Kanye West en el oeste

Jonah Engel Bromwich
La bifurcación norte del río Shoshone en su camino sinuoso hacia Cody, Wyoming, el 28 de enero de 2020, abajo de la presa Buffalo Bill y a lo largo de la autopista North Fork. (Elliot Ross/The New York Times)

CODY, Wyoming — Es sorprendente que una celebridad global que con frecuencia se describe como el artista más grandioso vivo o muerto se haya convertido en una presencia cotidiana en una ciudad de lazos estrechos donde viven alrededor de 10.000 personas. Es más sorprendente lo mucho que los líderes de la ciudad quieren que se quede.

Kanye West está en el McDonald’s de ahí, y también en Best Western y Boot Barn. Pasa el rato en Cody Steakhouse, en la avenida principal, donde se reunió con uno de sus becarios productores de video, un estudiante de la Preparatoria de Cody. Su rancho está cerca de la ciudad y, para llegar a donde debe ir, Kanye conduce por el poblado con una flota de Ford Raptors con vidrios polarizados, cuyo número exacto es materia de especulación para los lugareños. Gina Mummery, vendedora de la concesionaria Fremont Motor Co. solo dijo que le vendió entre dos y seis vehículos.

Kanye comenzó a realizar viajes a Wyoming de manera constante en 2017, poco después de su hospitalización debido a lo que se describió en una llamada a los servicios de urgencias como una “emergencia psiquiátrica”. Pasó mucho tiempo creando música en el estado en 2018 y organizó una fiesta increíble para escuchar su álbum “Ye” a finales de mayo en Jackson, una ciudad famosa por sus actividades de esquí y pesca, así como por sus residentes multimillonarios.

Y después, en septiembre, Cody Enterprise informó que había comprado una propiedad llamada Monster Lake Ranch a casi 13 kilómetros de Cody, un lugar al que se llega tras un trayecto de cinco horas en auto desde Jackson. De pronto, él y su familia, incluyendo a su esposa, Kim Kardashian West, emprendedora, estrella de televisión y estudiante de derecho, estaban ahí: paseando en vehículos todoterreno, asistiendo a preparativos de bodas y saliendo de compras para adquirir ropa y joyas en la calle principal de la ciudad, la avenida Sheridan.

Desde entonces, Kanye ha grabado partes de su noveno álbum de estudio, “Jesus Is King”, en Cody. Compró alrededor de 4,4 hectáreas de propiedad comercial dentro de los límites de la ciudad. También adquirió un segundo rancho a casi una hora en la ciudad de Greybull.

Ha mudado a miembros del equipo Yeezy a la zona. En planes presentados a la ciudad, ha detallado su intención de establecer un laboratorio de prototipos para la marca, en un almacén en la calle 2AB.

Además, se ha mostrado característicamente comunicativo sobre sus intenciones a largo plazo. Ha hablado de “cultivar y cosechar” en Cody, lo cual significa obtener las materias primas y hacer las actividades de manufactura en un solo lugar. Ha dicho que espera que la ciudad sea para él lo que Dayton, Ohio, fue para los hermanos Wright.

Sin embargo, durante los últimos años, Kanye ha anunciado muchos planes. Dice que quiere comenzar una iglesia, que planea ser candidato a la presidencia en 2024, que inventará un método para autocorregir emoticonos, que su objetivo es rediseñar el hogar estadounidense estándar, que quizá cambie legalmente su nombre a “Christian Genius Billionaire Kanye West” (Genio Cristiano Multimillonario Kanye West) durante un año.

Con Kanye West, puede ser difícil separar los planes concretos de los chistes, las ocurrencias o las aspiraciones extravagantes. Por ahora, la gente de Cody tendrá que esperar a ver qué idea desarrolla.

La aparición del gallo de salvia

Aunque solo fuera un lugar para relajarse, Cody es una escapada más barata que lugares como Jackson. “Está haciendo cosas allá que le habrían costado un cero a la derecha más aquí”, dijo Matt Faupel, agente inmobiliario de Jackson Hole.

