La Junta Militar de Myanmar confirmó el traslado a prisión de Aung San Suu Kyi

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© Peter Dejong, AP

Los líderes que se adjudicaron el poder tras el golpe de Estado en febrero de 2021 ratificaron que la líder depuesta fue llevada a una instalación penitenciaria, donde estará en un “lugar separado” para ella. Suu Kyi, que estaba recluida en arresto domiciliario, fue hallada culpable de cargos que se elevan a once años de encierro. Aún hay más de una docena de causas que avanzan en su contra.

Este jueves 23 de junio, la junta militar que gobierna Myanmar ratificó que la nobel de la paz, Aung San Suu Kyi, entró en prisión después de estar bajo arresto domiciliario desde febrero de 2021, cuando se produjo el golpe de Estado.

El portavoz oficial, Zaw Min Tun, informó que la líder depuesta fue llevada a unas instalaciones ubicadas en la capital nacional Naipyidó “de acuerdo con las leyes penales”. Allí permanecerá en un “lugar separado” especialmente para ella, agregó en el comunicado.

Este traslado se produce después de que se llevara adelante una manifestación en distintos puntos de la nación el pasado domingo, día en el cual Suu Kyi cumplió 77 años, para exigir su liberación. A los civiles se les suman solicitudes de Naciones Unidas, diversas ONG y gobiernos de la comunidad internacional.

La acusada, que está condenada a 11 años de prisión por denuncias elevadas por las autoridades militares, fue notificada del traslado el martes en una de las audiencias judiciales a las que concurre cada semana.

Durante su reclusión domiciliaria se desconoció el paradero de la referente de la política birmana, a quien tampoco se le permitió tener contactos con el exterior más allá de los escuetos encuentros con sus defensores.

Por ahora, Suu Kyi ha sido sentenciada a 11 años de encierro por incitación contra la junta militar, romper leyes contra el Covid-19, posesión ilegal de dispositivos de comunicaciones y un cargo por corrupción.

En tanto que también afronta otra decena de denuncias por corrupción, uno por presunto fraude electoral y otro por haber vulnerado la ley de Secretos Oficiales, según acusó la junta militar. Si fuera encontrada culpable en todas las causas, el tiempo en prisión superaría los 100 años.

Defensa sostiene que el asedio judicial tiene marcados tintes políticos

Los abogados de Suu Kyi, quienes tienen prohibido hablar públicamente, según dictaminó la junta militar, expresaron que las denuncias no tienen sustento y son una fabricación de las autoridades actuales para sacar a la líder depuesta del mapa político.

No es la primera vez que la premio nobel se enfrenta a encarcelamientos por parte de militares. Ya estuvo 15 años en arresto domiciliario por la anterior administración autoritaria, la cual se disolvió en 2011, un año después de su liberación. Además, en 2009 pasó cuatro meses encarcelada porque un civil estadounidense se escabulló dentro de la vivienda donde cumplía su aislamiento.

El Ejército tomó el poder en febrero de 2021 alegando que hubo un fraude a gran escala en las elecciones que se celebraron en noviembre de 2020, anulando el resultado donde Suu Kyi arrasó al igual que lo hizo en 2015.

Desde que los militares tomaron las riendas de Myanmar, la violencia contra los civiles aumentó. Casi 2.000 han muerto en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad y otros 14.000 fueron arrestados.

Con EFE y AFP

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