En Juntos por el Cambio toman distancia de la convocatoria al diálogo que hizo el Gobierno, pese a los contactos con dirigentes radicales

·5  min de lectura
Reunión de JUntos por el Cambio en Recoleta
Gerardo Morales, jefe de la UCR - Créditos: @Gerardo Viercovich

En Juntos por el Cambio tomaron hoy distancia de la convocatoria al diálogo que impulsa el Gobierno para “recuperar la racionalidad” y “reencauzar la convivencia democrática” tras el atentado que sufrió el jueves pasado la vicepresidenta Cristina Kirchner.

La intención de la Casa Rosada, que puso sobre la mesa el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, sorprendió a referentes parlamentarios y partidarios de Pro, la UCR y la Coalición Cívica , quienes niegan haber recibido una convocatoria formal del funcionario de Alberto Fernández y referente de La Cámpora para abrir un canal de entendimiento entre el oficialismo, la oposición, gremialistas y empresarios.

“Nadie me llamó. No hubo un contacto ni formal ni informal. No hay nada”, aseguró Cristian Ritondo, jefe de bloque de Pro en Diputados, ante la consulta de LA NACION.

En el partido fundado por Mauricio Macri evalúan con desconfianza la maniobra del kirchnerismo, sobre todo, después de que el Presidente y los máximos referentes del Frente de Todos acusaran a los líderes de la oposición y los medios de sembrar la violencia a través de los denominados “discursos del odio”. De hecho, De Pedro había apuntado contra la prensa tras el ataque a Cristina Kirchner.

Mario Negri, presidente del bloque de Diputados de la UCR en la Cámara baja, sostuvo que tampoco fue contactado por el Gobierno para explorar un acercamiento y dar certezas ante la opinión pública tras el tembladeral político por el intento de asesinato a la vicepresidenta. Lo mismo plantean cerca del radical Alfredo Cornejo, jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, y de Martín Lousteau, líder de Evolución Radical.

“El ministro del Interior dijo hoy que es momento de convocar al ‘diálogo político para bajar un cambio’. La propuesta todavía no nos ha sido transmitida. Creo que el primer aporte que debería hacer el ministro es retractarse por este tipo de declaraciones”, dijo Negri, quien compartió en sus redes el tuit de De Pedro en el que acusaba a los medios de “sembrar un clima de odio y revancha”.

Sin embargo, Emiliano Yacobitti, principal armador de Lousteau, reconoció ante este medio que habló durante las últimas horas con De Pedro, con quien tiene diálogos hace tiempo, para “buscar la forma de que la política se siente a dialogar”. “Tenemos que ver si es en el Congreso, a través de los partidos o instituciones, como las universidades, pero siempre de cara a la gente” , afirmó Yacobitti.

El referente de la UCR porteña considera que la Argentina “está frente al abismo” por la delicada situación económica y que la clase dirigente “no puede seguir sumando más incertidumbre”. Desde la Casa Rosada insisten en que De Pedro también se comunicó con otros referentes de JxC, como Gerardo Morales, gobernador de Jujuy y jefe del radicalismo, y Juan Manuel López, titular de la bancada de la CC en Diputados.

El jujeño, quien abogó por bajar los niveles de crispación y le envió un mensaje a Cristina Kirchner tras el atentado, recibió una llamada de De Pedro. El ministro de Fernández le anticipó al presidente de la UCR que el arzobispo de Luján-Mercedes Jorge Eduardo Scheinig invitaría a la oposición a participar de “la misa por la paz y la fraternidad de los argentinos”, que organiza el intendente de Luján, Leonardo Boto, para el próximo sábado, y que planeaba una convocatoria al diálogo para preservar la convivencia democrática.

Ahora, Morales prevé trasladar la propuesta del ministro a la conducción nacional de la UCR y la mesa de JxC. “Tenemos predisposición al diálogo”, señalan cerca del jujeño.

En la Coalición Cívica, la fuerza que conduce Elisa Carrió, también se mostraron sorprendidos por la jugada del kirchnerismo. Al igual que sus socios de Pro y la UCR, niegan que haya habido contactos con referentes del oficialismo para “abordar el tema de la intolerancia política en la sociedad”, como sostuvo De Pedro. En cambio, en la CC y Pro reconocen que hubo sondeos por “la misa por la paz y la fraternidad de los argentinos” que organiza para el próximo sábado el intendente de Luján, Leonardo Boto. Los jefes de las bancadas recibieron un mail de Cecilia Moreau, presidenta de la Cámara baja, con esa invitación.

Entre las autoridades del macrismo en el Congreso repiten que un eventual llamado al diálogo del Gobierno deberá ser discutida por la mesa nacional de Juntos por el Cambio. En la cúpula del espacio consideran que los jefes del oficialismo perdieron una oportunidad para articular consensos y hacer una convocatoria por la pacificación después del atentado contra la vicepresidenta. Entienden que en lugar de apelar a la moderación frente a un hecho “excepcional” desde la recuperación de la democracia, el kirchnerismo buscó “partidizar” el intento de magnicidio y rompió puentes al lanzar una diatriba contra opositores, los medios y la Justicia, a quienes acusaron de haber sido instigadores del ataque.

El pedido del presidente del interbloque oficialista en el Senado, José Mayans, de “parar de forma inmediata” el juicio de Vialidad, en el que los fiscales pidieron 12 años de prisión para la vicepresidenta, puso en guardia a la oposición.

La señal más nítida de que será engorroso para De Pedro sortear la desconfianza que prima en JxC ante cada acercamiento del oficialismo se vio hoy en el Senado. El interbloque de JxC, que se había mostrado el jueves a la noche abroquelado al kirchnerismo en repudio al ataque que sufrió Cristina Kirchner, definió que no asistirá a la sesión especial convocada para mañana para emitir una declaración de condena a la violencia, como ocurrió el sábado en Diputados.