Nueva jornada de manifestaciones empañadas por la violencia en Irán

Cientos de personas se manifestaron este jueves en varias ciudades kurdas de Irán, en unas protestas empañadas por la violencia, organizadas dos meses después de la muerte de Mahsa Amini.

El país es escenario de una oleada de manifestaciones por la muerte de Mahsa Amini, una kurda iraní de 22 años que murió el pasado 16 de septiembre tras haber sido detenida por la policía de la moral por infringir el código de vestimenta que rige en la República Islámica y que obliga a las mujeres a llevar velo en público.

Este jueves, las fuerzas de seguridad mataron a un manifestante en Bukan y a otros dos en Sanandaj, donde los habitantes -como es tradición- conmemoraron el 40º día desde el deceso de cuatro de sus vecinos, abatidos durante la represión de las protestas, según la oenegé de defensa de los derechos de los kurdos Hengaw, radicada en Noruega.

En Sanandaj, capital del Kurdistán iraní (oeste), los asistentes a la marcha gritaron lemas como "Muerte al dictador", en alusión al guía supremo Alí Jamenei, según un video publicado por Hengaw y verificado por la AFP.

En esa misma ciudad, un coronel de la policía fue apuñalado a muerte el jueves, y otro, que había sido herido con arma blanca la víspera, también falleció, según la agencia oficial Irna.

En Mashhad (noreste), dos paramilitares fueron apuñalados a muerte cuando intentaban intervenir contra unos "alborotadores que amenazaban a los comerciantes para obligarlos a cerrar" sus negocios, informó la misma agencia.

En Bukan (oeste), unos "alborotadores" destruyeron e incendiaron bienes públicos y prendieron fuego al ayuntamiento, antes de que llegara la policía, afirmó Irna.

La represión del movimiento de protesta ha dejado ya al menos 342 muertos desde el 16 de septiembre, según un balance divulgado el miércoles por Iran Human Rights (IHR), una oenegé con sede en Oslo.

Desde el domingo, cinco personas relacionadas con las manifestaciones fueron condenadas a muerte. Amnistía Internacional denunció el "espantoso uso de la pena de muerte para reprimir un levantamiento popular con una mayor brutalidad".

Las autoridades califican las protestas de "disturbios" y acusan a los "enemigos" de Irán de querer desestabilizar el país.

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Hosein Amir Adbollahian, acusó este jueves a Israel y a los servicios de inteligencia occidentales de "planificar" una guerra civil en Irán.

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