John Hickenlooper, el gobernador de Colorado, aprende a convivir prudentemente con la marihuana

Andrew Romano
West Coast Correspondent
El gobernador de Colorado, John Hickenlooper, en el Capitolio del Estado de Colorado. (Foto: Carl Bower para Yahoo Noticias)

Cuando los ciudadanos de Colorado votaron en 2012 a favor de legalizar la marihuana recreativa, convirtieron automáticamente a su gobernador, John Hickenlooper, en el pionero de la legalización de la marihuana más reacio de Estados Unidos. En aquel entonces, el exigente demócrata citó algunos de los riesgos de esta decisión y advirtió a los ciudadanos de Colorado que no “abrieran demasiado rápido sus paquetes de Cheetos o Goldfish”.

“Si hubiera dependido de mí, no lo habría hecho”, admitió Hickenlooper. “Me opuse desde el principio”.

Sin embargo, el gobernador no tuvo otra opción, y ahora, después de casi cinco años supervisando lo que se ha convertido en una industria de mil millones de dólares, se considera “prudentemente optimista”.

“Nos preocupaba todo”, le confesó Hickenlooper a Yahoo Noticias. “Nos preocupaba que aumentara el consumo entre los más jóvenes, que las personas fueran a trabajar drogadas y la imagen que daría el Estado. Afortunadamente, no ha habido problemas en este sentido”.

A principios de abril, Hickenlooper nos reveló cuáles han sido los factores que han atenuado su postura, dentro de los que se encuentra el hecho de que hay familias de Colorado que se están beneficiando de la legalización, así como sus propias experiencias con la marihuana como hijo y padre.

Fragmentos:

YAHOO NOTICIAS: Te opusiste a la Enmienda 64 alegando que el riesgo no valía la pena. ¿Qué temías que sucediera si Colorado legalizaba la marihuana recreativa?

GOBERNADOR JOHN HICKENLOOPER: Temía que su consumo aumentara rápidamente entre los adolescentes y los ciudadanos en general. Y gran parte de mi reticencia se debió a que, como gobernador, no quería entrar en conflicto con la ley federal. De hecho, Ámsterdam nunca legalizó del todo la marihuana, sino que crearon un sistema regulador para gravarla. Por tanto, hacer algo que, literalmente, nadie había hecho antes en el mundo… era algo arriesgado.

“Nos preocupaba que aumentara el consumo entre los más jóvenes, que las personas fueran a trabajar drogadas y la imagen que daría el Estado. Afortunadamente, no ha habido problemas en este sentido”.

Tienes un hijo adolescente que en ese momento tenía 8 años. ¿Cómo tu rol de padre influyó en tu opinión sobre la legalización?

Obviamente, fue más difícil aún porque mi hijo acababa de cumplir la edad en la que los neurólogos aseguran que pueden producirse más daños debido al consumo de marihuana con alto contenido de THC. Los científicos afirman que cada vez que uses marihuana con alto contenido de THC existe una gran probabilidad de que pierdas parte de tu memoria a largo plazo. Por eso me preocupaba que adolescentes como mi hijo pensaran que si los adultos habíamos legalizado la marihuana, estaba bien consumirla.

Han pasado casi cinco años desde que Colorado se embarcó en este experimento. ¿Qué te preocupaba? ¿Qué preocupaciones fueron en vano?

Hicimos mal en preocuparnos por un aumento dramático del consumo de marihuana entre los adolescentes y los ciudadanos en general. Básicamente, las personas que ahora fuman marihuana son las mismas que lo hacían antes de que se legalizara. Quienes no fumaban marihuana antes de su legalización siguen sin consumirla.

Nos preocupaba todo. Nos preocupaba que aumentara el consumo entre los más jóvenes, que las personas fueran a trabajar drogadas y la imagen que daría el Estado. Afortunadamente, no ha habido problemas en este sentido.

¿Algunos estudios han demostrado que el consumo en los adolescentes ha aumentado?

