Juan Manzur plantea como una prioridad el acuerdo con el FMI para su futuro en el Gobierno

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Paolo Rocca, presidente de Grupo Techint, y Juan Manzur, Jefe de Gabinete, en el evento Generación Propymes
Paolo Rocca, presidente de Grupo Techint, y Juan Manzur, Jefe de Gabinete, en el evento Generación Propymes

“Los occidentales tienen relojes, nosotros, los orientales, tenemos tiempo”, repite por estas horas Juan Manzur cuando le preguntan por el curso de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), complicadas aún más por el rechazo opositor al proyecto de presupuesto 2022 en el Congreso.

Mientras en público pide “prudencia, serenidad y paciencia”, el jefe de Gabinete habría dejado en claro al propio presidente Alberto Fernández que para él es una prioridad para seguir en el Gobierno que el acuerdo con el FMI finalmente se concrete, dichos que comentaron a LA NACION altas fuentes sindicales.

“El cree que vino, pagó costos políticos altísimos en Tucumán y también soporta movidas dentro del oficialismo. Algo podemos y tenemos que pedir”, comentaron a LA NACION fuentes oficiales en referencia al rediseño del presupuesto, cuya aprobación era considerada esencial para acordar con el FMI. El jefe de gabinete siempre mira con atención los movimientos de Osvaldo Jaldo, su vicegobernador que lo desafió en Tucumán y que está ahora como “gobernador a cargo” desde su pedido de licencia.

Los tres diputados de JxC que faltaron a la sesión y que incidieron en la derrota de la oposición

La misma frase escucharon, según pudo saber LA NACION, los líderes de la CGT que se reunieron con él días atrás, y a quienes de todos modos intentó tranquilizar en torno al futuro económico del país. El planteo de Manzur se conoce justo cuando el Gobierno debe concretar hoy el pago de la segunda cuota del capital del préstamo recibido por la administración Macri entre 2018 y 2019 del FMI: abonará un total de 1326,71 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) -la moneda del organismo-, suma equivalente a unos US$1855 millones al cambio actual, lo que afectará las reservas del Banco Central.

Desde el entorno del jefe de Gabinete buscaron relativizar los alcances de la postura expresada por Manzur y dijeron que su futuro en el gabinete no depende directamente del avance con el FMI o del presupuesto.

“Queremos acordar, pero sin ponerle freno al crecimiento del país”, afirmó el jefe de Gabinete en una reunión con periodistas acreditados en la Casa Rosada. “Por otro lado, queremos cumplir con lo que firmemos, y eso sólo lo podemos lograr si crecemos”, razonó el jefe de gabinete, alineado con la postura que el ministro de Economía, Martín Guzmán, sostiene ante los técnicos del organismo internacional de crédito.

A la vez que lleva adelante una frenética agenda, Manzur “tolera” lo que cerca suyo consideran “operaciones” desde otros sectores del Gobierno. Una de las más notables fue la que daba cuenta del supuesto “enojo” del Presidente por su protagonismo, algo que desde la jefatura de gabinete rechazaron de manera tajante.

Por eso, y atento a las posturas del kirchnerismo de paladar negro, que responde a la vicepresidenta Cristina Kirchner y rechazan el acuerdo con el FMI, Manzur dejó en claro que su continuidad en su cargo depende precisamente de conseguir ese acuerdo. De todos modos, el jefe de gabinete defiende a Máximo Kirchner, cuestionado por su discurso del viernes en el cierre del debate del Presupuesto, que desembocara en el rechazo opositor. “Lo que hizo Máximo fue correcto, la oposición ya tenía definido votar en contra y lo decían tres días antes, si tiene cuatro patas y ladra es un perro. Lo que hicieron fue una irresponsabilidad”, afirmó el jefe de gabinete, en el mismo sentido crítico en el que se expresaron otros referentes del oficialismo. Diplomático, también elogia el “buen vínculo” que tuvo siempre con la vicepresidenta, aunque sostiene que “hay etapas, ciclos que se cumplen”, tal cual lo afirmara desde que explicitara su apoyo al Presidente, dos años atrás.

Rearmado del Presupuesto

Desde el viernes, cuando la derrota del oficialismo en Diputados se concretó, Manzur trabaja con el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, y su propio equipo, en la readecuación de las partidas del Presupuesto vigente, para las que también está “hablando con todos los gobernadores”, uno de sus principales sostenes políticos. El Presidente plasmaría, antes de fin de año, estos cambios a través de decisiones administrativas.

“No hay presupuesto, manejamos ahora la firma nosotros”, comentó otra fuente relacionada con el jefe de gabinete, a quien la coyuntura desfavorable en el parlamento le dio otra herramienta adicional de presión interna a la hora de tomar las decisiones trascendentes.

Inquieto, Manzur se reunió además en los últimos días con varios de los principales empresarios del país, como Paolo Rocca (Techint) y referentes del grupo Bulgheroni, de quienes obtuvo promesas de inversión a futuro cercano. “Hay una dinámica positiva, exportaciones récord, sectores que ven que la economía funciona y mejora”, dice Manzur, aunque se muestra atento a “los altos índices de pobreza”, sectores a los que el Gobierno-asegura-intentará reinsertar en los próximos meses.

Sin vacaciones a la vista, Manzur apela a la “responsabilidad social” para aumentar la cantidad de vacunados con doble dosis. “La pandemia no terminó”, repite, mientras se resigna, como todo el Gobierno, a que “aumenten mucho la cantidad de casos” y pide una fiestas “con distancia social, en espacios abiertos” para evitar más contagios.

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