Juliette Lewis sabe cuánto vale

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Juliette Lewis, que protagoniza la serie de Showtime "Yellowjackets", en Nueva Orleans, el 9 de diciembre de 2021. (Akasha Rabut/The New York Times)
Juliette Lewis, que protagoniza la serie de Showtime "Yellowjackets", en Nueva Orleans, el 9 de diciembre de 2021. (Akasha Rabut/The New York Times)

NUEVA ORLEANS — Últimamente, Juliette Lewis piensa en ser invencible. No lo es, por supuesto, como lo demuestra la rodillera de su pierna derecha, envuelta en piel sintética. Después del difícil rodaje del thriller psicológico de Showtime “Yellowjackets” en medio del aislamiento de COVID en Canadá, Lewis decidió emprender una escapada soleada y enseguida excedió físicamente. Se rompió el ligamento cruzado anterior y el menisco, lesiones habituales en los deportistas, pero en su caso derivadas de los años que pasó haciendo exuberantes saltos en el escenario y patadas altas con su banda de rock, Juliette and the Licks.

Invencibilidad fue una de las palabras temáticas que le dedicó a Cubs the Poet, un miembro de la familia que ejerce de artista residente en el Ace Hotel de esta ciudad; él escribe poemas en el acto.

“Demasiado vigor y entusiasmo”, le dijo Lewis para describir por qué cojeaba ahora por Nueva Orleans, donde estaba rodando la nueva versión de “Queer as Folk”.

“Y falta de estiramiento, aunque eso no suena tan genial”. Ella se rio, y él tecleó su poema.

Lewis tiene 48 años y trabaja desde que era adolescente, dejando su huella en películas como “Cabo de miedo” y “¿A quién ama Gilbert Grape?”.

“Me encuentro en la mediana edad, donde puedo entrar en un espacio y sé lo que valgo”, comentó. Sin embargo, ha tenido que ajustar sus límites. “Hasta hace poco descubrí que el equilibrio entre la vida y el trabajo es un concepto increíble. Ni siquiera sabía que había un nombre para ello. Pensaba que era algo así como trabajar hasta que no puedes más, y luego tomarte un tiempo libre para sanar tu cuerpo y tu mente”.

No obstante, no tardó en decir que no se quejaba del trabajo.

Juliette Lewis, que protagoniza la serie de Showtime "Yellowjackets", en Nueva Orleans, el 9 de diciembre de 2021. (Akasha Rabut/The New York Times)
Juliette Lewis, que protagoniza la serie de Showtime "Yellowjackets", en Nueva Orleans, el 9 de diciembre de 2021. (Akasha Rabut/The New York Times)

“Esta industria me ha dado de comer. No hay otro lugar para alguien como yo, que le encanta usar la imaginación”.

El hecho de que “Yellowjackets” esté ambientada en parte en la década de 1990, la década en que Lewis ascendió en Hollywood, en un momento en el que la cultura parece sincerarse sobre cómo se trataba (mal) a las mujeres en ese entonces, ha dado al programa una dimensión añadida. La mecánica de la celebridad y los límites impuestos a las jóvenes —“Si tienes el pelo castaño, eres una adolescente malhumorada y sarcástica. Si tienes el pelo rubio, eres una cabeza hueca, una chica guapa”, como lo describió Lewis— casi la obligan a huir del negocio. (Martin Scorsese, que le dio un papel en “Cabo de miedo”, la salvó). Hasta ahora, a sus más de 40 años, ha encontrado un papel que cuestiona de manera inteligente las expectativas que se impusieron a los adolescentes de aquel entonces, y cómo deben recuperarse en su edad adulta.

Karyn Kusama, productora ejecutiva de “Yellowjackets”, dijo que no buscaba sostener un espejo retrovisor de los años noventa con su reparto, que incluye a Christina Ricci y Melanie Lynskey, pero cuando ocurrió, logró que el público se sintiera identificado.

“De alguna manera, nos sentíamos dueños de su imagen”, dijo sobre aquella época pasada de sus estrellas, “y no era así, no éramos dueños de nada de eso. Quizá eso es lo que nos volvió locos como cultura: nunca pudimos poseerlos de la manera que queríamos”.

Eso puede ser especialmente cierto en el caso de Lewis, que se resistió a la categorización.

“Un director siempre quiere a alguien que pueda ir al extremo, tal vez incluso en una sola escena. Ella tiene todas las capacidades para hacerlo”, dijo el cineasta Tate Taylor, que la eligió para su película de terror de 2019, “Ma”. “Ella puede ser muy atemorizante al principio de la escena y crees que te va a matar y luego, al final, te conmueve hasta lo más profundo del corazón”.

“La forma en que acoge la vulnerabilidad no se parece a ninguna actriz que haya visto”, añadió. “Te sientes como un mirón, observando su vulnerabilidad”. La había querido para “Historias cruzadas”, su obra de época nominada al Oscar en 2011, dijo, pero ella estaba ocupada haciendo una gira por Europa con su banda.