No en Colorado. La gente discute basándose en datos diferentes, pero la mayor base de datos que tenemos, en la que se incluye información de miles de jóvenes, muestra que el consumo en los adolescentes no ha variado.

De hecho, sucede lo mismo en todos los grupos etarios, exceptuando a las personas de la tercera edad. Todo parece indicar que más personas mayores están consumiendo marihuana. No es una cifra alarmante, pero el consumo ha aumentado entre un 5 y un 6%.

Es interesante. ¿Por qué ha sucedido?

No sabemos si lo hacen para aliviar los dolores o si son tan solo baby boomers recordando sus viejos tiempos de instituto. [Risas] No sé por qué ha aumentado.

Conociendo lo que ya sabes, ¿apoyarías ahora la enmienda 64?

El gobernador de Colorado, John Hickenlooper, en el Capitolio del Estado de Colorado. (Foto: Carl Bower para Yahoo Noticias)

Sabes, es difícil decirlo. En otras ocasiones he dicho que si hubiera tenido una varita mágica cuando sucedió por primera vez y hubiera podido revertir la votación, lo habría hecho. Si en este momento tuviera esa varita mágica, probablemente la guardaría en un cajón durante un par de años más. Quisiera tener más datos. Aún no estoy seguro si votaría a favor o en contra de la enmienda.

No obstante, no hay dudas de que el viejo sistema era un auténtico desastre. Así que si tuviera otra oportunidad esperaría un par de años, y eso es lo que aconsejo a otros gobernadores. Esperemos hasta obtener más datos y ver si realmente funciona.

¿Qué otros datos deseas tener? ¿Qué más necesitas saber antes de declarar que la legalización ha sido un éxito rotundo?

Me gustaría ver cómo se comporta el consumo en los adolescentes durante un par de años más, solo para asegurarme. También me gustaría contar con más datos sobre el consumo en general. Y finalmente se están empezando a realizar experimentos científicos. El hecho de que no contemos con información científica sobre los efectos del consumo de marihuana con alto contenido de THC a largo plazo, sobre todo la influencia que puede ejercer sobre la memoria a la larga, es muy frustrante para mí.

Sin embargo, si ningún estado estuviera dispuesto a dar el primer paso, nunca obtendríamos esas respuestas.

Es cierto. Louis Brandeis fue el primero en decir que los estados son laboratorios de democracia. Este es un ejemplo típico.

¿El hecho de ser el gobernador que estuvo encargado de la legalización recreativa de la marihuana le dificultó hablar con su hijo sobre el tema?

No. En todo caso me lo ha facilitado. No paso más de dos semanas sin discutir el tema con él. Ahora está en noveno grado, así que entró en una de las grandes escuelas públicas de Denver. A las tres semanas de estar allí, alguien le ofreció venderle un poco de hierba. Regresó y me lo contó, así que le pregunté: “Bueno, no compraste, ¿verdad?” Él se rió y me respondió: “Papá, eres tan anticuado. Por supuesto que no la compré. Eres el gobernador. No puedo hacer eso”.

Él está al tanto de los asuntos políticos.

[Risas] Bien, decía que estaba al tanto de los asuntos políticos, pero lo que realmente quiso decir es que había escuchado hablar tanto del tema que ni siquiera lo había tomado en consideración. Y dijo que ninguno de sus amigos la quiso comprar. No es algo que ninguno de ellos desee experimentar.

¿Por qué no?

Gastamos muchísimo tiempo y dinero intentando publicitar algunos de los riesgos del consumo de marihuana con alto contenido de THC en los adolescentes. Destinamos una parte del dinero que recaudamos a través de los impuestos a publicitar las consecuencias no intencionales de la legalización. Este año vamos a gastar 10 millones de dólares en promociones y anuncios de televisión y radio.

“Me preocupaba que adolescentes como mi hijo pudieran pensar que si los adultos habíamos legalizado la marihuana, estaba bien consumirla”.