Las montañas y los bosques nevados al noroeste de Cody atraen a muchas personas adineradas. Los que tienen ranchos de lujo cerca de la ciudad incluyen a Bill Gates y Herbert Allen, el financiero mejor conocido por organizar una conferencia de verano muy exclusiva para los ricos en Sun Valley, Idaho. Warren Buffett también es un visitante frecuente.

A diferencia de Kanye, estos hombres a menudo entran y salen de la zona sin que los vean, por lo que los residentes no saben nada de ellos. “Aquí he vivido toda la vida, pero no los he visto”, dijo Dick Nelson, el presidente de 79 años del consejo de un banco local.

Con todo, algunos de los residentes más prominentes de Cody —incluyendo los que afirman formar parte del linaje del fundador de la ciudad, Buffalo Bill Cody— todavía no han conocido a Kanye. Quienes sirven comida y bebidas y quienes venden autos y vehículos Sherp todoterreno sí lo han visto.

Tyler Stonehouse, vendedor de Whitlock Motors y a veces empleado del Cody Steakhouse, dijo que “no hay nadie con quien sea más fácil hablar”.

Stonehouse, de 30 años, está en recuperación de su adicción a las drogas y el alcohol. “Kanye se dedica a todo eso”, comentó. “Le conté toda mi historia y él me narró la suya”.

Desde luego, hay momentos surreales cuando se tiene una conversación con una superestrella internacional.

“En una conversación casual dice cosas como: ‘Oigan, este es mi amigo Rick’, ¿saben?, y comencé a hablar con ese hombre y a hacer chistes porque así se llama mi papá”, dijo Stonehouse. “Y resulta que era Rick Rubin”.

Cody Enterprise, que publica en papel dos veces a la semana, ha evitado divulgar chismes locales sobre Kanye, aunque su edificio se encuentra a unos lotes de la propiedad comercial de la celebridad en la avenida Big Horn.

No obstante, mientras que los reporteros del diario se han mostrado cautelosos, sus columnistas, quienes les escriben cartas y sus comentaristas han inundado el Enterprise con sus opiniones sobre los Kardashian-West. La conversación fue iniciada por Doug Blough, columnista frecuente del periódico, a quien le preocupaba que la célebre pareja atascara la ciudad de “paparazzi, estrellas de cine, directores y modelos de la pasarela de Victoria Secret”.

“Estoy seguro de que ya han oído hablar del alboroto que se está viviendo en nuestra pequeña ciudad esta semana”, escribió en septiembre. “Si no es así, les doy un par de pistas: es un rapero famoso y absorto en sí mismo que cree que su amiguito Donald Trump es la crema y nata, y ella tiene unas nalgas que arrasan con todo a su paso”.

El repudio fue inmediato. Un lector reprendió al diario en una carta por permitir que Blough “se burlara de una familia recién llegada a nuestra comunidad” y dijo que quería sus 75 centavos de vuelta.

“No conocemos la verdadera personalidad de las personas famosas y los habitantes ordinarios que se mudan a nuestra ciudad”, escribió. “La gente que viene aquí lo hace porque se sienten atraídos por este estilo de vida que apreciamos tanto. El amor mutuo por la libertad, la tolerancia, la naturaleza y los espacios al aire libre nos trajeron a Wyoming y nos mantienen aquí”.

En diciembre, Cody Enterprise informó que la construcción de un centro de meditación en el rancho de Kanye fue impedida por unas aves. La estructura, que iba a ser un anfiteatro de concreto de 6503 metros cuadrados, no pudo construirse debido a una orden estatal de proteger a una especie amenazada llamada gallo de salvia que habita en los pastizales, tiene el tamaño de una gallina y camina como pavorreal.

“Me pareció de mal gusto”, dijo sobre la cobertura del gallo de salvia Rand Cole, quien ayuda a gestionar los cementerios locales y trabaja de medio tiempo como entrenador personal. “Lo publicaron en el diario porque es famoso. Si hubiera sido alguien como yo, no aparecería en el periódico”.

