Kabul en el submundo de la droga

© ARTE

Desde que los talibanes recuperaron el poder en Kabul en agosto de 2021, la situación humanitaria se ha deteriorado considerablemente. Afganistán es el mayor productor mundial de opio. En los últimos 20 años, los talibanes y los señores de la guerra han ganado miles de millones de dólares con la exportación de heroína.

Una verdadera cacería se vive en las calles de Kabul, la capital de Afganistán. Desde que los talibanes volvieron al poder con sus estrictas normas, que rayan en la violación de libertades y derechos, entre sus objetivos están los enganchados a las drogas –o los que parecen serlo–, multiplicados a pesar de la lucha contra los narcóticos y la prohibición.

Tras la caza con rifle en mano, decenas son obligados a desintoxicarse en centros donde pasan una odisea hasta conseguir desengancharse de la heroína, esto en el mayor productor de opio del mundo y donde un cambio de la estrategia contra las drogas y el tratamiento a los adictos se vislumbra imposible.

Entretanto, los líderes talibanes culpan de la propagación de adictos a las administraciones anteriores y ven en la mano dura la solución a un flagelo fuera de sus manos.


Leer más sobre FRANCE 24 Español

Leer tambien:
La suerte de los repatriados de Guinea
Las japonesas luchan por un espacio en el ring de sumo
EE. UU.: California, la eterna lucha contra el fuego