Cuando era niño había una película vieja llamada “Locura de la Marihuana”. Era una película de locos, y cuando digo de locos no me refiero a que fuera demencialmente divertida. Cruzaba los límites razonables respecto a lo que podría pasar si alguna vez alguien se atreviera a tocar la marihuana. Me gradué del instituto en 1970. En mi clase del último año, el 95% de los jóvenes habían probado la marihuana antes de graduarse, según una encuesta que hicieron.

¡Impresionante!

Ahora hay mucho menos. Aseguran que solo entre un sexto y un octavo de la cantidad de marihuana de aquellos tiempos. Sin embargo, en aquella época era bastante común.

Así que fue un poco raro. Tanto “La locura de la Marihuana” como toda la histeria que rodeó a esta droga en los años cincuenta e incluso antes, nos volvieron muy cínicos respecto al tema, y esa lección influye en la forma en que les presentamos los riesgos a los adolescentes para que les presten atención.

¿Tu madre te habló alguna vez sobre la marihuana?

Nunca me habló sobre el tema en términos de “no la uses, es peligrosa”. Nunca me dijo una cosa u otra. Acabamos discutiendo porque la probé y ella encontró un poco en mi habitación. Luego tuvimos una discusión muy seria. Su postura fue: “Escucha, si quieres infringir la ley, no lo hagas en mi casa. Tienes 18 años, no puedo controlar todo lo que haces. Pero creo que estás siendo estúpido, y no importa lo que hagas, no puedes infringir la ley en mi casa. No tienes derecho”.

¿La escuchaste?

Ella tenía razón, y nunca más lo hice.

Sin embargo, ¿consumiste marihuana cuando eras joven, al igual que el 95% de sus compañeros del instituto?

Sí, exacto.

¿Qué sentías al respecto antes de convertirte en un político?

Sabía que existía, pero siempre me sorprendía… A veces iba a cenar a casa de alguien y esa persona encendía un porro después de la comida. Me quedaba pensando: “¡Increíble, nunca pensé que fumaran marihuana!” [Risas]

El hijo de 12 años de un amigo, estaba viendo una película, fue al baño, y otro niño le ofreció un osito de goma relleno de marihuana por 5 dólares. Aquello no estaba bien.

Cuando hablas con las familias, los padres, hijos, esposos y esposas, ¿qué te dicen sobre la legalización y cómo les está afectando?

Hay de todo. A algunos padres no les interesa lo que indican los datos y piensan que es lo peor que ha sucedido en el Estado y que sus hijos están en peligro, que corren un riesgo irracional. En esos casos les digo: “Hable con cualquier adolescente. Antes de que se legalizara, todo el mundo podía encontrar la marihuana barata”. Y ellos me responden: “No es como ahora”. Y les digo: “No es lo que dicen los datos”. Sin embargo, la gente piensa así.

Muchas personas siguen preocupadas por sus empleados. Sin embargo, es como beber. Beber es legal, pero no puedes ir a trabajar borracho. Lo mismo sucede con la marihuana, no puedes consumirla en el trabajo, ni puedes ir drogado. Si esto afecta tu trabajo, tu jefe tiene el derecho a despedirte.

¿Hay familias que valoran algunos de los impactos positivos?

Hay personas que se enfocan en la comunidad, sobre todo quienes tienen una mentalidad cívica, que aceptan el cambio porque saben que la vieja guerra contra las drogas fue un fracaso total. Enviábamos a muchos niños de bajos ingresos a prisión, dejándoles un delito grave en su expediente. Ese camino no era el correcto.

El hijo de un amigo me entrevistó para un proyecto escolar hace unos dos años. Tenía 17 años. Luego le pregunté: “¿Crees que hay más probabilidades de que tus amigos prueben o consuman marihuana ahora que es legal?”.

“Enviábamos a muchos niños de bajos ingresos a prisión, dejándoles un delito grave en su expediente. Ese camino no era el correcto”.

