La justicia francesa condena al hijo de un histórico dirigente de ETA, pero lo exime de cumplir una pena

Egoitz Urrutikoetxea habla durante una rueda de prensa que dio el 24 de enero del año 2020 en Biarritz, al suroeste de Francia (Gaizka Iroz)
Egoitz Urrutikoetxea habla durante una rueda de prensa que dio el 24 de enero del año 2020 en Biarritz, al suroeste de Francia (Gaizka Iroz)

La justicia francesa declaró culpable este jueves a Egoitz Urrutikoetxea, hijo del histórico dirigente de la organización separatista vasca ETA Josu Ternera, de proporcionar ayuda material al grupo en 2005, pero el tribunal lo eximió de cumplir una condena.

Urrutikoetxea, que es un independentista vasco que ejerce como concejal en el sudoeste de Francia, calificó la decisión de exonerarlo de su pena como un mensaje de "apaciguamiento".

El tribunal de apelaciones condenó a Urrutikoetxea, de 49 años, por "asociación de malhechores terrorista", pero señaló que es necesario "tener en cuenta" factores como su "rehabilitación" y "su comportamiento", por lo que lo eximió de cumplir una pena.

Esta decisión va "más allá de mi propia persona" y puede percibirse como "un reconocimiento al proceso de resolución del conflicto que está en marcha en el País Vasco", afirmó el acusado.

Urrutikoetxea ejerce como consejero municipal en Lichans-Sunnar, una localidad cerca de la frontera con España, y es militante del partido Euskal Herria Bai (EH Bai, Sí al País Vasco).

En una audiencia el 25 de abril, Urrutikoetxea, afirmó que tiene una "visión crítica" de ETA y dijo que "el uso de la violencia desvirtúa las reivindicaciones que pueden considerarse legítimas".

La fiscalía había pedido una pena de dos años de cárcel en suspenso por haber alquilado con un nombre falso, durante varios meses en 2005, un apartamento y un garaje en la localidad de Vichy, en el sur de Francia, que fue puesto a disposición de ETA.

Urrutikoetxea argumentó que su objetivo fue ayudar al proceso de la organización para deponer las armas, pero que no formó parte del grupo.

En 2005, la organización separatista quería iniciar negociaciones con el Estado español para poner fin a la lucha armada, dijo Urrutikoetxea, y en ese marco sus miembros necesitaban un local "de repliegue".

Su padre, Josu Urrutikoetxea, conocido como Josu Ternera, está en espera de un proceso en Francia, donde fue detenido en 2019 tras 16 años prófugo. Ternera fue uno de los negociadores del proceso de paz entre 2005-2006 en Ginebra y anunció la disolución de ETA en 2018.

La justicia española lo reclama a Francia en relación con el atentado contra una residencia-cuartel de la Guardia Civil en 1987 en Zaragoza, en el que murieron 11 personas, entre ellas 5 niños.

Fundada en 1959 durante la dictadura del general Francisco Franco (1939-1975), Euskadi Ta Askatasuna (País Vasco y Libertad, en vasco) cometió numerosos atentados, asesinatos y secuestros en España y Francia y se la responsabiliza de más de 850 muertes.

En mayo de 2018, ocho años después de haber declarado un alto el fuego, anunció su disolución.

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