologías siempre debe ir de la mano de un equipo multidisciplinar, porque tratamos varias esferas del paciente y ello lleva a un éxito mayor”, concluye la Dra. Pages.