Joe Biden presidente: los temas que van a marcar el vínculo con América Latina

LA NACION
·3  min de lectura

Donald Trump trató con desinterés y desánimo a América Latina. De Joe Biden, el nuevo presidente electo de Estados Unidos, se espera lo contrario: una agenda mucho más positiva y de cooperación.

Como vicepresidente de Barack Obama, Biden realizó 16 viajes por el continente, y entiende muy bien la importancia de una buena relación para temas centrales de la política americana, entre ellos, la seguridad nacional.

Biden y sus colaboradores propusieron durante la campaña la reconstrucción de una agenda positiva, sustentada en tres pilares esenciales: compromiso con la democracia, defensa de los derechos humanos y políticas que promuevan un desarrollo sustentable. A continuación los temas que van a marcar la relación entre Biden y la región

1. Inmigración

Una de las medidas emblemáticas de Trump fue la construcción de un muro y la separación de niños de sus padres en la frontera con México, como parte de la llamada "política de tolerancia cero" con ilegales.

Frente a eso, Biden prometió, entre otras cosas, legalizar 11 millones de inmigrantes indocumentados en los primeros 100 días de gobierno y aprobar un paquete de ayuda de 4000 millones para países centroamericanos. Uno de los ejes de su política sobre inmigración es promover el desarrollo de los países de la región para frenar el éxodo.

2. Diplomacia con Cuba

Es probable que Biden retorne a la diplomacia regional para encarar los diversos desafíos continentales, entre ellos Venezuela y Cuba. Sería, según expertos, como regresar al segundo gobierno de Obama, en el que se inició una aproximación a Cuba, ahora con algunas lecciones aprendidas.

Es decir su gobierno dejaría atrás las presiones extremas, las sanciones que asfixian a las economías internas, pero exigiría más concesiones en materia de derechos humanos y apertura democrática. Pondría el foco en la ayuda humanitaria para contener una ola de inestabilidad en la región.

En concreto, es probable que Biden sea más estricto con Cuba. Podría liberar remesas de dinero y viajes, pero exigiría mejoras en materia de derechos humanos y reformas políticas.

3. El caso venezolano

Aunque los opositores más radicales a Nicolás Maduro apostaban por la reelección de Trump, quedó claro que el nuevo gobierno demócrata mantendría el reconocimiento a Juan Guaidó como presidente encargado y las sanciones ya aprobadas contra la cúpula chavista y sus aliados, a pesar que

En una entrevista con EFE, Juan Gónzalez, asesor de la campaña de Biden dijo que "Biden ha dejado muy claro que él, número uno, le daría el Estatuto de Protección Temporal (TPS) a los venezolanos en EE. UU. Segundo, incrementaría el apoyo humanitario a los millones de venezolanos que han huido del país, y también trataría de presionar al régimen para que acepte ayuda humanitaria (...). Y por último, el enfoque no es decirle a la oposición la ruta que ellos deben tomar, que es lo que ha hecho Trump diciéndole que pueden y que no pueden hacer".

"El rol de una Administración Biden será apoyar al pueblo venezolano hacia una salida negociada de esta crisis. Ellos tienen que determinar cuál es ese camino; pero la expectativa del vicepresidente y de la comunidad internacional debe ser que la salida sea democrática", agregó González.

4-. La relación con México

La relación con México es, sin duda, central para cualquier gobierno americano. En julio pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador visitó Washington y estrechó su vínculo con la administración Trump. En contrapartida, ignoró al Partido Demócrata, que apoyó en el Congreso la aprobación del nuevo tratado entre México, EE.UU. y Canadá, el T-MEC.

López Obrador, en algunas cuestiones, está en las antípodas de las posiciones de Biden. Por ejemplo, en México se opuso a promover energías renovable. Por otro lado, es cierto que en lo que se refiere a migración, la política más amigable que prometió el candidato demócrata serían buenas noticias para México.

Existe una incógnita sobre qué haría Biden con la llamada Iniciativa Mérida, acordada por los gobiernos de Obama y Enrique Peña Nieto para reforzar la cooperación en materia de seguridad y desarticulada por Trump.