La Joya de Cuba brilla contra veterano de México. No tuvo el nocaut que buscaba, pero halló algo mejor

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Poco antes de su pelea, Jorge Cota se preguntaba por qué le estaban poniendo un rival como Yoelvis Gómez. Ahora el mexicano ya lo sabe bien. A su pesar, se convirtió en la piedra de toque para el ascenso del gladiador cubano que todos conocen como La Joya.

Muchos se preguntaban qué sucedería si el hijo del campeón olímpijco José Gómez se veía obligado a durar hasta el límite de un combate, pero el muchacho pasó la prueba con buenas notas para imponerse por decisión unánime en la pelea coestelar de Showtime que llegó a todo el país desde la Arena Gila River en Glendale, Arizona.

“Quería robarme el show, pero yo sé que todos los boxeadores mexicanos son guerreros’‘, expresó Gómez. “Cota lo fue esta noche y llegó hasta la campana final. Hoy me dí cuenta de que uno debe estar listo para pelear todos los 10 rounds de punta a punta. El nocaut no llegó esta noche, pero estuve en buena condición física y listo para pelear hasta el final’‘.

Los tres jueces vieron ganar a Gómez con tarjetas de 100-90 y frente a un veterano que lo ha visto todo en el boxeo y se esperaba que fuera una vara para medir el talento real que dominó de principio a fin, a pesar de que todavía es un producto inacabado.

Gómez tuvo más rounds en este choque contra Cota que en toda su carrera profesional previa, pero eso no fue algo necesariamente algo malo, porque por una parte se quitó la presión no siempre buena de verse obligado a buscar el nocaut en todo momento y demostró capacidad de adaptación.

El habanero ha peleado solo siete asaltos en cinco peleas profesionales y abrió la pelea con Cota en busca de otra victoria rápida, pero su maestro Ismael Salas le pidió paciencia y que no malgastara esfuerzos que abrieran alguna brecha para el mexicano en los rounds finales.

Desde el primer minuto, el ataque de Gómez fue incesante y potente, mientras Cota buscaba escapar de los constantes intentos por acorrarlarle en cualquier esquina, pero quedaba claro que no tenía la potencia necesaria para hacer retroceder a su oponente.

Quizá alrededor del quinto y sexto asalto, parecía que Cota cobraba un segundo aire, pero con la ayuda de Salas, Gómez dejó atrás cualquier atisbo de ansiedad y comenzó a trabajar con más calma, ya sin la necesidad de buscar el nocaut, pero con mejor dominio de la distancia y los movimientos.

En varios momentos puso en apuros a Cota, pero este apeló a moverse con más rapidez para evitar las trampas y al final del choque se encontraba en total modo de supervivencia ante un Gómez ya más metódico y con una sonrisa en los labios, seguro de su victoria.

Si algo habría que señalarle al cubano serían esos períodos de apresuramiento que le impidieron hallar mejor a su víctima y le hicieron fallar muchos golpes de derecha en forma de volados, pero no cabe duda de que Gómez ha dado un paso tremendo de avance en su carrera.

“Este lunes volveré a reunirme con mi entrenador para ver lo que puedo ajustar y mejorar de cara a mi próxima pelea’‘, agregó Gómez, quien se ganó los aplausos del público por su esfuerzo y su carisma. “¡Gracias a todos los aficionados esta noche, amo a Arizona!’‘.

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