El negocio del desarrollo de negocios

Para los líderes de la ciudad, incidentes como ese con el Departamento de Caza y Pesca de Wyoming son preocupantes. Les inquieta que lidiar con las regulaciones relacionadas con el gallo de salvia —y otras molestias similares— puedan acabar con el entusiasmo que Kanye siente por la ciudad.

“Es un poco enervante”, dijo el alcalde Matt Hall, sentado al lado de un retrato enmarcado de un gallo de salvia que cuelga en su oficina. “Cuando se topa con estas cosas, por lo menos estoy ahí para ayudarlo. Me ha llamado por lo menos en una ocasión para pedirme ayuda para resolverlo”.

El deseo de Hall de tener feliz a Kanye tiene mucho que ver con la economía de Wyoming, que está en una encrucijada.

Cody está cerca del Parque Nacional Yellowstone, así que su industria más grande es el turismo. Durante los fines de semana del verano, su población puede aumentar un 50 por ciento, con visitantes que se detienen a ver el rodeo y las recreaciones nocturnas de las batallas con pistola del Viejo Oeste antes de proseguir rumbo al oeste para llegar al parque.

Aun así, la economía de Cody ha estado vinculada desde hace tiempo a la industria del petróleo y el gas (poco más de la mitad de los ingresos anuales del estado provienen de recursos naturales, incluyendo el petróleo, el gas y el carbón). Algunas compañías que alguna vez fueron grandes empleadores, incluyendo Marathon Oil, se han marchado del área de Cody a lo largo de la última década, lo que ha dejado desempleadas a cientos de personas.

“Hay un déficit de desempleo con el que lidiamos en esta comunidad”, dijo Hunter Old Elk, de 25 años, quien trabaja de tiempo completo en el Centro Buffalo Bill. “Hay muchas personas que tienen varios empleos de medio tiempo”.

James Klessens, dirigente de una organización llamada Forward Cody, espera expandir la manufactura en el área. Klessens y Kanye han hablado de transformar Cody en un pueblo comercial tradicional con una economía impulsada por Yeezy, pero dijo que no tenía más información que las declaraciones públicas de Kanye hasta el momento.

“Estoy en el negocio del desarrollo de negocios, así que, cuando tengo tratos con un negocio sobre su negocio, solo se trata de eso: de su negocio”, comentó Klessens.

Klessens pasó más de una década tratando de llevar la industria farmacéutica a Cody. En 2007, un fabricante local de opioides, Cody Labs, fue adquirido por el conglomerado Lannett, con sede en Filadelfia.

“Fue un proyecto asombroso de desarrollo económico para una comunidad rural. Lo dimos todo para ese proyecto”, comentó Klessens.

No obstante, conforme se intensificó la crisis de opioides, los precios de los medicamentos de Lannett se elevaron drásticamente. La empresa fue objeto del escrutinio de la prensa y los legisladores. Se iniciaron varias investigaciones. La compañía enfrentó demandas, incluyendo por lo menos una que la acusaba de fijación de precios. En junio, la compañía anunció que cerraría Cody Labs.

“El desarrollo económico es un maratón, no una corretiza”, dijo Klessens. “Por eso es tan duro cuando un negocio se acaba”.

Dos meses después, recibió una llamada telefónica de un número de Nueva York que no reconoció. La persona que estaba al otro lado de la línea le preguntó si tenía un momento para hablar con Kanye West.

Fama, entonces y ahora

Cody fue fundada por Buffalo Bill Cody, otro hombre grandilocuente del espectáculo que en la segunda mitad del siglo XIX era la celebridad más grande del mundo. Buffalo Bill, más famoso durante su época que Theodore Roosevelt y más viajado que los Grateful Dead en nuestra época, básicamente inventó la fantasía del oeste estadounidense gracias a su Wild West Show, un espectáculo itinerante.

