Juan Carlos Cruz: “Si la Iglesia no avanza, los católicos seguirán huyendo”

Elisabetta Piqué
·2  min de lectura
Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de abusos sexuales del sacerdote chileno Fernando Karadima
AP

ROMA.- Luego del anuncio del Vaticano de que los sacerdotes y otros ministros de la Iglesia católica no pueden bendecir uniones del mismo sexo y que tales bendiciones “no serán lícitas” si se realizan, el chileno Juan Carlos Cruz no ocultó su malestar.

Muy cercano al Papa, Cruz es gay y una de las víctimas de abusos sexuales del sacerdote chileno Fernando Karadima, condenado en 2011. Cruz luchó por obtener justicia y se reunió con Francisco en 2018 en el Vaticano.

Juan Carlos Cruz, a su llegada al Vaticano
Juan Carlos Cruz, a su llegada al Vaticano


Juan Carlos Cruz, a su llegada al Vaticano, en 2018

“Me voy de Madrid”: por qué sufre el mayor éxodo en una década

“La Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), y en especial sus prefectos, están completamente en un mundo propio, alejados del las personas y tratando de defender lo indefendible. Lo vemos en esto, en la lentitud con que se tratan los delitos de abuso, su falta de humanidad y su falta de conocimiento del sufrimiento de las personas, tan contrario al papa Francisco”, dijo a LA NACION.

“Si la Iglesia y la CDF no avanzan con el mundo y además de vivir rechazando y hablar en negativo constantemente y no poniendo las prioridades donde deben estar, los católicos seguirán huyendo y nos convertiremos en una iglesia rígida, de normas, apuntando con el dedo a muchos y que solo logrará que las personas corran y se alejen. Como católico, pediría inmediatamente un cambio en el liderazgo de la Congregación de la Doctrina de la Fe que cada día se parece más a la del propio Torquemada y no a la de los pastores que nos propone Francisco”, agregó, visiblemente contrariado.

La doctrina evoluciona, los que han sido abusados merecen respuestas y con seres de mente inamovible y a veces siguiendo intereses propios, dañan un pontificado cercano y que ha hecho cosas notables y se ve opacado por seres apegados a una ley farisaica e hipócrita. Es tiempo de renovación en la CDF, de leyes más humanas y de juicios más rápidos y sin amiguismos por buscar más poder. Los católicos nos cansamos de esperar. La pandemia ha hecho estragos en la salud, pero también en la salud mental. Seguir viendo cosas como estas y hombres intransigentes con la evolución del mundo y la poca celeridad en juicios, nos hace correr hacia otras partes y no en el camino trazado por Francisco”, concluyó.

Cruz, una de las víctimas más conocidas del sacerdote Fernando Karadima, vive en Filadelfia, Estados Unidos, donde trabaja como ejecutivo. Tenía 15 años cuando sufrió los abusos, en la década del 80, en Chile.