La justicia electoral ve dificultades para posponer las PASO y cree que podría afectar el escrutinio

Hernán Cappiello
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La discusión sobre las PASO en un año de pandemia afecta tanto al oficialismo como a la oposición
Fuente: Archivo

La Justicia electoral entiende que posponer las PASO en medio del cronograma electoral podría complicar el escrutinio definitivo de esas elecciones, que debería estar completo con el tiempo suficiente como para el registro de candidatos proclamados, su oficialización ante los jueces electorales, la elaboración de las boletas y su aprobación.

Actualmente el plazo entre las elecciones primarias y las legislativas es de unos dos meses y medio. Al achicar ese lapso, se reduce el tiempo disponible para estos trámites previos a la elección, analizan funcionarios judiciales que están ligados a la organización de los comicios. En particular, les preocupa el poco margen que existe, de 17 días, para hacer el escrutinio provisorio de las PASO y permitir la proclamación de los candidatos.

De no creer. Alberto problema, Alberto solución

Mientras la política se debate entre suspender las PASO, aplazarlas o hacerlas al mismo tiempo que las elecciones legislativas, la justicia electoral avanza con el cronograma establecido.

La ley señala expresamente que las PASO no se pueden suspender, posponer o encimar con las generales si no es mediante una ley del Congreso. Que además debe ser aprobada con una mayoría especial. Es decir que el oficialismo necesita de la oposición para realizar este cambio.

La propia ley advierte que no se puede modificar el cronograma electoral por medio de un decreto de necesidad y urgencia. ¿Y en pandemia? Obviamente no hay una consideración en la ley al respecto.

La jueza federal María Servini de Cubría, que tiene competencia electoral; ella pidió que los funcionarios a cargo de los comicios sean vacunados
Fuente: LA NACION

Los gobernadores quieren suspender las PASO y presentaron un proyecto de ley en ese sentido. La Cámpora quiere hacer las PASO porque quiere tener la facultad de disputar esos cargos locales en diversos distritos. Y el presidente Alberto Fernández, haciendo equilibrio entre ambas posturas, declaró: "Tiene que ser un tema de consenso". Y advirtió que "no es una cuestión electoralista ni una cuestión económica". Incluso dijo que llegado el momento se verá cuál es la situación de la pandemia. En el Gobierno se baraja la idea de hacer las PASO en septiembre y las generales en noviembre.

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El cronograma electoral de este año para llegar a las PASO el 8 de agosto y las legislativas el 24 de octubre arranca seis meses antes de la elección. Lo único inamovible es que el 10 de diciembre vencen los mandos de un tercio de los senadores y 127 diputados. Lo demás podría cambiarse por ley.

El cronograma electoral se pone en marcha 180 días antes de los comicios. Si lo modifican después, se entorpecen los tiempos, reflexionan en Tribunales. La diferencia es mínima: hay 17 días para el escrutinio definitivo de las PASO. "Va a ser difícil", dijo un funcionario ligado a la organización de la elección. Y máxime si se considera la posibilidad siempre presente de realizar impugnaciones.

Por lo pronto la semana pasada el Gobierno lanzó la licitación pública 22/2020, que tiene por objeto el "recuento provisional de resultados elecciones PASO y generales 2021". Aclaró que se trata de cumplir con el cronograma electoral y no una toma de posición con respecto a la polémica por la eventual suspensión de las PASO.

En el mundo

Un estudio de la Dirección Nacional Electoral (DINE) sobre elecciones en el mundo durante la pandemia señala que en caso de las elecciones legislativas el 42,85% de los países las mantuvieron. En contraste, ningún comicio presidencial fue postergado. Sin embargo, las elecciones de tipo local y/o municipal son las que encuentran mayor porcentaje de postergación, con un 90,48%.

El trabajo analiza la experiencia de los países donde se votó en 2020 y señala que la mayoría de los comicios suspendidos fue al comienzo del año, con el brote más fuerte. Hacia fin de año, cuando cedió la enfermedad y antes de la segunda ola, se mantuvieron las fechas originales.

Según el estudio, se requiere adoptar medidas para prevenir el riesgo de contagio. Por ejemplo, las campañas fueron realizadas a través de medios de comunicación analógicos y virtuales. En Israel un candidato hizo un acto, pero con gente distanciada sin contacto físico. Se instalaron centros de votación al aire libre destinados a las personas que se encuentran realizando aislamiento social, atención de paramédicos en las mesas, prohibición del uso del transporte público y desinfección de los lugares de votación (antes y después de la jornada). También se amplió el horario de los comicios y hubo turnos especiales para la votación de personas de riesgo, habilitación de la modalidad de voto por correo, se proveyó de toallas desinfectantes, sobres envueltos en plásticos para el escrutinio, distribución de guantes y máscaras para quienes cumplan funciones electorales, distribución de alcohol en gel de uso obligatorio, sobres y boletas esterilizados.

Hubo trajes protectores para quienes estaban en contacto con los votantes, toma de temperatura en la entrada de los centros de votación. En dos de los tres países analizados se adoptaron medidas que priorizaron la salud por sobre el derecho al sufragio: en Israel se solicitó no concurrir a votar a quienes estuvieran en contacto con personas contagiadas y/o hubieran viajado a países afectados por la pandemia. En Corea se decidió suspender el voto en el exterior en los países donde la pandemia se encontraba más extendida.