La Justicia dispuso nuevas pautas para evitar que haya fraude durante la votación

LA NACION

Para evitar la presencia de punteros o "extras" que puedan embarrar los comicios, la justicia electoral impuso estrictas normas para la jornada de las PASO. El juez federal con competencia electoral de La Plata, Juan Manuel Culotta, emitió en las últimas horas una serie de pautas para tener control sobre los fiscales que saldrán a cuidar los votos y generar "igualdad de condiciones" entre las fuerzas políticas.

Entre otros puntos, el magistrado pidió que 24 horas antes de la elección (es decir, hoy a las 8) cada partido remita al juzgado una nómina con los nombres de los fiscales generales por municipio. También que cada fuerza informe quién será la persona responsable de nombrar los fiscales de mesa y el "modo de designación".

¿El objetivo? Que todos los partidos tengan igual número de voluntarios y evitar que desembarquen batallones de militantes o punteros barriales en las escuelas. Sobre todo a la hora de cerrar las urnas y contar voto por voto.

"Tenemos que tener constancia de quiénes son los fiscales acreditados. Es una cuestión de orden, para limitar excesivos desembarcos partidarios en los lugares de votación y que las autoridades de mesa y los voluntarios oficiales puedan trabajar sin sobresaltos", explicaron fuentes del juzgado de Culotta en diálogo con LA NACION.

Agregaron que las pautas se rigen por el Código Nacional Electoral y que este año "se hará hincapié en que haya un cumplimiento exhaustivo" a través de los delegados que la Justicia nombró en cada lugar de votación.

La resolución agrega que "los fiscales de escuela deberán tener la correspondiente designación de la agrupación a la que representen".

Reacciones

La cédula de notificación de Culotta generó sorpresa en el kirchnerismo, que consideró de difícil cumplimiento los requerimientos del juez. "Se parte de una planificación de la fiscalización, pero hay imponderables. Es complicado tener de antemano a todos los fiscales designados. Eso es algo que se coordina en el territorio", manifestó en diálogo con LA NACION Jorge Landeau, apoderado de Unión Ciudadana.

Landeau ilustró: "En la provincia, los militantes se juntan a las 6 de la mañana. Ahí resulta que uno faltó, otro se enfermó, y termina yendo otro voluntario a la mesa de votación. No todo es previsible". Al tiempo que confirmó que enviará las nóminas solicitadas por Culotta, advirtió: "Si a la mañana impiden que alguno entre a fiscalizar puede haber lío. El militante no puede dejar su mesa desguarnecida".

Andrés Oppenheimer: "Si gana Cristina va a haber una fuga de inversiones"

En las horas previas a la elección, Unión Ciudadana no sólo lidia con las presentaciones ante Culotta. Tras doce años con el control del comicio, hoy el kirchnerismo reclama tener a 20 hombres en la sede del Correo Argentino para supervisar el escrutinio a cargo de Indra. Ya remitió pedidos a la Justicia y a la Dirección Nacional Electoral (DINE).

Desde Cambiemos, en tanto, aseguraron que cumplirán con el pedido de Culotta y que darán credenciales firmadas por el apoderado del partido a los fiscales. Pero reconocieron que no será una tarea sencilla. "Las planillas de voluntarios cambian minuto a minuto", admitieron.

En el massismo se muestran más relajados con las pautas que solicitó la Justicia. "Estamos muy organizados. Ya enviamos la lista con los nombres de los fiscales generales por municipio. Cada uno de ellos ya recibió una carta poder para, a su vez, acreditar a los fiscales de mesa", señalaron desde el comando del Frente Renovador. Con picardía, agregaron: "El kirchnerismo está mal acostumbrado porque siempre jugó las elecciones con las ventajas del poder".

Cupos limitados

Otro de los puntos de la cédula que envió Culotta hace hincapié en la cantidad de personas autorizadas a permanecer en los lugares de votación y regula el rol de los tres niveles de fiscalización: por municipio, por escuela y por mesa.

Cada lista podrá tener, como máximo, un fiscal por mesa más otros tres fiscales por escuela. Si el establecimiento es pequeño y tiene menos de diez mesas de votación, el número se reducirá a dos voluntarios extras.

Además, los fiscales generales de sección sólo podrán ingresar a los colegios para proveer boletas o viandas "debiendo permanecer el tiempo estrictamente necesario a tal fin". Al final de la jornada, a la hora de contar los votos, cada fuerza podrá tener, como máximo, dos voluntarios por cada mesa donde se realiza el escrutinio. Desde Cambiemos consideraron que será "de difícil cumplimiento" el plan de Culotta. "En las generales de 2015 vimos llegar colectivos llenos de militantes que entraban a las escuelas para el conteo de votos", recordaron. "El juez buscó darles una herramienta a los delegados judiciales para que puedan limitar la entrada de gente a los colegios", analizaron.

El oficialismo apuntó a los "brokers" de fiscales, que reclutan voluntarios en el conurbano profundo. "En la práctica se verá, ojalá sea ordenado", dijeron en la previa. El juego real se verá mañana.

La ruta del voto