La joven que sobrevivió al tiroteo en California la noche de su cumpleaños: "Me quedé quieta y dejé de respirar"

LA NACION


THOUSAND OAKS.- Al menos 12 personas murieron asesinadas anoche después de que un hombre disparara a mansalva en un bar repleto de estudiantes universitarios en Thousand Oaks, en California, Estados Unidos.

Según informó el comisario del condado de Ventura, Geoff Dean, las víctimas fatales eran 11 jóvenes que estaban en el lugar y un policía que intervino. El atacante fue encontrado muerto, pero aún no se sabe cómo murió. Además, otras 12 personas resultaron heridas y fueron hospitalizadas, y cientos fueron testigos del tiroteo.

Anoche, Nellie Wong estaba en el bar Borderline Bar and Grill festejando su cumpleaños. Los 21, la mayoría de edad. Estaba sentada cuando escuchó los disparos. Agarró su campera, corrió, se tropezó y terminó escondiéndose detrás de unas banquetas. Detectó humo. Vio a un hombre, el presunto atacante, vestido todo de negro: pantalones negros, camisa negra, buzo negro con capucha, una bufanda negra sobre su cara. "Menos mal que no me vio. Me quedé quieta, dura, dejé de respirar. Mi corazón estaba latiendo muy rápido", relató a Los Ángeles Times.

Teylor Whittler, de 19 años, estaba en el cumpleaños con otras diez personas. Primero escuchó un ruido que pensó que serían petardos, pero enseguida vio a un hombre armado. "Todavía no encontramos a la mitad de mi grupo", sostuvo tras el tiroteo. Su padre, Chris Valenzano, aseguró al diario Los Ángeles Times que recibió una llamada a las 23.20 desde un número desconocido. Era Teylor. "Hubo un tiroteo, estoy bien. Estoy escondida", contó Valenzano que le dijo su hija.

Erika Sigman, de 19 años, escuchó que algo "se apagaba". Inmediatamente escuchó gritos, indicaciones de tirarse al piso, de correr, de escapar. Con sus amigas se tiraron al piso y se escondieron detrás de unas banquetas. Una amiga detectó humo. Antes de lo que pensó como "una segunda ronda de tiros", salió corriendo por la puerta principal del bar y se escondió detrás de unos autos en el estacionamiento. "Tuvimos miedo de que fuera hacia el estacionamiento y ahí... ¿qué?", reveló la estudiante de la universidad California State University Channel Islands. Con voz temblorosa, Erika contó a Los Ángeles Times que la policía llegó enseguida y que les dio indicaciones de qué hacer.

"Mis amigas y yo estamos bien, con pequeñas lastimaduras nada más", agregó. "Este es un lugar seguro. Mis padres me dejan venir, es un lugar de confianza. Y saber que esto pasó en mi lugar seguro es muy escalofriante", agregó.

Savannah Stafseth estaba en el patio del bar cuando el atacante irrumpió en el bar. Escuchó gritos, "¡Agáchense, al piso!" y se puso a llorar. "Fue todo tan rápido, tan ruidoso, un balazo tras otro". Un hombre la ayudó a salir del lugar y se lastimó un poco mientras lo intentaba. "No hay palabras. Esas personas son amigas. No es justo, simplemente no es justo", dijo al diario Los Ángeles Times.

Agencias AFP y AP