Jorge Almirón se juega todo con Boca en 17 días: obligado a rotar, sumar y hacer goles

Almirón es consciente de que lo único que sostiene su gestión es que Boca está en semifinales de la Libertadores
Almirón es consciente de que lo único que sostiene su gestión es que Boca está en semifinales de la Libertadores - Créditos: @Anibal Greco

Central Córdoba, Lanús, Palmeiras, River y otra vez Palmeiras, pero en Brasil. Son cinco partidos en 17 días, pero serán mucho más que eso. Porque Boca se juega muchísimo de aquí al 5 de octubre. De hecho, desde aquí hasta entonces la planificación de Jorge Almirón será fundamental para equilibrar las cargas y poder contar con todo el plantel para intentar meterse en la final de América.

La cuestión no solo pasa por el estado físico de los jugadores, sino también del funcionamiento como equipo. La imagen que viene exhibiendo el equipo de la Ribera es de discreto para abajo, al punto que no solo suma poco y encadena derrotas y malas actuaciones, sino que tampoco genera situaciones de riesgo ni marca goles. Más claro: Boca ganó apenas dos de los últimos 10 partidos (Independiente y Platense), con cinco empates (Racing y Nacional por la Libertadores y Almagro, por la Copa Argentina, las tres series superadas por penales) y tres derrotas. Y en la Copa de la Liga suma 3 puntos sobre 12 posibles.

A saber: el equipo de la Ribera marcó apenas dos tantos en los últimos seis partidos, sumadas todas las competiciones. Sirvieron para ponerse en ventaja ante Almagro, por la Copa Argentina. Pero se relajó y el Tricolor se lo empató, y recién pudo dejarlo en el camino en la definición por penales, donde Sergio Romero contuvo dos remates.

A aquel 2 a 2 en La Rioja se le enhebran dos empates sin goles ante Racing, por los cuartos de final de la Libertadores (también festejo desde los 12 pasos, con Chiquito como figura), y tres derrotas 1 a 0 por la Copa de la Liga: Sarmiento en Junín, Tigre en la Bombonera y Defensa y Justicia en Varela.

Nos tocó perder, hay que analizar tranquilos. Debo tener tranquilidad para analizar este partido”. Declaró Almirón con evidentes signos de sentirse contrariado ante lo que expuso el equipo ante el Halcón.

Seguramente parte de ese análisis que venga haciendo desde el viernes por la noche sea elegir a qué jugadores darles descanso de cara al primero de ese quinteto de partidos que se le viene a Boca, que es visitar a Central Córdoba este martes desde las 18.45.

Si bien hasta el momento fueron pocos los indicios relacionados con el equipo titular que presentará en Santiago del Estero, se descuenta que serán varios los cambios. No solo por la disconformidad del entrenador con el presente de algunos futbolistas a los que considera haberles dado demasiadas oportunidades, sino también porque son varias las piezas clave que están al límite y el objetivo es que recarguen energías de cara a la serie con Palmeiras, que comenzará el jueves de la semana próxima en la Bombonera.

Más allá del caso particular de Luca Langoni (descartado hasta comienzos de octubre después de sufrir el quinto desgarro consecutivo), hay tres elementos puntuales que Almirón pretende preservar para que digan presente contra el conjunto brasileño en óptimas condiciones: Valentín Barco, Cristian Medina y Edinson Cavani.

El caso del Colo fue evidente. Ante Defensa sufrió un corte en el pómulo izquierdo por el que debió ser reemplazado y más tarde recibió cinco puntos de sutura. Pero, además, está volviendo del desgarro sufrido en el partido de ida ante Racing, por la Libertadores. De todas maneras, viajará a Santiago del Estero como parte de la delegación. Sin embargo, lo más probable es que no sea titular ante Central Córdoba. Porque además del tema físico, existe el riesgo de que en alguna acción aérea de juego se le vuelva a abrir la herida y eso complique su recuperación.

Medina, en tanto, arrastra una sobrecarga muscular en el aductor izquierdo que incluso puso en duda su presencia en Florencio Varela. De hecho, dejó el campo de juego con evidentes signos de fatiga. Aunque desde el club informaron que el mediocampista no está lesionado y también viaja a Santiago. Cabe recordar que, por esta molestia, el jugador se había bajado de la citación al seleccionado Sub 23 que comanda Javier Mascherano.

Valentín Barco debió salir por un corte profundo en la cara, tras recibir un golpe
Valentín Barco debió salir por un corte profundo en la cara, tras recibir un golpe

Finalmente, el uruguayo tendrá descanso. Ocurre que el entusiasmo que mostró desde su llegada se tradujo en una cantidad de minutos de acción que inicialmente no se preveía. Hasta el momento disputó 7 de los 8 partidos que tuvo Boca desde su llegada (ni siquiera viajó a Junín para el cruce con Sarmiento), y lleva 562 minutos de acción de los 630 posibles.

Si bien es casi un hecho que no será titular, Cavani figura en la lista de convocados y viajará a Santiago. Como era previsible, a los 36 años se adaptó de inmediato al fútbol argentino, pero tiene los gemelos algo cargados y la idea es cuidarlo.

Hay un dato que puede ser negativo para el uruguayo, pero que tiene un trasfondo en donde el que queda expuesto es Boca como equipo: hasta el momento, el exPSG y Manchester United (entre otros) anotó solo un gol. Pero mostró grandes cualidades como asistidor, aun cuando sus compañeros malograron esas oportunidades. ¿Qué significa esto? Que el conjunto xeneize tiene un centrodelantero de jerarquía internacional y no tiene elementos para nutrirlo, algo que también padeció Darío Benedetto. Ambos lo resolvieron de la misma manera: retroceder para tomar contacto con el balón y ofrecerse como enlace entre el mediocampo y el ataque.

¿Cuál sería entonces el equipo que presentará Almirón para que Boca visite este martes a Central Córdoba? Sergio Romero; Lucas Blondel, Bruno Valdez, Nicolás Valentini, Marcelo Saracchi; Ezequiel Bullaude, Jorman Campuzano, Juan Ramírez; Exequiel Zeballos o Miguel Merentiel, Darío Benedetto y Lucas Janson.

Lo cierto es que Boca ingresó en una zona crítica en la que cualquier error en la planificación puede pagarlo con más derrotas, mientras tiene la necesidad de sumar puntos y volver a marcar goles.