Fundar una ciudad en Wyoming fue solo uno de los muchos proyectos de Buffalo Bill en la última etapa de su vida. En algunos aspectos, este ha demostrado ser su legado más concreto.

Cody fue incorporada en 1901 y se convirtió en “el nuevo centro del emprendedurismo constante y casi maníaco de William Cody”, escribió el historiador Louis Warren en su libro “Buffalo Bill’s America” (2005).

Si a Kanye le interesara hacerlo, él solo podría transformar Cody, dijo Robert Godby, profesor de la Universidad de Wyoming y director adjunto del Centro para las Políticas Energéticas y Reguladoras del instituto. “Es una comunidad pequeña, así que no se necesita mucho para hacer una diferencia”, comentó Godby. “Una sola persona puede lograrlo”.

Hall, el alcalde, espera por lo menos un crecimiento modesto del turismo. Sobre la presencia de Kanye, dijo: “Espero que por lo menos rinda algunos frutos para la ciudad en general”.

Esa idea es la peor posibilidad para otros.

En enero, Cody Enterprise publicó una carta de un lector que expresó su decepción de que Kanye y Kim West estuvieran “comenzando a afectar la autenticidad del estado” y dijo que le rompía el corazón “ver que el verdadero Wyoming quizá ya no vaya a ser una atracción turística para mí y otras personas”.

Lew Freedman, un columnista, respondió en detalle: “Decir que la llegada de West significa que ya no vale la pena visitar Wyoming durante las vacaciones es absurdo”. Y agregó: “Es inevitable que también se vislumbre racismo en una opinión como esa, pues West es afroestadounidense”.

Cody tiene una población casi 92 por ciento blanca; un reportero de Billboard que visitó el lugar en octubre pasado habló con residentes que relacionaron la presencia de Kanye en la ciudad con tropos racistas, como índices de criminalidad más altos.

‘La euforia del potencial’

Por ahora, los West siguen ganándose a Cody. Cuando en noviembre Kanye rentó el auditorio de la Preparatoria de Cody para organizar y ensayar su primera ópera, “Nebuchadnezzar”, “aceptó de buen grado que los niños entraran a ver”, dijo el director de la Preparatoria de Cody, Jeremiah Johnston.

Kate Beardall, una estudiante, tocó con la orquesta cuando necesitaron un saxofonista adicional. Le dijo a una estación local de noticias que la experiencia le había cambiado la vida. “Me abrieron los ojos en cuanto a lo que quiero hacer con mi vida”, dijo sobre el equipo de Kanye.

El equipo de Kanye también estuvo limpiando basura en la carretera, una victoria en cualquier comunidad. “Nos damos cuenta de esos detalles”, dijo Tina Hoebelheinrich, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cody. Acciones como esa le resultan mucho más importantes a la ciudad que la celebridad de Kanye, opinó.

Incluso Doug Blough, el columnista del diario, anunció que había cambiado de parecer. En una columna sobre sus arrepentimientos de fin de año, mencionó la “columna de Kanye y Kim que fue merecedora de una lluvia de abucheos”. Después de publicar la columna, escribió, la liga de boliche le expresó su “desaprobación unánime porque el artículo fue ‘demasiado mezquino y nada gracioso’”.

Además, escribió: “De hecho me estoy volviendo fanático de Kanye y vi a Kim en un programa de entrevistas para ver si hablaría de Wyoming. Y sí lo hizo”.

Todos los que esperan que Kanye traiga empleos a la ciudad están conscientes de que están haciendo una apuesta emotiva, sobre todo dada la frecuencia con que West cambia de parecer (un representante de Kanye se comunicó con nosotros, aceptó hacer comentarios para este artículo y después se retractó). Klessens dijo que esas apuestas siempre son parte del negocio, pero que nunca se vuelve más fácil.

“De verdad se debe evitar la euforia del potencial”, comentó. “He pasado 32 años lidiando con ese problema. Es muy fácil emocionarse con los buenos proyectos”.

This article originally appeared in The New York Times.

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