Como intérprete, Lewis también ha tenido momentos invencibles: personajes juveniles que se dedicaban a la bravuconería adolescente hasta que las cosas se derrumbaban, a menudo de manera brutal. Ahora vuelve a explorar ese territorio, desde el otro lado, en “Yellowjackets”, en la que su personaje, Natalie, una estrella del fútbol de la preparatoria, sobrevive a un accidente de avión en un paraje remoto con algunas compañeras de equipo. La serie alterna entre las violentas secuelas del accidente, y sigue a las adolescentes en escenas retrospectivas de los años noventa, y el presente, con Lewis y sus coprotagonistas Ricci, Lynskey y Tawny Cypress que analizan el trauma como adultas. (Sophie Thatcher interpreta a Natalie de adolescente).

“Natalie está escrita como esa fuerza tóxica, supongo”, afirmó Lewis. “Pero se desvía completamente hacia la debilidad y la propiciación en torno a las chicas, y es extraño el lugar en el que acaba. No lo vi venir”.

En largas charlas nocturnas, las coprotagonistas de cuarenta y tantos años hablaron sobre la dinámica de poder en cuanto al género en la década de 1990.

“Todas compartimos historias de terror sobre esa época: el sexismo, la misoginia”, dijo Lynskey, de 44 años, que debutó con “Criaturas celestiales” en 1994.

“Cuando todas empezamos nuestras carreras, creo que nos vendieron la idea de que teníamos hasta los 40 años”, añadió. “No veía a muchas mujeres mayores que tuvieran carreras magníficas”. La emisión en continuo ha cambiado eso hasta cierto punto, pero “hace falta mucha tenacidad para seguir aguantando y creer que no tienes un tiempo finito”, opinó Lynskey.

Lewis obtuvo una nominación al Oscar a los 19 años, compartiendo escenas con Robert De Niro en “Cabo de Miedo”, y pronto continuó con una interpretación que rompió géneros como una asesina salvaje en “Asesinos por naturaleza”, de Oliver Stone.

“Se ha convertido en inspiración para disfraces bonitos de Halloween”, dijo. “Cada Halloween, la gente en las redes sociales me envía fotos de ‘Asesinos por naturaleza’”.

A los 14 años, Lewis ya tenía un agente y empezó a conseguir papeles en comedias de situación. Había sido una estudiante titubeante.

“Encontrar este propósito de contar historias, vivir en tu imaginación y tener un espacio para ello en realidad me mantuvo fuera de problemas”, aseguró.

Eso llegó más tarde, a los 20 años, cuando las exigencias de la fama la alcanzaron y se sintió en desacuerdo con la imagen que se esperaba que mantuviera.

“Me gustaba mucho intentar hacer las cosas a mi manera”, comentó. “Para los Globos de Oro, llevé un tocado que compré en un mercado de pulgas por 15 dólares en el Valle. Pero en las sesiones de fotos tuve momentos en los que lloraba en el baño por la presión”.

Lewis desarrolló una adicción a las drogas. “Fue duro. Tuve una implosión”, relató. A los 22 años, se tomó dos años de descanso y recuperó la sobriedad. La pausa perjudicó su trayectoria profesional, explicó.

Pero a los 30 años, volvió a alejarse de la actuación para centrarse en Juliette and the Licks. Había sido una compositora y vocalista en secreto.

“Cuando llegué a los 30, me dije: “Ah, no has hecho eso de lo que estabas tan enamorada. Tienes 30 años. ¿Qué estás haciendo?”. Se pasó casi seis años de gira en estilo “grunge”.

“Juliette llegó ardiente, en llamas, comprometida, decidida a ser una estrella de rock”, dijo Linda Perry (miembro de 4 Non Blondes y compositora de “Get the Party Started” de Pink), que produjo el primer EP de Lewis. “No era una actriz que se convertía en cantante. Era una estrella del rock que ocupaba el lugar que le correspondía”.

Cuando la banda se disolvió hace una década, su carrera en la pantalla volvió a tomar impulso. Sus compañeros de reparto y los directores parecen asombrados por su capacidad de conjurar la imprevisibilidad, sobre todo en el agotador negocio de la producción televisiva de grandes repartos.

“Es impredecible y energética cuando trabaja”, afirmó Kusama, que dirigió el primer episodio de “Yellowjackets”. “Es una de las actrices más instintivas con las que he trabajado. En el piloto, me di cuenta muy rápido de que nunca iba a hacer la misma toma dos veces”.

Lynskey recordó una escena casi al final de la temporada. Sus personajes “tienen una relación antagónica; hay muchas discusiones”, agregó. Pero en una toma, “decidí mirarla y comprobar si estaba bien, y en el momento en que la miré, rompió en llanto. Así de presente está, al borde de la emoción, en todo momento”.

© 2021 The New York Times Company

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