Juez condena a 21 años de cárcel a productor de cine por estafa de más de $60 millones

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GettyImagenes/MH

Un ex actor y productor de cine de Oklahoma pasará 262 meses en la cárcel por su papel en un esquema de financiamiento para defraudar a la producción de películas y productores de teatro por más de $60 millones, sentencia impuesta por un juez del sur de la Florida.

A Jason Van Eman, de 44 años, también se le ordenó pagar a algunas víctimas más de $9 millones en restitución, dijo la Fiscalía Federal del Distrito Sur de la Florida.

Un jurado lo declaró culpable de conspiración, fraude electrónico y lavado de dinero en un juicio en Fort Lauderdale, en mayo.

Van Eman y otros acusados en el caso usaron el dinero para comprar automóviles de lujo, embarcaciones, bienes raíces, joyas, muebles para el hogar, ropa de diseñador, alojamiento en hoteles y viajes aéreos privados y comerciales, según las pruebas presentadas en el juicio.

También usó parte del dinero robado para financiar películas en las que participó, de acuerdo con la fiscalía.

Según la evidencia, Van Eman se presentó como productor de cine y financista, ofreciendo financiar películas independientes, espectáculos de Broadway, festivales de música y otras producciones.

Para ello prometió a las víctimas, productores y otras personas que buscaban financiamiento, que su socio, un co-conspirador identificado como Benjamin McConley, igualaría cualquier efectivo que las víctimas contribuyeran a sus proyectos.

Luego, con el capital inicial combinado, lo que hizo que los proyectos fueran más atractivos para los inversionistas, McConley solicitaría y aseguraría el financiamiento de las instituciones financieras, de acuerdo con las autoridades.

“Con base a estas mentiras, las víctimas enviaron más de $60 millones a cuentas controladas por los estafadores. Contrariamente a lo que Van Eman prometió a las víctimas, su pareja nunca igualó sus aportes en efectivo ni solicitó financiamiento”, dijo la Fiscalía Federal.

Ofrecía duplicar financiamiento a películas. Terminó comprando autos de lujo y bienes raíces

En cambio, Van Eman y sus cómplices robaron el dinero de las víctimas transfiriéndolo a sus cuentas bancarias personales y corporativas, a menudo a los pocos días del depósito.

Para hacer la estafa más creíble, Van Eman y McConley contrataron a Benjamin Rafael, un empleado del banco, cuya función era asegurar a las víctimas que sus contribuciones en efectivo habían sido igualadas y que su dinero estaba seguro, nada de lo cual era cierto, según la fiscalía.

Van Eman, McConley y Rafael usaron el dinero robado para comprar automóviles de lujo, embarcaciones personales, bienes raíces, joyas, muebles para el hogar, ropa de diseñador, alojamiento en hoteles y viajes aéreos privados y comerciales. .

McConley se declaró culpable previamente en este caso y fue sentenciado a una pena de prisión de 13 años. Rafael fue condenado a 42 meses de cárcel por participar en dos fraudes: el primero, el esquema de financiación de películas; el segundo, ocultando su historial criminal en las solicitudes de alivio económico de COVID-19.

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