Me miró, sonrió, y me dijo: “¿Bromeas? A los narcotraficantes no les importa a quiénes les venden, así que siempre podemos conseguir marihuana. Si ustedes cobran buenos impuestos y descubren cómo deshacerse del mercado negro y de los traficantes de drogas, entonces dificultarán a los jóvenes poder acceder a la marihuana”.

¿Tenía razón el hijo de tu amigo?

Tenemos algunas pruebas anecdóticas que demuestran que hay menos traficantes de drogas en la calle. Lo cual tiene sentido. Ellos estimaron que la marihuana representaba entre el 40 y el 50% del tráfico de drogas. Si sacas de circulación entre el 40 y el 50% de cualquier producto de venta minorista, no vas a poder mantener el mismo número de distribuidores. Nunca había pensado en eso.

Recientemente Donald Trump dijo: “Ahora en Colorado tienen muchos problemas, problemas muy grandes”. Todo parece indicar que piensas que Trump se equivoca.

Está equivocado. Cada Estado tiene sus problemas. Sin embargo, los grandes problemas son aquellos que no sabes solucionar.

¿Cómo han enfrentado los problemas que han surgido a raíz de la legalización?

En la mayoría de los casos, cuando ciertos aspectos han demandado una atención mayor, hemos dado un paso atrás para cambiar la ley.

El hijo de 12 años de un amigo, estaba viendo una película, fue al baño, y otro niño le ofreció un osito de goma relleno de marihuana por 5 dólares. Aquello no estaba bien. Esa es la clase de cosas que no anticipamos.

Sin embargo, desde entonces lo hemos conseguido, de verdad. Ahora no se puede rellenar nada que parezca caramelo, nada que esté destinado a los niños. No hay pequeños ositos de goma, ni animales, ni rostros, nada de eso.

Al igual que en la mayoría de los Estados, tenemos reglas para los cuidadores que les permiten sembrar marihuana para las personas que tienen problemas médicos. Nuestra ley original les permitía tener hasta 99 plantas. ¿Noventa y nueve plantas? ¿Acaso son una fábrica? Un cuidador no debe tener tal cantidad de plantas. Así que este año lo redujimos a 12 plantas.

El gobernador de Colorado, John Hickenlooper, en el Capitolio del Estado de Colorado, el 4 de abril de 2017. (Foto: Carl Bower para Yahoo Noticias)

¿Qué retos quedan por delante? En este momento hay dos proyectos de ley que están intentando abrirse camino a través de la Legislatura de Colorado, uno que permite la entrega a domicilio y otro los clubes de marihuana. ¿Dónde trazas el límite?

Sabíamos que habría un gran grupo de personas interesadas en continuar normalizando el uso de la marihuana. Personalmente, creo que es demasiado pronto para distribuirla, sobre todo debido a la clara oposición del Fiscal General, [Jeff] Sessions, a la marihuana recreativa. He estado diciendo, “Hey, vamos a tomarnos las cosas con calma”.

¿Qué sucederá con los clubes?

Existe la posibilidad de que algunas personas los interpreten de forma equivocada pues piensan que, de alguna manera, hacen que la marihuana esté más al alcance de los jóvenes. No creo que represente un gran riesgo. Es demasiado tarde.

En un club de marihuana no puedes fumarla. De hecho, no puedes fumar nada. Tenemos una ley estatal que regula la salud en los espacios interiores. Así que en un club de marihuana puedes sentarte y comer. ¡Gran cosa! Pueden hacerlo ahora mismo.

El fiscal general acaba de ordenar al Departamento de Justicia que revise la política sobre la marihuana. ¿Qué harás si Sessions intenta combatir la marihuana en tu Estado?

Bueno, ya sabes, aquí el índice de aprobación de la enmienda 64 pasó del 45 al 55%. Las encuestas demuestran que ahora tiene más del 60% de aprobación. Juré solemnemente defender la Constitución del Estado de Colorado y nuestros votantes incluyeron la marihuana en nuestra Constitución. Realmente no tengo muchas opciones, al menos desde mi punto de vista.

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